Editorial

Minimice Robos a su Empresa

March 1, 2017

Por Eduardo Landeros

Una de las tantas cosas de las que los comerciantes tienen que preocuparse es del robo que ocurre a sus negocios.  Se estima que en EE.UU. hay una pérdida de aproximadamente 60 mil millones de dólares anualmente; cifra impresionante que de alguna manera se puede controlar o minimizar.

Mucha gente piensa que el robo primordialmente viene de los clientes, pero en realidad también hay que preocuparse por los proveedores, y, más que nada, por los empleados.  

Pensándolo bien, los empleados son las personas que más conocen un negocio y que potencialmente pueden robar más fácilmente. Los empleados conocen las debilidades del negocio y quién entra y quién sale y a qué horas.  Saben también donde están las cosas más valiosas y como están protegidas como el efectivo o inventario caro.

Es muy común en la industria de la comida que los gerentes o dueños revisen mochilas antes de que los empleados salgan de trabajar porque se ha visto mucho robo en comida y licor.  Incluso muchos bares tienen botellas bajo llave para evitar tentaciones.  Otra manera en la que los empleados te pueden robar es dar regalos  gratis a sus amigos o familiares, o que ellos mismos se tomen algo ellos mismos.  

Lo mismo se aplica a industrias donde otros productos tangibles se están vendiendo.  Los empleados pueden robar mercancía y venderla fuera del negocio.  En el mundo que vivimos hoy en día, se puede vender muchas cosas por internet como ebay o craigslist.

Pero también se puede aplicar a la industria de servicio.  Yo he leído artículos donde mencionan investigaciones criminales donde empleados hoteleros rentaban cuartos por su cuenta sin el conocimiento de los gerentes o dueños. Tenían arreglos con una o dos personas de limpieza y se repartían las utilidades sin que la gerencia supiera.  

También hay que cuidarse de sus proveedores.  Cuando trabaje en la el ámbito bancario, tenía un cliente que vendía mariscos al mayoreo. El me contaba historias de su competidores quienes hacían tratos con los empleados para venderles un producto cuando en realidad se les estaba cobrando por otro.  Por ejemplo, el camarón se vende en medida chica, mediana o grande.  Entonces el empleado entregaba camarón mediano y cobraba por camarón grande.  La diferencia se la repartían entre el que la recibía y el empleado que llevaba el producto.   

Otra manera de que los proveedores te pueden robar es cuando te venden por ejemplo un kilo de algo y en realidad te están dando el 80 por ciento de ese peso neto.  Si el dueño o gerente no revisa, se puede robar mucho producto y perder mucho dinero a largo plazo.  Yo incluso he escuchado historias de proveedores de diferentes compañías que quedan de verse en un lugar para intercambiar producto.  Por ejemplo, un proveedor de papas fritas cambiando producto con otro proveedor de cerveza por ejemplo.  La creatividad abunda en la gente, y especialmente la deshonesta.

También hay que preocuparse por los clientes y rateros de profesión.  Es muy fácil robar producto si la gerencia o los dueños no están viendo.  Cuántas veces también hemos escuchado de robo de identidad también, donde las personas usan tarjetas de crédito robadas y compran producto.  Al final del día, el negocio es el que termina perdiendo porque el dueño de la tarjeta rechaza el cargo y el comerciante tiene que absorber esa pérdida.  El producto ya no está y nadie pagó por ella.

Pero el robo se puede controlar y se puede minimizar el riesgo.  Si están al tanto de las posibilidades y establecen una serie de políticas en la empresa/negocio para minimizar el riesgo se puede controlar algo.  Hay varias cosas que se pueden hacer para estar vigilando a los empleados, proveedores y clientes.

Una manera de cuidar a todos es poniendo cámaras de seguridad. Si un empleado o cliente sabe que lo están viendo la probabilidad de que robe es menor.  Una política también importante es que los gerentes o dueños de negocio revisen cada cargamento u orden que reciba el negocio y asegurarse que les están vendiendo lo que dice la factura.

Otra manera de minimizar el robo es haciendo investigaciones criminales de los empleados antes de contratarlos.  Otra es estableciendo niveles de autoridad cuando se maneja efectivo:  un empleado debería de recibir el efectivo, otro depositarlo, y otro contabilizarlo.  La segregación de responsabilidades ayuda a evitar fraudes.  

Es difícil pensar que mucha gente te puede robar pero es la realidad.  Un buen comerciante debe de estar al tanto de las posibilidades y establecer procesos y políticas para evitar lo más posible.

 

Be Sociable, Share!
  • www.youtube.com

Comments

No comments yet.

Leave a Reply

  • www.youtube.com