September 26, 2003

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Karina Flores

Una Amenaza Silenciosa

El vivir en una época de constante riesgo, nos obliga a recordar el concepto de seguridad. Seguridad al conducir, seguridad al caminar, seguridad al... comer. ¡Así es!, Aunque no nos demos cuenta, los alimentos pueden estar contaminados y convertirse en una amenaza invisible y silenciosa para nuestra salud.

Recordemos que la contaminación no sólo ocurre en elementos naturales como el aire y el agua, sino que también puede estar presente en los alimentos. Existen bacterias que pueden enfermarnos gravemente, muchas de las cuales no conocemos, y otras que continúan surgiendo con el paso del tiempo.

Felizmente, no estamos solos. El departamento de Inocuidad de los Alimentos del USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), se encarga de mantener los alimentos sanos y libres de bacterias que pueden enfermarnos. La Dra. Elsa Murano, sub-secretaria del departamento, nos recuerda que “como consumidores, es importante que tomemos las medidas necesarias para evitar la contaminación de los alimentos”.

Nuestra labor como consumidores es seguir en casa cuatro pasos sencillos y prácticos para evitar la contaminación de los alimentos:

Limpiar nuestras manos y cocina constantemente. Debemos mantener las superficies y tabla de cortar siempre limpias, con la ayuda de papel toalla desechable.

Separar nuestros alimentos para evitar que se propague la contaminación entre ellos. Los expertos del USDA recomiendan no juntar las carnes crudas con los demás alimentos y, al momento de las compras, siempre disponer las carnes o pescados en bolsas individuales.

Cocinar los alimentos a la temperatura adecuada, la cual depende del tipo de carne que queramos cocinar.  La mejor manera de combatir la contaminación, es calentar los alimentos hasta que las temperaturas internas se eleven lo suficiente como para matar las bacterias.

Aunque no es un elemento común en nuestros países Hispanos, el termómetro para las carnes es muy útil y fácil de usar. Con la ayuda de una hoja informativa, podemos conocer las temperaturas mínimas que deben marcar en el termómetro las carnes de cerdo, res, ave, etc. Por ejemplo, el USDA establece que las hamburguesas deben alcanzar un nivel mínimo de 160° F en afán de asegurar su sanidad.

El cuarto y último paso que debemos seguir en casa es enfriar los alimentos, refrigerándolos rápidamente luego de hacer las compras o luego de separar las sobras del almuerzo o la cena.

Y ¿por qué seguir estos cuatro pasos?

Porque pueden salvar nuestra vida. No sabemos cuán peligrosas son las bacterias de los alimentos y de qué manera pueden afectar a nuestro organismo.

El objetivo de estas medidas de seguridad e higiene, es evitar las enfermedades que pueden producir las llamadas ‘bacterias patógenas’. Cuando este tipo de bacterias invade los alimentos, puede producir intoxicaciones alimentarias.

Los síntomas de una intoxicación alimentaria pueden ser gripe, nausea, vómitos, diarrea o fiebre. La edad o condición física de algunas personas hacen que corran un mayor riesgo de contraer una intoxicación, como en el caso de niños pequeños, mujeres embarazadas, ancianos y personas con sistema inmunológico débil.

Sin embargo, las consecuencias de la contaminación por bacterias, pueden llegar a ser mucho más dañinas. En el caso de la Listeria, una bacteria que afecta sobre todo a las mujeres embarazadas, sus efectos pueden llegar hasta ocasionar el aborto. La Listeria  se encuentra sobre todo en los productos lácteos y las carnes crudas. Por eso se recomienda a las futuras mamás que eviten los quesos blandos o embutidos de la tienda.

Ha llegado la hora de combatir esta amenaza silenciosa, y la única manera de hacerlo es informándonos y siguiendo las medidas básicas de seguridad e higiene. Para obtener más información sobre la contaminación de alimentos y cómo evitarla, llama totalmente gratis y en español a tu Línea de Ayuda al 1-800-473-3003.

Return to the Frontpage