September 21, 2001

La Belleza Del Día

Por Sergio Nogues

Cuatro personas hacen un acuerdo de describir como es la belleza del día a través de la ventana de su habitación. La primera mira hacia el Este y describe un amanecer muy hermoso con la salida del Sol y después no se ve nada especial. La segunda mira hacia el Oeste y dice que por la mañana no se ve nada especial, pero al atardecer el paisaje es precioso con la puesta del Sol. La que mira en dirección hacia el norte dice que no puede ver el Sol, pero a través de su ventana puede ver un árbol y por la mañana a su izquierda se pueden observar sombras en el suelo que forman preciosas figuras, las cuales van cambiando y por la tarde esas figuras están a su derecha. La que se encuentra mirando hacia el sur, le sucede lo mismo pero a la inversa, pues por la mañana se ven las figuras a la derecha y por la tarde a la izquierda.

Aquí podemos ver que cada persona observa el día desde una posición diferente pero en todas hay algo en común: La belleza del día. Aunque cada persona observa el paisaje desde diferente posición, existe un solo día, no existe un día diferente para cada persona. Igualmente ocurre al referirnos a Dios como nos dice la Biblia en 1 Corintios 8.6 "...solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él..." ¿Por qué entonces no hacemos lo mismo al hablar sobre el tema "religión"? ¿Por qué pensar que la nuestra es la única correcta y los demás están equivocados? En la Biblia en Santiago 2:18 podemos leer: "Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras". Lo más importante en toda religión es practicar a diario lo que estamos predicando. Al obedecer los dos mandamientos que nos dejó Jesús, de amar a Dios supremamente y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, estamos poniendo en práctica los diez mandamientos otorgados por Dios en dos tablas de piedra a Moisés en el monte de Horeb.

Cada persona de las cuatro que hablamos al principio, está mirando la belleza del día solo a través de su ventana, pero si cada una sale de su habitación y sube a la azotea, ¿Qué ocurre? La belleza es infinita en todas las direcciones, y eso es lo que tenemos que hacer, admirar la belleza de la creación de Dios pero no limitarnos a hacerlo solamente a través de una ventana, debemos subir a la azotea, elevar nuestra mente, nuestro pensamiento y liberarla de los pensamientos de limitación que son como las paredes de la habitación, para así poder contemplar esa belleza infinita.

En la Biblia en el primer capítulo de Génesis podemos ver que según Dios va creando, todo es bueno y eso es exactamente lo que tenemos que hacer, enfocar nuestra visión hacia la creación de Dios, reconociendo la totalidad de Dios, el bien y elevar nuestro pensamiento por encima de las cosas negativas que afrontamos a diario.

Algo muy importante es la unidad de todas las religiones y eliminar todo aquello que nos pueda separar para poder obedecer este mandato bíblico que nos dice: "Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que hableis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer". (1 Corintios: 1:10). Al eliminar todas las divisiones y estar perfectamente unidos, podemos disfrutar de la belleza del día en su totalidad.

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