September 9, 2005

Comentario:

Tras Katrina, La Confianza Social, Factor Fundamental en E.U.

Por Manuel R Villacorta O.

Se hace referencia a la confianza social hacia el actual gobierno dirigido por el presidente George W. Bush. La tradicional confianza social de los estadounidenses hacia los gobiernos de turno, está sufriendo quebrantos. La actual administración republicana está enfrentando una coyuntura interna y externa complicada, sin duda alguna, como producto de sus propias decisiones políticas, pero hay factores estructurales heredados que la actual administración de gobierno tuvo que enfrentar.

Además de los dramáticos sucesos ocurridos en Nueva Orleáns, en donde los costos humanos son devastadores y los graves efectos que ésta desgracia implicará para Estados Unidos, limitando el empleo (se calculan 400 mil puestos de trabajo perdidos) y una reducción de uno por ciento en el PIB para el 2005, hay diversos problemas que están incidiendo en la tranquilidad pública. El primero está relacionado directamente con la economía. Hay contradicción al respecto, porque las autoridades financieras aseguran que la economía está creciendo sólidamente. Pero la sociedad estadounidense piensa lo contrario. Los despidos masivos de trabajadores que se han producido en las grandes empresas, la caída en el consumo (grave problema que enfrentan productores y comerciantes), el abultado nivel de endeudamiento familiar, la anunciada crisis en los servicios sociales (particularmente en la seguridad social en momentos de retiro laboral) y ahora, el implacable ascenso en el precio del petróleo y los combustibles, están causando graves afecciones a la economía doméstica.  Es un hecho: el ciudadano de Estados Unidos está preocupado como nunca antes. 

Las recientes declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, vinieron a confirmar lo que todos suponían: las cosas no andan bien. Según la AFP: “ El presidente de la Reserva Federal (Fed) estadounidense Alan Greenspan sugirió el miércoles que son posibles nuevas alzas de las tasas de interés, al tiempo que advirtió sobre los altísimos precios del petróleo y un ‘fervor especulativo’ en el Mercado inmobiliario”.

Otro hecho que está generando preocupación es la cada vez más controvertida visión que se posee sobre el fenómeno migratorio. Mientras algunos consideran que la inmigración es necesaria y que viene a revitalizar la dinámica social y económica de Estados Unidos, otros consideran que ésta atenta contra la estabiliad integral de los residentes legales dado que el sistema no puede asimilar más inmigrantes en las actuales condiciones. En todo caso se está imponiendo un mayor control implementado desde el gobierno mismo, evitando al máximo la inmigración ilegal a través de la frontera sur, acelerando las deportaciones, además de alejarse cada vez más la posibilidad de implementar un programa migratorio que permita la legalización masiva de los millones de indocumentados que viven en el país.  Estas visiones han ido polarizándose a extremos al surgir grupos como los “Minuteman” y otros proinmigrantes que desde una perspectiva distinta dicen ‘fiscalizar’ las acciones de los primeros.

Hechos que no se habían presenciado en el país desde hacía mucho tiempo. Sumáse a ello el conflicto en Medio Oriente, básicamente la estancia de tropas de Estados Unidos en Irak y Afganistán. El objetivo principal de la Guerra según el presidente Bush era elimiar la tiranía de Saddam Hussein, evitar la construcción de armas nucleares y minar las bases del terrorismo internacional. Pero la guerra se ha extendido demasiado, la presencia de las tropas en esa region del mundo está teniendo un costo económico, político y militar muy elevado. Suman ya casi dos mil muertos caídos en combate y son miles más los que han quedado lisiados como producto de la confrontación militar. El petróleo, elemento tan ligado al conflicto, ha subido de precio indeteniblemente afectando seriamente la economía doméstica, hecho que viene a generar un cuestionamiento que cada vez cobra mayor resonancia al interior de la sociedad civil estadounidense: ¿valió la pena la guerra?

Dos han sido los elementos que han fortalecido el estado de derecho y la estabilidad política en Estados Unidos: la eficiencia administrativa del gobierno y la confianza de la población hacia éste. Pero indicadores y sucesos recientes estan minando la calidad de dichas características. Y lo que se debe  evitar es que estas afecciones se agraven, porque podría ocurrir lo que tan nefastamente ha sucedido en América Latina, en donde la población fue perdiendo la confianza en sus gobiernos hasta llegar a situaciones de verdadera anarquía, que en efecto, estén lejos de ocurrir en Estados Unidos, pero hay evidencias de un descontento generalizado que si no se revierte a tiempo puede empezar a minar las bases del modelo.

Las soluciones deberían ser las siguientes: los grandes empresarios deben hacer un esfuerzo en asimilar las pérdidas producidas por diversas razones en sus empresas, evitando al máximo el despido de trabajadores, porque ésto provoca un efecto “cascada o multiplicador” que llega a afectar a toda la economía. La política keynesiana de favorecer el empleo temporalmente a través de acciones “externas al comportamiento del mercado” son también oportunas y deben ser implementadas desde ya.

Deben preservarse las acciones orientadas a evitar la inmigración ilegal, pero deben de favorecerse políticas que contribuyan con los inmigrantes establecidos en el país, para que se adapten legalmente al sistema beneficiándose con ello no solo a los mismos, sino al gobierno que en estas circunstancias, podrá tener mayores ingresos tributarios y mejores controles administrativos y de seguridad nacional.

El conflicto en Medio Oriente exige una solución rápida y valiente. Las tropas de Estados Unidos no pueden permanecer por mucho tiempo en Irak y Afganistán. Las razones son obvias, un plan de retirada es urgente y debe buscarse mayor cooperación de la comunidad internacional, básicamente, del consejo de seguridad de las Naciones Unidas. La confianza nacional hacia el gobierno no  puede ni debe erosionarse. En esto radica la sobrevivencia del modelo, en esto radica la sobrevivencia de los propios Estados Unidos.

Manuel R Villacorta O. es Doctor en Sociología Política. Universidad Pontificia de Salamanca, España. E-mail Sr. Villacorta at manuelvillacorta@yahoo.com

Letters to the Editor Return to the Frontpage