September 10, 2004

Comentario

La Contienda Por el Senado

Por Humberto Caspa, Ph.D

La contienda política por el Senado de California se muestra cuesta arriba para el candidato conservador Bill Jones. Las encuestas recientes dan una ventaja sólida de 15 puntos a favor de Barbara Boxer, la candidata de los demócratas. Incluso en materia económica, Boxer tiene la delantera. Hasta junio pasado ya había colectado cerca de $7 millones de dólares; Jones apenas juntó $1 millón.

Así como está la situación en la lucha por el Senado, poco puede hacer Jones para cambiar la posición del electorado Californiano. Tal vez con estímulo del gobernador Arnold Schwarzenneger su campaña adquiera un matiz diferente. Pero para su infortunio, parece que ni al gobernador le interesa socorrerlo de una derrota inminente. Por una parte, al gobernador no le gusta estar al lado de los perdedores; y por la otra, las políticas que sustenta Jones no se encajan dentro de un conservadurismo moderado del cual es partidario.

Hagamos pues cita de algunos elementos claves de la campaña de Jones que no coinciden con el interés político de las mayorías votantes en California.

Inicialmente, el derecho constitucional de la mujer a elegir por ella misma en una situación de embarazo es una consigna altamente apoyada por los partidarios demócratas. También existe un buen número de republicanos moderados que favorecen esta medida, aunque no específicamente el aborto sino la capacidad de decisión de la mujer.

Bill Jones recientemente aseveró que se opone al aborto, aunque dejó entrever que dejaría que los jueces definieran la legalidad o ilegalidad del caso. Sin embargo, como cualquier servidor público, influenciado por sus motivaciones ideológicas, es muy probable que apoye en Cámara de Representantes disposiciones que deroguen la Ley sentada por el caso “Roe v. Wade.” Así como también recomendará al Presidente jueces, cuyas inclinaciones restrinjan el aborto. Lo anterior, por supuesto, no es compartido por la mayoría del electorado en California.

Asimismo, otra de las políticas importantes está relacionada con el derecho a portar armas. En esta cuestión, Jones puede tener una ligera ventaja sobre Boxer, dado que una gran parte de los californianos apoya las libertades individuales. Muchos del electorado no están de acuerdo para que la gente porte armas semiautomáticas o de asalto. Pero como éste derecho está contemplado como parte inmanente de los derechos individuales, a la gente le interesa más mantener su libertad individual que prohibir las armas. Sin embargo, ésta medida no es tan relevante como la del aborto.

En cuestiones ambientales, cuando fungía como representante en la Asamblea de California, Bill Jones había demostrado beneplácito en incrementar más pozos petrolíferos en la costa del Pacífico. Durante este mismo período fue un luchador tenaz en contra de las legislaciones ambientales, y buscó afanosamente rebajar este tipo de regulaciones para beneficiar a las empresas petrolíferas nacionales y transnacionales, quienes han sido donadoras importantes de su campaña política en otras ocasiones.

Por otra parte, Bill Jones también ha votado en la Asamblea en contra de incrementos al salario mínimo. Ante una situación económica difícil que confrontan los trabajadores en California, esta postura le quita, indudablemente, muchos adeptos, incluso de su propio partido. Según datos recientes, si las elecciones fueran hoy, Jones apenas recibiría 77% de apoyo de los conservadores. Un dato ostensiblemente bajo si se trata de competir en un estado donde el electorado se distingue por su ideología liberal.

Por si fuera poco, el Gobernador Schwarzenegger se ha mostrado ambivalente con la candidatura de Jones. Durante las primarias de los republicanos, el gobernador favoreció su candidatura y le ayudó a vencer a los contrincantes de su partido. Sin embargo, más allá de ese apoyo, el gobernador no ha querido mostrarse a favor de la candidatura de Jones.

A medida que nos acercamos a las elecciones, es importante para el equipo de Jones encontrar la fórmula de persuadir para que el gobernador le colabore en su campaña política. Sin su ayuda, su derrota es casi garantizada, y con su ayuda es probable que consiga más donaciones económicas, pero no suficiente apoyo como para sacar a flote una campaña política con muchos problemas. Desde su inicio ha tenido características de perdedor.

Dr. Humberto Caspa, especialista en temas políticos y económicos.

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