September 12, 2003

Redefiniendo Hollywood

Robert Rodríguez no conoce la palabra miedo

Por Jose Daniel Bort

Lo llaman el cineasta orquesta. Después de diez años y diez películas de dar su salto a la fama por “El Mariachi” con $7000 dólares, Robert Rodríguez ha ido acumulando prácticamente cual-quier crédito técnico que tenga que ver con sus películas. Para “Spy Kids 3-D” y “Once upon a time in Mexico” a estrenarse esta semana, el cineasta no solo dirigió, escribió y produjo la película, sino también se encargó de la cinematografía, manejó la cámara, diseñó los escenarios, escribió la música inédita, la editó, supervisó los efectos especiales y mezcló la versión final del sonido.

“Tengo a las uniones locas, no saben que hacer conmigo. Ahora mismo tengo 7 carnets de todas ellas. Al final, con tal de que todas cobren la parte que le toca, terminan contentas”, dijo Rodríguez.

Esta extrema confianza que exuda el artista se refleja ampliamente en sus películas, en las que se puede apreciar cada vez un mejor y más depurado uso del lenguaje cinematográfico. La pregunta de rigor viene inmediatamente después ¿Es Rodriguez tan solo multitalentoso o maestro del control?

“No, yo tan solo quiero ser efectivo. Me he reunido con la gente más útil a la hora de resolver problemas. Yo tengo lo que quiero en mi cabeza y es mucho más facil llegar al set y explicar lo que quiero. Por ejemplo, para ‘Once upon...’ conseguimos una iglesia ideal para filmar; cuando la ví, le dije a Elizabeth (su esposa y la productora de todos sus proyectos): ‘ponemos una alfombra roja aquí, los dos confesionarios a cada lado y limpiamos la columna para poder escalar por ella’. Fácil”.

El resultado es una tremenda amunición de respeto por parte de las distribuidoras de Hollywood. Sus producciones no son costosas (generalmente no más de veinte millones de dólares) y generan dinero, por lo que los ejecutivos de la industria han optado por dejarlo trabajar solo. Gracias a esto, Rodríguez ha logrado un estatus de “auteur”, del mismo rango que veteranos del cine como Clint Eastwood o Francis Coppola.

Para “Once upon a time in Mexico”, Rodriguez no filmó en cine. Utilizo el sistema de video “High definition”, el mismo que usó George Lucas para “grabar” las dos primeras partes de la guerra de las galaxias. El formato permite una mayor versatilidad y simpleza a la hora de iluminar, deja ver inmediatamente lo que se grabó y es mucho más economico que el film convencional.

“Lo mismo dijeron del AVID (el nuevo sistema de edición imperante en la industria hoy en día), no es lo mismo, no es igual, etc. Tenemos cien años utilizando el sistema, ya está obsoleto. Vamos a usar la teconología que tenemos para avanzar”, dijo Rodríguez.

“Lo que estoy haciendo no es nuevo o revolucionario. Es lo que hacían los pioneros en esta industria. Nadie tenía un solo trabajo, todos doblaban o hacían muchas cosas a la vez. La burocracia en esta industria está fuera de control. No son necesarios un ejército de trabajadores y muchos millones para hacer funcionar una película. Tan solo hay que saber lo que se está haciendo”, comentó Rodríguez.

Robert tiene el control absoluto sobre el futuro de sus producciones y la palabra final en cuanto a los productos de mercado derivados de sus películas. También sabe cuando terminar una franquicia.

“No más Spy Kids. No pueden hacerlo sin mí y yo terminé con ese proyecto. Ya mis hijos tienen tres películas que hice por ellos. Yo sabía que eso de los lentes y los 3-D iba a ser la locura con los niños, así que prefiero terminar arriba y no usarlo hasta que aburra”.

Rodríguez es un hombre de familia. Desde muy joven usaba a sus hermanos en sus cortometrajes y siempre ha tenido un lugar para ellos. Trabaja frecuentemente con Salma Hayek y Antonio Banderas (a los cuales les dio el primer chance de protagonizar), además de los veteranos Cheech Marin y Danny Trejo. Se entero que Danny era su primo cuando sus familiares visitaron el set y le informaron del parentesco lejano con el actor. “Desde ahí somos inseparables. Robert me mata en un proyecto y me resucita en el otro” dijo Danny Trejo.

Tiene cuatro hijos con su pareja dentro y fuera del negocio, Elizabeth Avellan, a la que conoció cuando la contrató para animar el cotrometraje “Bedhead”. Ha hecho de su ciudad, Austin, Texas, sumamente llamativa para la producción de películas, por su disponibilidad geográfica y clima favorable.

Eva Mendes, una de las protagonistas de “Once upon a Time...” se alegra mucho de ser parte de la familia “extendida”. “Un detalle me hizo saber inmediatamente que quería pertenecer a este proyecto: cuando fui a visitar a Robert por primera vez, esperaba en el aeropuerto a un señor con bigote y un letrero con mi nombre para que me llevara en Limousine. Lo que me encontré fue a Elizabeth con todos sus nenes que me montaron en su camioneta y me colmaron de besos. Este lado humano es lo que me impulsó a decir que sí sin reparos”.

También Mickey Rourke, famoso por haber estado en la “lista negra” y no conseguir trabajo por su errático caracter, agradece trabajar con Rodríguez: “Robert es tan talentoso que la única persona con la que lo puedo comparar es Coppola”. Rourke hizo “The outsiders” y “Rumble Fish” con el aclamado director.

Después del muy atareado año que ha tenido, Rodríguez planea descansar y dedicarse a sus hijos por un tiempo. No tiene planes concretos para el futuro, pero eso no significa que mañana no tenga lista una producción. “Las ideas me dan vueltas en la cabeza por mucho tiempo, pero cuando me siento y las escribo, salen todas a la fuerza”, comentó el director.

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