October 31, 2003

El alien metido entre nosotros

La versión original de la franquicia cinematográfica retorna a las pantallas con la edición del director Ridley Scott.

Por Jose Daniel Bort

En el espacio, nadie te puede escuchar gritando.

Esta fue la frase que inmediatamente llamó la atención de todo el mundo. La modesta producción de Alien (apenas diez millones de dólares), nunca esperó que se convirtiera en un clásico del cine fantástico, inspirando tres secuelas y un montón de imitadores, consolidando las carreras de su director Ridley Scott y su actriz Sigourney Weaver, quien de ahora en adelante sera homónima a su personaje “Ripley”.

El monstruo Freudiano de cabeza fálica y boca vaginal dentada creó una especie de histeria colectiva ante la audiencia que lo vio crecer desde el pecho de su víctima, aniquilándolo. Con la misma eficiencia que un vampiro (una vez adentro, su víctima estaba condenada), pero con la adicción de provenir del espacio, ser más rápido que el ser humano e implacable en su eficiencia, el “bicho” daba miedo de verdad, verdad. Ya no eran las peripecias estilo “Nosferatu” y “King Kong” donde personas maquilladas o aparatos movibles intentaban asustar a la audiencia. Esta vez, gracias a la tecnología cinematográfica y al talento indiscutible del director Ridley Scott, se pudo conseguir esa amalgama entre veracidad e historia que influenciaría el futuro del cine de acción. No había duda, ese bicho estaba vivo.

Grandes cineastas han trabajado en la franquicia, con mejor o peor suerte. Con la constante de Sigourney Weaver en el personaje principal (La actriz también funcionó como co-productora de las dos últimas), directores que se han consagrado en otras películas tuvieron la oportunidad de descifrar su versión de la criatura. Cada director brindo un aporte diferente a la historia.

El Alien de Ridley Scott (1979)

El director venía fresco del éxito en Cannes de su película “Los duelistas”. Sin embargo, en Norteamérica esta producción pasó sin pena ni gloria. Los productores lo escogieron para dirigir a pesar de que nunca había hecho una película futurística. Su fortaleza en imagenes visuales y su diestra mano con los actores fueron las claves para que la cinta funcionara. De ahora en adelante, Scott se convirtió en uno de los grandes directores de su generación, y aunque no lo nominaban para los grandes premios (su primera nominación al Oscar vino con “Thelma y Louise” en 1991), su influencia en el cine era evidente, gracias a “Alien” y a otra pequeña película que la hizo grande también: “Blade Runner”.

De hecho, Scott es considerado el padre del “director’s cut” (edición del director), gracias a los cambios que hizo en el relanzamiento de la cinta protagonizada por Harrison Ford. Durante mucho tiempo se discutió la intención del director una vez que estaba excluido de la sala de edición y como su visión puede ser manipulada. La mayoría del público y de los críticos coincidieron que la edición de Scott de “Blade Runner” sí le añadía interés a la historia y era mejor que la primera versión, más impersonal. Esto creo una serie de revisiones, desde el “Apo-caplypsis ahora: Redux” de Francis Coppola, pasando por la revisión de “Touch of Evil” de Orson Welles, que se hiciera con las especificaciones hechas por el director.

Este nuevo “Director’s cut” que otorga la compañía 20th Century Fox (la productora de toda la franquicia) sinceramente no aporta nada sustancialmente nuevo a la trama de Alien, tan sólo son detalles no tan importantes y quizá un refinado sentido del estilo que Scott buscaba. La verdadera razón para ver la película otra vez en el cine es porque sencillamente es una de esas joyas cinematográficas que se aprecia mucho mejor en la pantalla gigante, donde los detalles son saboreados a gusto. El “bicho” sigue siendo igual de escalofriante a pesar del paso del tiempo y de las imitaciones que ha sufrido. Alien sigue siendo la mejor.

El Alien de James Cameron (1986)

Conocido en todo el mun-do por ser el creador de “Titanic” y por sus películas de acción (en concreto las dos primeras Terminators) Cameron trajo un conocimiento profundo de las claves del terror en su película, combinándolas con estupendas secuencias de acción. Esta es quizá la mejor actuación de Weaver como Ripley, ya que la evidente inteligencia de la actriz comulga con la impresionante fortaleza física que desempeña y la destreza en sus movimientos. Esta película (que muchos consideran tan buena como la primera) acaparó siete nominaciones al Oscar, entre ellas una para la actriz. Ganó en los efectos visuales y la edición de los efectos de sonido.

Después de 57 años de estar en letargo, la agente Ripley es despertada en su cabina espacial para saber que la colonia humana que sobrevivió el apocaplisis en la tierra se consolidó en el mismo lugar donde el alien fue encontrado. Ripley liderea una misión para salvar a los habitantes de la tierra ante la inminente amenaza, por lo que tendrá que luchar una vez más con su pesadilla.

Esta es la primera vez que vemos al Alien “madre” el inmenso esperpento que protagonizará las siguientes versiones.

El Alien de David Fincher (1992)

Para esos tiempos, Fincher era un director estrella de videos musicales al que se le daba la primera oportunidad de dirigir un film de envergadura. Todavía no se había convertido en el esteta de los films “Seven” o “Fight club”, y todavía no era famoso por lanzar esos “Tantrums” de los que es una figura en Hollywood. El primero de ellos lo hizo aquí, en Alien 3, porque los productores editaron completamente toda una subtrama con un personaje que era de su invención y que le daba el componente filosófico a la película.

El director pidió que su crédito fuese removido del film, citando: “Dieciseisañeros de Long Beach son los que van a decidir el futuro de mi trabajo. Prefiero volver a hacer videos”. El resultado es un film hermoso visualmente pero que no tenía el agarre de los dos primeros, enraízado en una trama más violenta que terrorífica.

Ripley se encuentra en su regreso a la tierra cuando la nave desemboca en una prisión espacial. Ella supera el accidente, más no el resto de la tripulación. Lo que ella no sabe que otra criatura tambien sobrevivió el accidente, y está dispuesta a luchar con ella hasta el final.

Esta vez, la criatura entra en el cuerpo de Ripley. Ella no ve más remedio que suicidarse para salvar a la humanidad del horror que se espera. Cuando se pensaba que era la parte final de la franquicia y el personaje podía descansar para siempre, los productores nos sorprendieron con la cuarta y última (por ahora) de la odisea de Ripley.

El Alien de Jean Pierre Jeunet (1997)

Jeunet es un genio que aprendió a hacer cine solo. Ha ganado seis césares (el oscar de los franceses), destacándose ampliamente a traves de las películas “Delicatessen” y “la ciudad de los niños perdidos” , hasta que la famosa “Amelie” lo consagró como uno de los grandes maestros del cine europeo.

Jeunet se burla cada vez que puede de este Alien, llamándola su “incursión en Hollywood”. La película resultó ser un desastre, altamente impersonal y desligada del estilo peculiar que Jeunet le imprime a sus trabajo. A pesar de que lo fantástico es algo que le viene como segunda naturaleza al director, el jamás había trabajado con el tamaño de una produccion de Hollywood. “Odié la experiencia, no la repetiré jamás” dijo de Alien: Resurrection.

En esta versión Ripley ha sido clonada por la compañía que le daba trabajo. Los científicos han logrado extirpar el bicho del ADN del clon número 8, pero este ha logrado interferir en la configuración genética de la heroína y se empiezan a ver cambios físicos que tienen que ver con el monstruo. Desde ahí la premisa em-pieza a tener problemas.

La “edición del director” del primer Alien se estrena en salas de toda la nación esta semana.

Return to the Frontpage