September 28, 2001

Juan Figueroa, Ferviente Defensor de los Derechos de los Latinos

Nueva York - A través de su extensa carrera como dirigente comunitario, asistente del fiscal, legislador estatal y director de una organización no lucrativa, Juan Figueroa ha encabezado el fundamento de los derechos civiles de los latinos.

"La gente necesita ser tratada con dignidad, ya sea en el campo de una disputa laboral, la política o una desavenencia dentro de la comunidad con el gobierno local", dijo Figueroa.

Figueroa, de 47 años, fue el primer puertorriqueño en representar al Tercer Distrito de Hartford en la Asamblea General de Connecticut. Mientras estuvo en el poder, de 1989 a 1993, ayudó a elaborar la primera legislación en las áreas de vivienda, derechos sobre el uso del español y reforma de los beneficios del estado (welfare); además rechazó un grupo de iniciativas legislativas que proponían al inglés como único idioma.

Desde 1993 Figueroa se ha desempeñado como presidente y consejero general del Fondo Puertorriqueño para la Defensa Legal y la Educación o PRLDEF (por sus siglas en inglés, Puerto Rican Legal Defense and Education Fund). La organización sin fines de lucro, con sede en Nueva York, combate la discriminación en las áreas de empleo, votación, vivienda, idioma y derechos de la mujer mediante el litigio activo.

Figueroa se hizo cargo del PRLDEF para continuar haciendo lo que más disfruta: marcar la diferencia en las vidas de los latinos.

"Todo el tiempo utilizo esas habilidades: ejercer el lideraz-go, luchar por una causa, organizar una reunión, unir a la gente", dijo. "Uno no puede hacer un cambio positivo en un asunto sin motivar a la gente a que se mueva".

Recientemente él fue una pieza clave en la renovación de la infraestructura del PRLDEF, la cual incluyó una fusión con el Instituto para la Política de Puerto Rico (en inglés: Institute for Puerto Rican Policy). La nueva y ampliada PRLDEF le ha permitido a Figueroa desempeñar un papel más importante en el ámbito de la política y le ha dado al PRLDEF un perfil nacional.

"Podemos comprometernos en batallas tanto dentro como fuera del tribunal", dijo, y añadió que el componente político del PRLDEF le permite a la organización llegar al origen del problema por medio de la investigación y el análisis.

Invitado frecuente en programas de noticias a nivel nacional, Figueroa posee un currículum lleno de logros impresionantes. Cuando se le pregunta sobre los puntos culminantes de su carrera, enumera los cinco años que fungió como fiscal general de Connecticut y su trabajo en la legislatura estatal. Como fiscal general, Figueroa dirigió temas tales como la protección del medio ambiente y la autorización de cuidado diurno, entre otros temas importantes para los votantes de Connecticut.

Durante sus tres períodos como representante estatal del Tercer Distrito de Connecticut en Hartford, Figueroa presidió el Comité de Vivienda y Servicios Humanitarios (en inglés: Housing and Human Services), previno recortes presupuestarios en los beneficios del estado (welfare) y ayudó a aprobar una reforma legislativa para proveer asistencia a familias que querían residir en vecindarios mejores.

"Siempre se identificó con el movimiento progresista, la comunidad homosexual, y los latinos", dijo Raul Garcia, un abogado a quien Figueroa contrató como asistente legislativo en la Asamblea General de Hartford y que luego lo guió en sus estudios de leyes. "El es un hombre exitoso, pero sobre todo, él siempre ha tratado de ayudar a la gente".

Una de las metas de Figueroa es ampliar el alcance de los programas del PRLDEF en todo el país y en Puerto Rico. Para efectuar esto, trabaja para extender el apoyo del sector corporativo y lo más importante, ganar el apoyo de la comunidad beneficiada por el PRLDEF. Hoy las donaciones individuales y las donaciones en las oficinas por parte de las organizaciones caritativas de América constituyen entre el 3% y el 4% del presupuesto del PRLDEF. Su objetivo es aumentar ese monto por un 15%.

En el sector corporativo, felicita a AT&T por su apoyo continuo al PRLDEF a través de los años.

"He tenido una relación de muchos años con AT&T porque AT&T ha valorado nuestro trabajo y ha sido consciente de nuestra trascendencia y relevancia", dijo. "Cuando le solicitamos apoyo para una posición en la política en 1994, AT&T nos otorgó una donación de $25,000. En esa época esa era una gran cantidad de dinero, especialmente porque estaba destinado a un programa y no a un evento específico".

Desde entonces AT&T le ha proporcionado al PRLDEF varias subvenciones de $50,000 para su división dedicada a la educación, la cual proporciona a los estudiantes de leyes latinos y de otros grupos minoritarios una gran variedad de programas de apoyo de bajo costo o gratuitos. El PRLDEF es la respuesta a más de 4,000 solicitudes anuales y provee servicios directos a aproximádamente 1,300 estudiantes en todos los Estados Unidos, gracias en parte al apoyo financiero de corporaciones como AT&T.

Figueroa, nacido y criado en los campos de Ciales, Puerto Rico, recuerda una niñez tranquila ayudando a su abuelita a coger, pelar, secar, tostar y moler café. Dice que obtener su título en leyes es uno de sus logros que más lo enorgullecen, y le otorga el mérito a su abuelito, un agricultor que alquilaba tierras para trabajarlas, quien lo inspiró a lograrlo. Figueroa recuerda con cariño que cuando tenía seis años, su abuelito llevaba al pueblo montado a caballo, y le contaba a todo el que se encontraba que su nieto llegaría a ser un abogado.

"Aproximádamente 24 años después, tuvo sentido para mí y supe que quería llegar a ser un abogado, quizá porque mi abuelo ya me había programado".

Figueroa recibió su título como abogado de la Universidad de Santa Clara en California en 1982. Después recibió un doctorado honorario de la Escuela de Leyes CUNY de Nueva York.

Su mayor reto, según Figueroa, fue trasladarse de su cálida isla a los frios inviernos de Minnesota, para obtener su bachillerato universitario de Macalester College en St. Paul. Se graduó en 1977. "Adaptarse a un nuevo clima y cultura fue difícil", dijo.

Eso sucedió hace casi 30 años y Figueroa, quien vive en la ciudad de Nueva York con su esposa, Helene, con la que lleva 25 años de casado y su hija Taina, espera algún día poder regresar a Puerto Rico.

Mientras tanto, Figueroa invierte su tiempo libre guiando a estudiantes de leyes y a niños, animándolos a salir adelante.

"Nosotros los latinos, rara vez tenemos familiares que trabajan como doctores, abogado o profesionales y que puedan servir como ejemplos", dijo. "Pero todo lo que uno necesita es atención, concentración, disciplina y tener el deseo de surgir. Si uno cuenta con esos ingredientes, uno puede llegar a ser presidente de los Estados Unidos o quizá un buen abogado en defensa de los derechos civiles. Todos somos capaces".

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