September 2, 2005

Comentario:

El color del Dinero:

Riesgo de la pobreza deslustre el Mito De los “Años De Oro” Para mujeres Hispanas y Africano-Americanas

Por Teresa Heinz, Presidenta de la Junta Directiva, Heinz Filantropía para la Familia y

Jeffrey Lewis, Presidente, Heinz Filantropía para la Familia

El temor más grande para mujeres de color mirando hacia la vejéz es que nunca podrán parar de trabajar. La muerte, más bien que la jubilación, es la única línea final delante de ellas. Aunque están proporcionando ayuda financiera para sus familias extendidas, las mujeres de color se preocupan que nadie — y ningunos ahorros — estarán allí para ellas en su futuro.

La noción que “el trabajo de la mujer nunca está completo” sobresaltan los datos de una encuesta nacional reciente hecha por la Heinz Filantropía para la Familia y el Instituto de las Mujeres para la Jubilación Segura (WISER, por sus siglas en inglés). Nuestros datos demuestran que las mujeres de color temen que tienen que trabajar más allá de la edad para la jubilación a causa de las demandas financieras actuales y falta de ahorros para la jubilación.

Este nuevo estudio identifica temas críticos en el área de ahorros para la jubilación que enfrentan las mujeres americanas y ofrece una perspectiva para individuos que realizan pólizas sobre la jubilación, y la crísis que enfrentan las mujeres. Nuestra encuesta reveló que la inseguridad alrededor de la jubilación es una epidemia entre las mujeres americanas — el 62% de ellas no han ahorrado suficiente para la jubilación. Este miedo es aún más agudo entre mujeres de color.

Si el congreso, las familias, y las mujeres mismas no se dirigen a estas necesidades, estos miedos serán realidad, y millones de mujeres latinas y africano-americanas encontrarán sus “años de oro” deslustrados por la necesidad de trabajar apenas para permanecer fuera de la pobreza.

Las mujeres de color comienzan sus planes para la jubilación en desventaja: ganan menos, y son menos probables de participar en un plan de retiro patrocinado por el empleador, que su contraparte, las blancas. Pero, eso es el principio. No solo hay menores ingresos para hacerlos a un lado, muchas veces los gastos financieros sobre pasan el ingreso. Las mujeres minoritarias son mucho más probables de ser la salvavidas de la familia: Son proveedoras, que usan el potencial de su dinero de jubilación para ayudar a otros familiares.

Comparando a mujeres blancas en la mano de obra, las mujeres africano-americanas son dos veces más probables de adquirir la “responsabilidad financiera de sus hijos o nietos adultos” como razón de no ahorrar suficiente para la jubilación. Mujeres hispanas son dos veces más probables de ayudar a padres mayores de edad, con costos fundamentales como el hogar, alimento, y cuidado de salud.

Cuando fueron cuestionados, la mayoría de hombres y mujeres blancos respondieron que su “preocupación personal y financiera más grande” es el “ahorro para la jubilación.” Pero mujeres hispanas respondieron que su preocupación más grande es la de pagar los estudios universitarios de sus hijos. En cuanto que las mujeres africano americanas indicaron estar más preocupadas de simplemente pagar las cuentas.

No es ninguna maravilla, entonces, que el 65% de las africano-americanas y el 60% de mujeres hispanas digan que tienen poco o nada de dinero ahorrado para el retiro, una vez que sus cuentas sean pagadas; o que 53% de mujeres de color piensan que pasarán su vejéz en la pobreza y apenas sobreviviendo. Mayorías significativas de mujeres de color piensan que serán forzadas a continuar trabajando después de que alcancen la edad de la jubilación.

Es decir, las demandas financieras actuales limitan bastante la capacidad de muchas mujeres de color de ahorrar para su futuro.

WISER ha estado trabajando desde 1996 para educar a mujeres y a los americanos sobre las barreras estructurales que previenen la participación adecuada por parte de mujeres en los sistemas de jubilación que existen en la nación, y sobre la necesidad de comenzar el ahorro, ahora para un retiro seguro. Pero la educación solamente no es suficiente.

Debe haber poco desacuerdo sobre esto: Existe una crísis verdadera y actual en cuanto a las mujeres de color, y el congreso necesita tomar los pasos apropiados en actualizar pólizas sobre la jubilación que toma en cuenta la disparidad continuada en expectativas sobre la jubilación.

Hay soluciones verdaderas que no necesitan dividirnos. El Congreso debe comenzar con la reautorización del “Crédito de Impuesto para el Ahorrador” (“Saver’s Tax Credit” en inglés), que proporciona incentivos fiscales para que trabajadores de bajos ingresos contribuyan a planes de jubilación en sus compañías. Además, las mujeres de color necesitan ser más asertivas sobre sus propias necesidades financieras, además de cuidar de sus familias, tomando la oportunidad de ventajas de ahorros ofrecidos por su empleador a través de información sobre las opciones que existen y los beneficios y riesgos de estrategias diferentes, y ahorrando a menudo. Necesitan comenzar ahora, para poder relajar y gozar la jubilación.

Todos nosotros necesitamos reconocer los obstáculos que enfrentas las mujeres en nuestras propias vidas y hacer nuestra parte en asegurar que se cuiden a sí mismas tan bien como ellas nos cuidan a nosotros.

Trabajando juntos, dentro de las familias y adentro de los pasillos del Congreso, podemos ayudar a asegurarnos que mujeres de color no tendrán que vivir “de mano a boca” en su vejéz sino poder gozar sus años nocturnos en los brazos de sus familias, con la seguridad financiera que han ganado.

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