September 30, 2005

Día nacional de protestas contra la guerra en Irak en San Diego

Fotos y texto por Luis Alonso Pérez

Mientras ejecutivos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional celebraban su Asamblea Anual en Washington D.C. el pasado sábado 24 de septiembre, más de 100 mil manifestantes marcharon por la Avenida Pensylvania hasta llegar a la Casa Blanca, exigiendo el retiro inmediato de las tropas estadounidenses de Irak.

Pero los manifestantes en la capital no estaban solos, ya que miles de americanos desde Los Angeles hasta Milwaukee y de Seattle hasta Nuevo Mexico, salieron a las calles para protestar en contra de la ocupación militar, como parte de una movilización nacional llamada el Día Nacional de protesta.

En la ciudad de San Diego alrededor de dos mil personas se reunieron pacíficamente en el parque Balboa, después de que gran Parte de sus participantes marcharan desde City College y la estación del tren Santa Fe.

A la 1pm los participantes extendieron sus mantas, elevaron sus pancartas y tomaron las calles del centro de San Diego. Se trató de un grupo diverso, no sólo activistas y estudiantes universitarios, marcharon familias con sus hijos, parejas e individuos de todos los grupos étnicos: asiáticos, africanos, caucásicos, latinos y del medio oriente. No importaba la edad, ya que se podían ver niños de la mano de sus padres y abuelos en sillas de ruedas siendo empujados por sus hijos. Algunos caminaban con sus bicicletas, otros con sus perros.

A la mitad del camino se encontraron las dos marchas. Los gritos y aplausos avivaron los ánimos de los manifestantes. Sus pancartas expresaban la creciente inconformidad de los ciudadanos hacia las decisiones de sus dirigentes, clara señal de que cada día más personas sienten que sus impuestos y las vidas de sus compatriotas están siendo desperdiciados con la misma facilidad, para mantener una guerra que hasta el momento no ha sido justificada, ya que no se ha logrado comprobar la presencia de armas de destrucción masiva en territorio Iraquí, ni algún nexo entre el gobierno de Irak y la organización terrorista Al-Qaeda.

Frases como “Regresen las tropas a casa”; “¿Cuántas vidas por galón?”; “Así es como luce nuestra democracia”; “Financien las necesidades de la gente, no la guerra”; “Libros, no bombas” mostraban el desapruebo de los manifestantes hacia la guerra y la decepción que sienten hacia sus dirigentes, algunos hasta exigían la impugnación de George W. Bush de la silla presidencial.

Uno de los principales motivos por los cuales ha crecido la oposición a la guerra y ha bajado la popularidad del presidente Bush es que durante los últimos tres años los medios de comunicación han reportado las atrocidades que ha causado la guerra, así como los intereses económicos de compañías a las cuales se les han otorgado concesiones sin licitación como Halliburton, de la cual, hasta hace unos años, el vicepresidente Richard Cheney era el jefe de operaciones.

Lo que más enfurecía a los manifestantes es que a su gobierno le interese más el conflicto en Irak que la ayuda a los damnificados del huracán Katrina, ya que durante la tragedia no actuó a tiempo para ayudar a los más necesitados y desde antes que sucediera había recortado fondos para reparar los diques de Nueva Orleáns por mantener los excesivos costos de la guerra. Algunas pancartas mostraban las grandes diferencias en los presupuestos para la guerra y para la ayuda a los damnificados “Presupuesto de guerra: 96 billones; presupuesto para FEMA:7.3 billones”.

Las personas se asomaban desde sus casas o negocios para ver pasar la marcha, la mayoría aplaudía o alentaba a la causa, algunos pocos los miraban con disgusto y expresaban su antipatía con insultos.

Al llegar al parque Balboa fueron recibidos con calurosos aplausos por la multitud que esperaba en el evento principal. Donde participaron representantes de grupos pacifistas, anti-reclutamiento y de veteranos, entre otros, que hablaron sobre la situación en Irak, las raíces históricas del conflicto y los impactos domésticos de la guerra.

El evento parecía una imagen tomada de las manifestaciones a la guerra de Vietnam en los 60’s, sólo 40 años después.

El tiempo puede pasar, pero el espíritu pacifista no ha muerto.

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