September 21, 2001

¿Dónde Existe la Indignación?

Las minorías y nuestra juventud se han convertido en los blancos primordiales de una industria que prospera promoviendo la muerte. Si esta frase le parece atroz, considere esto: Fumar es responsable del 87 por ciento de las muertes por cáncer de pulmón en los Estados Unidos. En general, el cáncer de pulmón es la causa principal de todas las muertes causadas por el cáncer en la población hispana, según el Centro para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Desde el primer informe del Cirujano General de EE.UU. sobre el tabaco en 1964, se ha logrado un enorme progreso en la lucha contra el tabaco. En toda la nación, miles de fumadores han dejado de fumar e incontables otros han tomado una decisión inteligente de no comenzar a fumar.

Para atraer a nuevos clientes, la industria del tabaco sigue gastando miles de millones de dólares en campañas destinadas a los jóvenes y a las comunidades étnicas. Las compañías de tabaco gastaron una cifra récord de $8.2 mil millones en publicidad y promoción en 1999, según datos recientemente publicados por la Comisión Federal de Comercio. Eso se traduce en aproximádamente $2.7 millones gastados por día exclusivamente en California con el objetivo doble de seducir a nuevos clientes y de mantener a los fumadores actuales consumiendo tabaco.

Gran parte de esta publicidad aparece en lugares en donde la juventud y las personas de étnicas diferentes, incluyendo poblaciones inmigrantes, tienen la mayor probabilidad de recibir el mensaje. Esto es significativo, puesto que los hispanos en California tienen tasas de fumar relativamente bajas en comparación con otros grupos étnicos. La industria del tabaco está intentando recu-perar una clientela, a pesar de las consecuencias para la salud de esta comunidad.

El anterior Cirujano General, C. Everett Koop, MD, lo expresó mejor cuando exclamó: "¿Dónde existe la indignación?" Es una pregunta apta que resuena en comunidades étnicas en todo el mundo.

Según el CDC, las tasas de fumadores entre los adultos hispanos fueron del 20.4 por ciento en el 2000 y las muertes por cáncer de pulmón unas tres veces más altas para los hombres hispanos que para las mujeres hispanas. Además, el tabaco también causa enfermedad cardíaca coronaria, que es la principal causa de muerte para los hispanos que viven en los Estados Unidos.

Las tasas de fumar para los jóvenes hispanos en los Estados Unidos aumentaron en un 29 por ciento entre 1991 y 1999. Tristemente, el CDC también determinó que en 1999, aproximádamente un tercio de los estudiantes hispanos de secundaria fumaban.

Estas estadísticas no son el resultado de la coincidencia. Solamente en los dos últimos años, la compañía de tabaco Philip Morris gastó $14.3 millones en comparación con los $25 millones en el 2000 para comercializar sus productos a esta comunidad.

¿Dónde existe la indignación?

Mientras las comunidades minoritarias en los EE.UU. siguen estando amenazadas por la mercadotecnia y los productos del tabaco, las comunidades del otro lado de la frontera también están siendo explotadas.

Para las compañías de tabaco es lucrativo trasladar su negocio a otra parte, mayormente a países en vías de desarrollo, donde tanto la mano de obra como la tierra para plantaciones son baratas. Los trabajadores y los negocios en estos países ven la infiltración de compañías de tabaco como oportunidades empresariales lucrativas y esperan capitalizar en la venta del tabaco. Pero esto difiere mucho de la realidad y existen consecuencias.

En una serie de países, la industria del tabaco explota a los pobres, y lo que es peor, emplea a niños. Las autoridades brasileñas predijeron en 1998 que aproximadamente el 35 por ciento de los plantadores de tabaco finalizarían la cosecha en deuda y deberían dinero a las compañías de tabaco. Y éstas penalizan a los plantadores por intentar vender su cosecha en otro lugar para sacar lucro. Mientras tanto, las ganancias internacionales de Philip Morris se multiplicaron en más del triple entre 1990 y 1998.

Otros 520,000 niños brasileños menores de 18 años trabajan en plantaciones de tabaco, y el 32 por ciento de ellos son menores de 14 años. Según la Organización Mundial de la Salud, las compañías de tabaco que compran el tabaco de Brasil han pedido que los horarios escolares se arreglen de forma que los niños puedan trabajar en los campos.

Los trabajadores de plantaciones de tabaco en México y Brasil también corren peligro, ya que están expuestos continuamente a agroquímicos peligrosos, muchos de los cuales son proporcionados directamente por las compañías de tabaco. Los trabajadores están expuestos directamente a productos químicos como el aldicarbo, la butralina y el endosulfán, que pueden causar daño ocular, en la piel y en órganos internos, y son potencialmente carcinógenos y mutagénicos. Según la Organi-zación Mundial de la Salud, los trabajadores que cosechan tabaco han reportado la enfermedad del tabaco verde, un tipo de envenenamiento por nicotina causado por la absorción de la nicotina a través de la piel.

Las plantaciones de tabaco en el extranjero también implica que las muy necesarias cosechas alimenticias son sustituídas por el tabaco debido a la prometida riqueza de la cosecha de tabaco. También conlleva serios problemas ambientales, incluyendo la deforestación, la erosión y la desertización .

¿Dónde existe la indignación?

Las consecuencias del uso de tabaco en la salud tanto de países desarrollados como en vías de desarrollo son devastadoras. El tabaco es responsable de tres millones y medio de muertes en todo el mundo, o aproximádamente el siete por ciento de todas las muertes por año. Para el 2020, se anticipa que el uso del tabaco mate a más personas que cualquier enfermedad sola. El uso del tabaco causa el 17.7 por ciento de todas las muertes en países desarrollados y el 10.9 por ciento de todas las muertes en países en vías de desarrollo. Se estima que los productos de tabaco matarán a aproximádamente 500 millones de la población actual. Y los porcentajes de muertes causadas por el tabaco en los países en vías de desarrollo seguirán creciendo a menos que se tomen fuertes medidas antitabaco.

Si cree que las prácticas de la industria del tabaco son atroces, dé su opinión. Exprese su indignación y comparta esta información con otros. Puede ayudar a divulgar las tácticas explotadoras de la industria del tabaco.

Si fuma, deje de fumar. Reducirá sus riesgos de salud y tendrán impacto en la base de la industria del tabaco. Si no es fumador o si fuma, proporcione apoyo y ánimo a un amigo ó familiar para que dejen este hábito mortal. Para ayuda y más información sobre cómo dejar de fumar, llame al 1-800-45-NO FUME.

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