September 23, 2005

Victoria ante los Racistas: Resistencia civil contra grupos vigilantes en California

Fotos y texto por
Luis Alonso Pérez

Calexico, un tranquilo pueblo fronterizo en el Valle Imperial de California, tuvo un fin de semana fuera de lo normal, debido a la visita anunciada del grupo vigilante Amigos de la Patrulla Fronteriza durante el fin de semana de la Independencia mexicana, lo que provocó la llegada de cientos de activistas y defensores de los derechos humanos que buscaban frenar sus actividades anti-inmigrantes y manifestarse en contra de las ideologías racistas que se han propagado a lo largo de la frontera de México y Estados Unidos.

Los primeros en oponerse a la visita del grupo vigilante fueron los mismos ciudadanos de Calexico, encabezados por el alcalde Alex Perrone y los miembros de la cámara de comercio local, quienes se declararon enfáticamente en contra de su visita y mostraron el rechazo a su llegada colocando más de mil letreros a los costados de la carretera, en negocios y casas de la ciudad que decían “Hombres del minuto, su minuto se acabó, ahora váyanse a casa”.


Anti-Minutemen protesters gathered at the Calexico border to express their views.

En la tarde del sábado 17 las calles de Calexico lucían tranquilas, las personas realizaban sus compras de fin de semana y la mayoría cruzaba la frontera de regreso a Mexicali. Un día como cualquier otro.

Pero cuando el reloj marcó las 5 una gran multitud comenzó a reunirse en el Parque Internacional. Grupos de manifestantes llegaban en autos o camiones desde ciudades como San Francisco, Los Ángeles, San Bernardino y San Diego.

Activistas, estudiantes, defensores de derechos humanos y ciudadanos interesados se congregaron frente a los medios de comunicación, cargando volantes, letreros y pancartas con mensajes como: “Racistas regresen a casa”, “desbanden a los Minutemen ya”, “Detengamos a los vigilantes” y “Nadie es ilegal”.

Representantes de organizaciones civiles como Ángeles de la Frontera, Gente Unida, Ángeles del Desierto, entre otros, compartieron su mensaje de repudio a los grupos vigilantes como Minutemen o Amigos de la Patrulla Fronteriza y su rechazo ante lo que consideran políticas racistas del Gobernador Arnold Schwarzenegger y el presidente George W. Bush.

El primero en expresar su mensaje fue Enrique Morones de Ángeles de la Frontera, quien cuestionó los verdaderos intereses de Andy Ramirez –dirigente de los Amigos de la Patrulla Fronteriza– al declarar que parecía que lo único que le interesaba era atraer la atención hacia su grupo para lograr sus aspiraciones políticas. También criticó la postura del presidente de Estados Unidos ante esta situación, al mencionar que si México ha enviado tropas para ayudar a los damnificados del huracán Katrina y George Bush permite que estas personas vengan a la frontera ¿qué tipo de mensaje está enviando?

Varios representantes de asociaciones tuvieron su turno al micrófono. Al terminar la protesta, los asistentes tomaron las calles de Calexico y se dirigieron hacia la barda fronteriza, donde un grupo de manifestantes los esperaba del lado de Mexicali.

Alrededor de trescientas personas del lado Americano y un poco más de cien del lado Mexicano unieron sus voces contra el racismo y los grupos vigilantes. Por más de treinta minutos todos entonaron los mismos cantos, en español o en inglés. Todos goleaban la barda y gritaban enérgicamente. El sonido estridente vivificaba sus esfuerzos y unificaba su causa.

Momentos después los manifestantes en Calexico continuaron con su marcha y se dirigieron a un parque ubicado a un costado del centro de gobierno local. El sol se ocultó mientras el numeroso grupo descansaba en el pasto y los representantes de las diferentes asociaciones solidarias dirigían palabras de apoyo hacia los esfuerzos anti-vigilantes de los presentes.

Al finalizar, muchos se dirigieron hacia el área de campamento, para cenar y organizar los grupos que recorrerían la frontera con el fin de disuadir los patrullajes de los vigilantes. Durante la reunión se reportó que según informes fidedignos, no se había visto a ningún miembro de los Amigos de la Patrulla Fronteriza en la ciudad de Calexico o en las zonas aledañas.

Rafael Hernández del grupo Ángeles del Desierto informó que en el poblado de Jacumba un grupo de aproximadamente 40 Minutemen llevaba dos semanas realizando patrullajes en la frontera, de manera que los activistas se separaron en dos grupos, uno para vigilar la zona de Calexico y otro para Jacumba.

Cuando el segundo grupo llegó a Jacumba no se en-contraron rastros de los miembros del grupo Minutemen por ningún lado. Rafael Hernández, seguido por una caravana de ocho autos, recorrió los sitios en donde las últimas dos semanas había disuadido las actividades de los vigilantes armados, acompañado solamente por su her-mano, su esposa y sus dos hijas, pero no encontraron a nadie.

Los grupos que decidieron quedarse en Calexico patrullaron la ciudad toda la noche sin encontrarse con ningún miembro de los Amigos de la Patrulla Fronteriza.

El domingo por la mañana, los activistas habían constatado que los grupos vigilantes se habían retirado y que sus esfuerzos habían sido exitosos.

La victoria del pueblo contra los racistas fue declarada.

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