September 5, 2003

Tráfico de personas en San Diego:

Una tragedia internacional entre las vísceras de esta ciudad

Por Mariana Martinez

En un reciente estudio realizado por el Dr. Richard Estes, profesor de trabajo social y co-autor del libro La emergencia silenciosa, se rastreo a niños en 28 de las ciudades más grandes de Estados Unidos, incluído San Diego y su ciudad vecina, Tijuana (Baja California). Ambas ciudades fueron identificadas por el estudio como puntos clave de transportación, tráfico y destino de menores explotados comercial y sexualmente.

Pero ¿qué es exactamente el tráfico de personas? De acuerdo al Acto de Protección contra el tráfico de personas del 2000 “El tráfico o trata de personas, se refiere al acto de intercambio sexual comercial inducido por la fuerza, el fraude o la coerción en el que la persona inducida a cometer el acto sea menor de 18 años de edad o la capacitación, transporte, translado o recepción de personas para realizar algún trabajo, por medio de la fuerza, fraude, coerción o propósito de que sea sujeto de servidumbre involuntaria, pago de deuda o esclavitud”.

El corredor bilateral de seguridad (CBS) organizó una conferencia los días 26 y 27 de Agosto en el Parque Balboa en la ciudad de San Diego bajo el título Mundos paralelos; turismo sexual con menores y otras formas de tráfico, la conferencia es un esfuerzo para ayudar al público a entender los problemas, causas y consecuencias del tráfico de personas, tanto como de una prespectiva global como local.

La conferencia de dos días fue organizada con CBS, que es una coalición internacional de organizaciones, entre las cuales están: El consejo de equidad de las mujeres de la ONU en San Diego, la iniciativa de salud fronteriza y el proyecto binacional de Planned Parenthood, SAGE San Francisco y las autoridades nacionales, estatales y municipales del DIF (Desarrollo integral de la familia), además de Casa Alranza de Costa Rica, Nicaragua, Panamá y San Salvador.

Lisa Ann Kurbiel, official de protección a menores de la UNICEF estuvo como participante en la conferencia y comentó acerca de la situación Tijuana-San Diego, ¿qué tan grave es el problema? “Creo que es aterrador porque los Estados Unidos es un líder en esfuerzos de legislación y protección, y a pesar de todas las protecciones que existen, a pesar de que las leyes están ahí, a pesar de la riqueza de los individuos hoy en día (en varios aspectos) incluyendo al FBI, incluyendo a los departamentos de justicia, los policias y los servicios de salud y familiares... a pesar de todo eso las mujeres y niñas siguen siendo explotadas y los niños siguen siendo prostituídos en San Diego y me parece impresionante. Creo que en países como Vietnam, Cambodia o India, el nivel de servicios es tan precario que están realmente ávidos de cualquier tipo de protección; pero aquí tienes a personas que deberían de responder al problema y por una razón u otra no lo hacen”.

La conferencia contó con expertos panelistas de primer nivel quienes hablaron de las dificultades de manejar un crimen equiparable a violación, secuestro, ataque físico y hasta posible asesinato, todos en uno, aunado a la complicación de ser un crimen muchas veces de carácter transnacional, lo que hace a la legislación muy compleja; víctimas con barreras culturales y de lenguaje que hacen más difícil aún la denuncia por miedo a los servicios de emigración (INS) y otros factores, tales como la necesidad de pruebas de violencia para poder procesar los casos que dificultan las posibilidades de proteger a las víctimas y enjuiciar eficazmente a los traficantes.

Un estudio publicado por la Universidad de Pensilvania estima que aproximadamente unos 300 a 400,000 niños son víctima de la prostitución infantil en los Estados Unidos y se cree que la mayoría de estos niños llegan al país por medio de traficantes en la zona Tijuana-San Diego.

Para Marisa Ugalde, directora de CBS es impresionante que veintinueve páginas de la sección amarilla de la ciudad de SD sean dedicadas a lugares de masaje y servicios de escolta. Recientemente un reportaje de canal 4 titulado “Campos de vergüenza” documentó los llamados “campos sexuales” de North County donde alrededor de 30 mujeres están siendo forzadas a prostituirse, algunas de ellas no mayores de trece años.

Otro factor de riesgo para la ciudad de San Diego, es el hecho de que sea un lugar con numerosas bases militares operando, ya que éste está identificado como un factor de riesgo por crear mayor demanda de mujeres y niños prostituyéndose. Esto es especialmente cierto por el grado de prepotencia que existe entre algunos militares y el hecho de que rara vez son recriminados por su conducta “sin uniforme”.

Como menciona Kuriel “Globalmente hablando, el departamento de fuerzas de paz tiene un área que explorar, que investigar: cuando se tiene un influjo de personal militar, también se tiene influjo de dinero y demanda de servicios sexuales y en ese aspecto, la prostitución aumenta y también el tráfico de personas, entonces se puede ver la gran tragedia que es, el hecho de que los esfuerzos para pacificar un país que es la razón de esos militares, sea la razón por la que el nivel de abuso de mujeres y niñas sea mayor”, y agrega “Asi que la ONU y cualquier país que mande tropas a las misiones de paz, tiene una gran responsabilidad de asegurarse de implementar una política de cero tolerancia, que esté bien regulada, que se persigan los crímenes y que se proteja a las víctimas”.

Las naciones unidas nombran a México como el principal exportador de niños pequeños en toda Norte América, pero ¿cuál es el panorama de la ciudad de Tijuana? El DIF en Tijuana recientemente participó en un estudio denominado El Segundo Estudio de Niños y Adolescentes Trabajadores en 100 ciudades Mexicanas.

El estudio a nivel nacional avalado por UNICEF y DIF Nacional, ayudó a detectar que casi 5000 niños están trabajando en lugares públicos de esta ciudad; algunos venden chicles y rosas en cruceros muy transitados, otros limpian parabrisas y algunos más empacan bolsas en los supermercados. Este número es alarmantemente alto, porque estos son los niños que están en constante riesgo de ser acechados por pedófilos, padrotes y otros predadores. Algunos de los niños que están trabajando huyeron de su hogar, a otros los corrieron y algunos vienen a esta ciudad para tratar de pasar a Estados Unidos completamente solos, lo que los hace aún más vulnerables a prostituirse o algún otro tipo de actividad ilegal cohercionados por adultos u otros niños.

Como trabajador social y coordinador de protección al menor y adolescente en el DIF, Jorge Bedoya destaca que “La prostitución es desgraciadamente una alternativa a la que se ven obligados. Aquí en Tijuana los niños se organizan entre ellos de manera que no andan en las calles, como los ves en la ciudad de México o Guadalajara; donde andan todos sucios y sin refugio. En Tijuana, los niños son difíciles de encontrar porque se unen en grupos de 4 o 5 niños y rentan un cuartucho de hotel que les cobra 5, 6, diez dólares, así que mejor pagan para dormir en hoteles y de esa manera se protegen entre ellos.

Normalmente no tienen identificación, porque lo que menos quieren es ser identificados... algunos vienen de familias disfuncionales y abusivas, que es la razón por la que no quieren regresar”.

El problema es complejo y parece no tener solución a corto plazo, sin embargo durante la conferencia, se fue haciendo claro que ambas ciudades fronterizas tienen que ir más allá de la vergüenza que les causa este problema y empezar a discutirlo públicamente. Los habitantes de ambas californias tenemos que aceptar la existencia del problema y enfrentar la gravedad de que a diario, mujeres y niños están siendo forzados a entrar a la prostitución en este país y que a diario también, algún turista del primer mundo está volando hacía nuestros países a cometer un crimen.

La comunidad fronteriza en general tiene que empezar a actuar, principalmente a notar cambios en sus colonias y estar alerta, para así denunciar a las organizaciones que tienen la experiencia y los recursos para atender el problema de que las mujeres y los niños, una vez más, parezcan blancos fáciles de un crimen.

Return to the Frontpage