September 28, 2001

La Asociación Americana del Corazón Celebra el Mes de la Herencia Hispana

Insistimos en que los Hispanos aprendan los síntomas de los paros cardiacos.

LOS ANGELES, CA — Es un domingo por la tarde, su madre y usted se encuentran en la cocina preparando la cena, cuando de pronto, ella sufre un colapso, cae al suelo y deja de respirar. Usted corre a su lado. Su hermano corre hacia el teléfono y llama al 9-1-1 para pedir ayuda. Como usted ya sabe las señales de aviso, se da cuenta enseguida de que su madre tiene un paro cardiaco y empieza a proporcionarle CPR (resucitación cardio-pulmonar). La ayuda médica llega en pocos minutos. Como usted sabía las señales de aviso y qué hacer y su hermano llamó al 9-1-1 inmediatamente, la historia tuvo un final feliz. Su madre sobre-vivió.

La pregunta es, ¿Podría usted ayudar a un ser querido? Sí, usted podría hacerlo, pero solo si conoce los señales de aviso y cómo responder.

Septiembre 15 a Octubre 16 es el Mes de la Herencia Hispana y la Asociación Americana del Corazón insiste en que los Hispanos estén preparados para reaccionar ante una emergencia cardiaca. La enfermedad cardiovascular es la causa número 1 de muerte entre los Hispanos en este país.

"Cuando una persona entra en paro cardiaco, existen sólo de siete a diez minutos de oportunidad para salvarle la vida. Por lo tanto es vital que usted reaccione de inmediato y sepa lo que tiene que hacer", dijo el doctor Ismael Nuño, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Americana del Corazón, Afiliación de Estados del Oeste.

El mensaje de La Asociación Americana del Corazón Herencia Hispana es simple : Esté preparado para las emergencias cardiacas. Aprenda las señales de aviso de un paro cardiaco. Llame inmediatamente al 9-1-1. Comience CPR.

La Asociación Americana del Corazón pide al público que estén preparados para las emergencias cardiacas tomando las tres medidas siguientes:

1. Aprenda las señales de aviso de un paro cardiaco: para poder reconocer una emergencia. Un paro cardiaco ocurre repentinamente. Cuando los impulsos eléctricos del corazón se vuelven caóticos, entran en un ritmo irregular. Ese ritmo cardiaco irregular se llama fibrilación ventricular y es una amenaza para su vida. Durante un paro cardiaco la víctima pierde el conocimiento, deja de respirar normalmente y pierde el pulso y la presión arterial. Un paro cardiaco puede ser causado por varios factores, incluyendo un ataque al corazón, una electrocución, un ahogamiento o trauma, o puede ser por una causa desconocida.

2. Llame inmediatamente al 9-1-1 al reconocer cualquier señal de aviso de un paro cardiaco para tener acceso al sistema de emergencia médica.

3. Comience resucitación cardiopulmonar (CPR). La CPR puede ayudar a mantener viva a la víctima de un paro cardiaco hasta que llegue la ayuda de los servicios médicos de emergencia. La CPR también mantiene el flujo sanguíneo vital al corazón y al cerebro y ayuda a la víctima hasta que pueda administrársele desfibrilación (shock eléctrico al corazón). Si usted no sabe dar CPR, comuníquese con la oficina de la Asociación Americana del Corazón local o llame gratis al 1-877-AHA-4CPR para inscribirse en un curso de CPR en el área donde vive.

"Todos los días unas 600 víctimas de paros cardiacos mueren en los Estados Unidos", agrega el doctor Nuño. "Tomando estas medidas decisivas, todos en los Estados Unidos pueden ofrecer una segunda oportunidad de vivir a las víctimas de un paro cardiaco. La muerte por paro cardiaco repentino se puede evitar. Si un mayor número de personas reacciona rápidamente llamando al 9-1-1 y comenzando CPR, se pueden salvar más vidas".

Para mayor información llame al 1-800-242-8721 ó visite nuestro sitio en la red de internet en el www.heartorg.org. La Asociación Americana del Corazón gastó casi $337 millones durante el año fiscal 1999-2000 para la investigación, educación pública y profesional y programas comunitarios. Con más de 22.5 millones de voluntarios a nivel nacional, la Asociación Americana del Corazón es la organización de salud más grande que se dedica a combatir las enfermedades cardiovasculares y los derrames cerebrales que anualmente matan a más de 950,000 personas en los Estados Unidos. En un nuevo plan estratégico aprobado en Septiembre de 1998, La Asociación Americana del Corazón fijó la meta de reducir el riesgo de las enfermedades coronarias y los derrames cerebrales en un 25% para el año 2010.

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