September 23, 2005

Grupo Ecologista Sierra Club Aplaude La Resolución Absolutoria Del Campesino Ecologista Mexicano Felipe Arreaga

El grupo ecologista Sierra Club aplaudió la decisión del Juez de Primera Instancia de lo Penal, Licenciado Ricardo Salinas Sandoval, con sede en Zihuatanejo, Guerrero, quien resolvió conforme a la legislación vigente al tomar en cuenta todas las pruebas del expediente y finalmente dictaminar la inocencia del campesino ecologista Felipe Arreaga, quien permaneció preso injustamente más de 10 meses debido a una acusación basada en pruebas inventadas. El Sierra Club considera que la acusación contra Arreaga es infundada e inventada por caciques madereros en respuesta a los bloqueos y protestas contra la tala ilegal organizados por Arreaga y su grupo de campesinos ecologistas.

“La decisión del juez es fundamental para el desarrollo de la sociedad civil y específicamente para el movimiento ecologista de base en México”, dijo Alejandro Queral, asesor de política internacional del Sierra Club.  “Luchar por la protección del medio ambiente no es un crimen. El gobierno de México debe garantizar la seguridad para los defensores del medio ambiente y de los derechos humanos”.

El Sierra Club y la comunidad ecologista mexicana creen que el arresto de Arreaga fue un intento de intimidar a los miembros de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán (OCESP). Otros líderes de OCSEP, incluyendo el ganador del Premio Goldman Rodolfo Montiel, han sido amenazados, arrestados e intimidados debido a sus esfuerzos por detener la tala ilegal en las montañas del Estado de Guerrero. Montiel pasó dos años en prisión después de resistir dos días de torturas que resultaron en una confesión falsa. El Presidente Vicente Fox liberó a Montiel y Teodoro Cabrera, otro activista de OCESP, citando “razones humanitarias”. En mayo de este año, los sicarios de los caciques emboscaron a la familia de Albertano Peñalosa, otro líder de OCESP, matando a dos de sus hijos e hiriéndole a él y a dos de sus muchachos.

“El caso de Felipe Arreaga no es una excepción, ni un caso aislado,” aseguró Queral. Todavía pesan varias amenazas contra Arreaga, su esposa, Celsa Valdovinos, los testigos de inocencia que participaron en el juicio y otros campesinos ecologistas de la Sierra de Petatlán. Cabe destacar que en la última audiencia de vista, el cacique maderero Bernardino Bautista dijo que “si este asunto no se resuelve en el juzgado, lo voy a arreglar afuera a mi modo”.

“Es esencial que se investigue a quienes atentan contra los bosques y contra los defensores del medio ambiente,” expresó Queral. “Las amena-zas y atentados en su contra tienen como único fin frenar la lucha medioambiental en la Sierra de Petatlán. Continuaremos alertando a los miembros de nuestra organización sobre los peligros que corren activistas en México en general, y Guerrero en particular”.

En agosto, el Sierra Club, junto con el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan y Greenpeace México, otorgó su prestigioso premio Chico Mendes a Arreaga, a Valdovinos y a Albertano Peñalosa, otro líder campesino-ecologista, por su “heroísmo en pro de la protección al medio ambiente.” El premio, creado en honor del defensor del Amazonas, se ha otorgado sólo en siete ocasiones anteriores desde su establecimiento en 1989.

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