September 15, 2000


Una Dosis de Mejor Atención a la Salud Para los Hispanos Sería un Tónico Para Todos

La Asociación Médica Nacional Hispana Receta el Mejoramiento de los Servicios Para Remediar un Problema Cada Vez Mayor

Por la Dra. Elena Ríos

Washington, DC — Un hallazgo sorprendente del Censo del Año 2000 es que los hispanos ya son el mayor grupo minoritario de los Estados Unidos. Sus cifras no deberían hacer sonar ninguna alarma, pero su salud es otro asunto.

Los hispanos tienen una de las peores circunstancias de salud de este país, y la situación está lejos de mejorar, especialmente a medida que esta población aumenta.

En este otoño, una coalición de organizaciones hispanas, llamada "Programa de Trabajo para la Dirigencia Nacional Hispana", publicará un informe sobre cursos de acción que comprenderá algunos hallazgos críticos sobre la situación de la salud de los hispanos. Estos hallazgos, recopilados por la Asociación Médica Nacional Hispana, mostrarán que dos de cada cinco hispanos carecen de seguro sobre la salud; que uno de cada tres hispanos no tiene médico de familia ni clínica de salud; y que uno de cada tres hispanos vive por debajo del nivel federal de la pobreza.

Debido a estos problemas, la salud de los hispano-americanos está sufriendo.

La diabetes del tipo 2 es tres veces más alta entre los hispanos que entre los no hispanos. Las mujeres hispanas sufren de la tasa más elevada de cáncer cervical, y a los hombres hispanos no les va mucho mejor con el cáncer de la próstata. El HIV es la tercera causa principal de muerte entre los hispanos.

A fin de mejorar la salud de los 40 millones de hispanos de nuestra nación, nosotros, en la Asociación Médica Nacional Hispana, hemos recomendado en este informe que los Estados Unidos amplíen la cobertura de seguros sobre la salud y hagan que la atención a la salud sea más costeable, accesible y "amistosa con el usuario" para todos.

También debemos construir un sistema en el que haya normas mínimas para los hospitales, las clínicas, las organizaciones para el mantenimiento de la salud (HMO's en inglés) y otros locales de atención a la salud. Esas normas mínimas, que serán anunciadas en este otoño por la Oficina para la Salud de las Minorías del Departamento de Salud y Servicios Humanos, exigirán que los establecimientos de atención a la salud tengan personal que sea bilingüe y bicultural, a fin de que los pacientes se sientan cómodos al atravesar la puerta.

Para muchos hispanos, ellos ni siquiera pueden franquear la puerta de una clínica o de la consulta de un médico, porque no se sienten a gusto cuando no se les entiende.

Una vez que ayudemos a los pacientes a sentirse a gusto en la consulta del médico, entonces necesitaremos enfocarnos en hacer que la atención a la salud sea más costeable. Por ejemplo, las medicinas que necesitan receta - una forma de cuidado preventivo - deberían estar disponibles a través del Medicare. Para muchos pacientes, las medicinas por receta pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte. La posibilidad de comprar medicinas por receta a través del Medicare puede significar el tener una mejor calidad de vida y no tener que escoger entre comprar alimentos o comprar medicinas.

El hacer que el sistema sea más accesible significa también crear y exhibir símbolos de la atención a la salud que sean reconocidos internacionalmente, a fin de que las personas de todas las culturas puedan comprender dónde encontrar un hospital en un caso de urgencia. Los símbolos de salud universales ayudarían a los pacientes a igualar las enfermedades con sus medicinas.

Nosotros, los médicos de la Asociación Médica Nacional Hispana, creemos de todo corazón que dichos símbolos son únicamete un paso vital más para aumentar el acceso a la atención para la salud y para romper los obstáculos idiomáticos y culturales que existen para todos los pacientes - no sólo para aquéllos cuyo primer idioma es el español.

El hecho triste es que hoy nos enfrentamos con un sistema de atención a la salud que tiene poca o ninguna capacidad para tratar con poblaciones de antecedentes culturales diferentes. Lo que es peor, en algunos casos los establecimientos de atención a la salud están plagados de clasismo, racismo y discriminación, en vez de ser lugares de atención y consuelo.

Los programas financiados por el gobierno pueden ayudar a voltear este cuadro desagradable, al proporcionar capacitación de competencia cultural para los trabajadores de la atención a la salud. Para ser más eficaces, estos programas de capacitación deberían empezar en las escuelas de medicina, donde todos los estudiantes puedan aprender el modo de trabajar con pesonas de distintas culturas.

También deberíamos de aplaudir a los programas tales como la campaña de enseñanza "Asociación de la Salud", de la Asociación Médica Estadounidense (AMA en inglés), que destaca los problemas de los pacientes analfabetos. La AMA enfocó el proyector sobre el asunto con un estudio de 1997, el cual mostró que el 21 por ciento de los estadounidenses son analfabetos funcionales, y que un 27 por ciento adicional están instruídos sólo marginalmente.

Los pacientes que tienen habilidades insuficientes de lectura han interpretado equivocadamente sus recetas mucho más que otros pacientes. El no saber que se está tomando una cantidad excesiva de una medicina y una cantidad insuficiente de otra, puede ser una equivocación mortífera.

Si los estadounidenses quieren tener un sistema de salud de calidad - y en última instancia una sociedad saludable - se necesita que haya un compromiso por parte del gobierno para aumentar el apoyo económico que da el mismo a la capacitación de competencia cultural para los médicos y otros profesionales de la atención a la salud.

No podemos pasar por alto durante más tiempo a la salud de nuestra población hispana que aumenta cada vez más; la salud de la nación está vinculada demasiado próximamente con la primera. Al ayudar a los hispanos y a otras personas a tener vidas más saludables, todo el mundo gana.

La Dra. Elena Ríos es presidenta de la Asociación Médica Nacional Hispana (NHMA en inglés), una organización no lucrativa que representa a los médicos hispanos y a otras personas dedicadas a mejorar la atención de la salud para los hispanos. Los lectores pueden comunicarse con la Dra. Ríos en la Asociación Médica Nacional Hispana, 1411 "K" St. NW., Suite 200, Washington, DC. 20005, o "visitar" el lugar de la NHMA en la Internet, que tiene el indicativo siguiente: http://home.earthlink.net/~nhma

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