September 17, 2004

Apoya “Greenpeace” el Rechazo a la Instalación de Plantas de Gas

Por Julieta Martínez

TIJUANA, BC. — La organización internacional Greenpeace se sumó a la lucha contra la instalación de plantas almacenadoras de gas natural en territorio bajacaliforniano por considerar que son muy riesgosas e innecesarias.

En su reciente visita a las Islas Coronado, donde la fusión Chevron-Texaco pretende construir una planta que generaría entre 700 y 800 millones de pies cúbicos del combustible, el director de Greenpeace México, Alejandro Calvillo Unna, alertó que este tipo de proyectos representan el fin de la independencia energética mexicana. El argumento es que el 99 por ciento del gas que se generara en Baja California se exportaría a California para abastecer la demanda en ese estado norteamericano y el resto se aprovecharía en esta frontera, pero para ello tendrían que importarlo de regreso.


Lynda Arakelian (der.) de San Francisco y Arturo Moreno de Mexico, D.F. miembros de Greenpeace sostienen una pancarta durante una manifestación en Tijuana, B.C. Photo by David Maung.

El activista dijo que demandarán la intervención de la Comisión de Cooperación Ambiental del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) para alertar del riesgo de seguridad y ecológico que implican estos proyectos.

También solicitarán la asesoría de abogados expertos de firmas mundiales para interponer recursos de impugnación ante instancias interna-cionales. La construcción de esta planta y una más del consorcio Sempra-Shell frente a la zona llamada Costa Azul de Tijuana, pondría en peligro a la población por la alta explosividad del gas natural y se pondría en serio riesgo a especies animales y vegetales de las Islas Coronado, ubicadas en el Pacífico, en el municipio de Ensenada.

Ambas fusiones cuentan con los permisos correspondientes por parte de los gobiernos federal, estatal y municipales de Baja California, de ahí que se buscarán las instancias internacionales y del TLCAN.

Se argumentará que en México se dio la anuencia sin importar el peligro, en respuesta a la demanda de empresarios estadounidenses que tienen como “claro objetivo” evitar las estrictas leyes ecológicas de su país, así como reducir gastos en la protección de buques de gas natural licuado que tendrían que cumplir en esa nación.

Se planteará también que esos empresarios buscan eludir la oposición de una parte de la población californiana a instalar plantas de ese tipo en sus costas y al mismo tiempo obtener el control del mercado en el noroeste de México y el sur de ese estado norteamericano.

Los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), opositor del gobierno federal de Acción Nacional, exhortaron a sus compañeros del Congreso de la Unión a declarar las islas del país como zona protegida, debido a que ahí viven miles de especies endémicas y nativas que deben preservarse.

El director de Greenpeace México Alejandro Calvillo consideró muy importante la intervención de los diputados opositores del gobierno del presidente Vicente Fox Quesada, cuya administración calificó como una de las peores en materia de ecología.

Acusó que está entregando la soberanía de México en aras de que unas cuantas personas obtengan ganancias económicas, sin importarle el impacto negativo para la comunidad mexicana.

Un ejemplo de esta falta de compromiso de Fox con el ambiente es que permitió la modificación de la Norma Oficial Mexicana 022 de la Ley General de Ecología, para permitir la destrucción de manglares en el país. Con esto se pudo continuar con la construcción de un gigantesco proyecto turístico en el estado de Quintana Roo, en el sureste de México, cuyos impulsores tienen relación con el presidente de la República, dijo el director de Greenpeace.

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