September 8, 2000


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Yhamel Catacora

En Nombre del Trabajo

Hace poco el diario The Washington Post, destacaba en varias columnas la sumisión de los trabajadores en una región cercana a Río de Janeiro en Brasil. El autor de este reportaje, Stephen Buckley escribía: "Un recluta llegó a la ciudad en marzo con un autobús y una corneta; prometiendo trabajo ininterrumpido, con un bono de $25 por inscribirse, y un salario de $75 dólares mensuales". Así inicia la nota que nos lleva a conocer sobre la explotación laboral en una remota ciudad latinoamericana. Noticias como esta solo hacen que movamos la cabeza de izquierda a derecha, indignados; no sólo por los abusos en sí, pero por la mala visión de los medios de comunicación de este país. Es que no necesitamos descender hasta América del Sur para brindar un ejemplo de lo que significa la explotación laboral.

Miles son las experiencias de inmigrantes legales e ilegales que exponen las calamidades que deben atravesar en nombre del trabajo. Tal vez no congreguen a los trabajadores con un corneta, pero ¿cuántas veces hemos visto a varios jornaleros latinos, agolparse a una opulenta van, conducida por algún empresario rubio en busca de "hombres fuertes y trabajadores". ¿A cuántos de esos jornaleros se les ha recompensado apropiadamente? ¿Cuántos han sido pagados con una amenaza de ser deportados? Más de uno.

La explotación laboral no es ajena a este país. Cuántas mujeres hispanas son empleadas como "niñeras" y terminan lavando, planchando, cocinando y por supuesto, limpiando un hogar ajeno, desde la madrugada hasta el anochecer, por una suma que a veces ni se acerca a los 100 dólares semanales. Además de echarse la responsabilidad de cuidar a un hijo ajeno en los hombros, muchas de las niñeras, o "nannies", como cariñosamente se les llama, tienen que cargar con una árdua e interminable labor.

No necesitamos salir del país para hablar de abusos. Sólo hace falta transportarse a los campos agricultores de California. "A algunas trabajadoras inclusive se les impide interrumpir su trabajo para cuidar de sus necesidades fisiológicas", nos comentaba recientemente, Milly Treviño-Sauceda, directora de Líderes Campesinas, una organización localizada en Pomona, California. Según Treviño-Sauceda, las quejas o los llamados de ayuda que llegan a su organización varían desde hostigamiento a violaciones, desde malas pagas a despidos espontáneos; desde abusos físicos a abusos psicológicos.

Respecto a los obreros agricultores, la publicación anual del Consejo Nacional de La Raza, Moving Up the Economic Ladder (Subiendo la escalera económica), nos indica que sólo la mitad de los trabajadores en este sector se ampara bajo la ley del salario mínimo. Y peor aún, la Administración de Salud y Cuidado Ocupacional, OSHA, por sus siglas en inglés no regula la exposición de los trabajadores a elementos tóxicos. ¿Con qué tipo de respaldo cuenta entonces un empleado agrícola?

Volviendo al Brasil a través del reportaje de Buckley, quien nos dice: "Los obreros, acostumbrados a ser pagados 2 dólares al día por un árduo trabajo en la agricultura, salivan ante el chance de ganar el doble, aunque esto signifique viajar cientos y miles de millas a un aislado rancho o granja". Es increible cuán entendible es ante los ojos de este reportero una situación evidentemente lamentable. Pero ¿por qué es tan difícil entender que también es un sacrificio para miles y miles de trabajadores inmigrantes, el haber viajado cientos y miles de millas para llegar a un país donde la realidad, para muchos, no es tan diferente que la abandonada. Cuántos han venido a este país en busca de libertad y se han encontrado con un capataz similar a los que dirigían a los esclavos durante la época de la colonia.

Es evidente que si algo hacemos aquí los hispanos es trabajar legal e ilegalmente. Día a día es mayor el aporte del trabajador hispano en este país, en todos los sectores, pero la indiferencia no desaparece; salvo a la elogiable labor de la Federación de Trabajadores del Campo, fundada por Cesar Chavez; o la organización Líderes Campesinas, entre varias otras organizaciones lideradas por personas que enseñan de su sufrimiento y quieren evitar que otros corran la misma suerte.

Es ese esfuerzo el que, ante todo, celebramos en esta primera semana de septiembre; por que son sólo esas personas las que hacen lo que pueden por frenar los abusos antes de que empiecen; por devolver la voz a quienes la pierden, o debe ocultarla al cruzar la frontera.

En cualquier latitud la explotación, el trabajado forzado y los abusos no se pueden justificar. Si tu empleador te abusa, debes reportarlo. La Red Hispana de Radio puede brindarte información gratis y en español, llámanos hoy totalmente gratis al 1-888-787-2346.

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