September 7, 2001

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Diego Alvarez

Honduras jugó como en casa

El Sábado 1 de septiembre la selección hondureña de fútbol demostró su superioridad, al derrotar 3 goles por 2 a la selección de los Estados Unidos, como parte de las eliminatorias del Mundial de Fútbol Japón-Corea 2002.

A pesar de que el primer gol en el minuto 8 le correspondió a Earnie Stewart de la selección americana, Honduras esperó con paciencia y se empeñó con tenacidad, para marcar su victoria con 3 goles en total, en contra de la escuadra estadounidense.

Fué Milton Núñez quien emparejó el partido a los 28 minutos; Carlos Pavón aprovechó el penal para marcar el segundo gol a los 51; y Núñez hizo el tercero a los 76. Stewart descontó a los 82 minutos.

Todo esto sucedió en Washington, D.C., la capital de la nación Americana, en donde más de 54 mil aficionados colmaron el estadio Robert F. Kennedy, con capacidad para 55,672 personas.

Casi la mitad de los aficionados portaban los colores azul y blanco de la bandera hondu-reña. Muchos de ellos venían de otras ciudades y de otros estados para acompañar a su equipo.

Por supuesto, el favoritismo estuvo dividido, ya que después de llevar varios años viviendo en los Estados Unidos, algunos hondureños le hacían fuerza al conjunto americano. Otros cargaban las banderas de ambos equipos, como si aún no se decidieran por un favorito. Y por supuesto también hubo hispanos o latinos de otras naciones que apoyaban a la escuadra centroamericana.

Lo cierto es que Honduras se sintió como en casa. Recibió el apoyo de una multitud orgullosa de ser hispana. Con ganas de seguir gritando el nombre de su país, así la estrategia de los organizadores del partido hubiera sido vender los mejores asientos del estadio a las barras Americanas.

Como bien lo expresara el periódico Washington Post, los organizadores del partido "trataron de brindar un mejor ambiente de juego para la selección de los Estados Unidos, vendiendo los mejores puestos a la familia futbolera Americana". Algo que no gustó a los aficionados hispanos, quienes aún así, demostraron su fervor por un deporte que mueve masas en toda Latinoamérica.

Sí, la acción de relegar a los aficionados hondureños a específicas áreas del estadio, o negarles la adquisición de puestos en grupo, va en contra de la filosofía del deporte, y va en contra de los principios de democracia e igualdad de este país.

La ciudad de Washington ha sido escogida para ser sede de 4 eliminatorias en los últimos cinco años, y en cada oportunidad, la selección visitante ha sido apoyada por una masiva audiencia, por ello la Federación Americana de Soccer ha pensado en la estrategia de llevar estos partidos a ciudades menos tradicionales como Columbus o Kansas City.

Sin embargo, los organizadores pasan por alto que este país es una nación de inmigrantes, y donde quiera que sea el partido, allí estará la comunidad hispana, apoyando a sus equipos.

El equipo hondureño se encuentra fortalecido y puede estar cerca de obtener una de las tres posiciones que le llevaría al mundial. Esta selección nos ha demostrado que son un equipo de respeto, no sólo por haber vencido a Estados Unidos en su propia casa, sino por haber logrado un importante tercer lugar en la Copa América Colombia-2001, al dejar atrás a superequipos como Brasil y Uruguay.

Pero también hay que darle crédito a la comunidad de hispanos quienes con sus gritos, emociones, banderas, caras pintadas, y alegría, hicieron sentir a los hondureños como en casa, y demostraron así que aún lejos de nuestra tierra, los hispanos llevamos en el alma y en el corazón a nuestra querida Latinoamérica.

Para cualquier comentario o sugerencia, comuníquese con la línea nacional de recursos hispanos al 1-800-473-3003.

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