October 29, 2004

Kerry, Bush y América Latina

Por: Manuel R. Villacorta O.

Analysís

Concluyeron los tres debates entre John Kerry y Geroge W. Bush. Los periodistas y columnistas más populares del continente estuvieron muy atentos a cada uno de ellos. Esperaban ansiosamente que el tema de América Latina fuese mencionado y en el mejor de los casos, discutido. Eso les hubiera brindado apetecible material para nutrir sus diversos y polémicos enfoques. Pero no se dio. Ni Kerry ni Bush abordaron la relación de los Estados Unidos con América Latina y los acuciantes problemas que vive la región. No tuvieron otra opción los citados comunicadores sociales que denunciar la “poca importancia” que la clase política estadounidense le otorga a nuestros países.

La realidad está más clara que el agua: La política exterior de los Estados Unidos para América Latina seguirá siendo la misma, gane cualquiera de los dos candidatos. Los temas más importantes para republicanos y demócratas se orientan hacia lo externo, a cómo preservar la hegemonía de EU en el mundo, asegurar el inalterable funcionamiento de sus inversiones y el suministro del petróleo y otros importantes y vitales recursos naturales fundamentales. En lo interno, tanto políticos como votantes (incluyendo los 10 millones de hispanos registrados para emitir el sufragio) están atentos a temas como la creación de empleos, servicios sociales, educación y seguridad ciudadana (en esto último se incluyen las potenciales amenazas terroristas y la creciente delincuencia común).

Estratégicamente a la Casa Blanca le interesa la estabilidad política de todos los países de la región sin excepción. Condición sine qua non para el inalterable circuito de la economía y las inversiones en la región. Indudablemente en el orden de importancia, son los “cinco grandes” los que más preocupan a Washington: México, Colombia, Venezuela, Brasil y Argentina.

El otro componente de interés para el gobierno de los Estados Unidos es el eficiente control de los “problemáticos flagelos” que América Latina genera: migración ilegal, narcotráfico, corrupción y potencial consolidación de grupos armados terroristas en la región.

Es evidente que los aspectos anteriores son dificultosos para ser tratados en una campaña presidencial en Estados Unidos. Por tanto la opción (quizá interpartidariamente pactada) fue eludir deliberadamente tan complejo tema. Pero que quede claro: América Latina sí le importa a Washington. Es una región fundamental en su política exterior, a contrario de lo que aseguraron los más populares comunicadores recientemente.

Ciertamente éstos últimos necesitan material cualitativo (mientras más polémico mejor) para estructurar sus presentaciones sea en la prensa o la televisión regional, pero quizá pecaron de ingenuos en esta ocasión, el tema de América Latina nunca estuvo pautado para ser tratado en la agenda de los debates.

Quizá el error sea de apreciación. Los comunicadores citados confudieron las “dos agendas”. La agenda de los hispanos que viven en los Estados Unidos, con la de aquellos que habitan en la región. Para los primeros, los problemas principales radican en la búsqueda de empleos, la legalización migratoria, avance en sus derechos civiles y acceso a los servicios sociales y la educación. Para los latino-americanos (para quienes viven al sur del rio Bravo) los problemas son de otro tipo, van desde la consolidación de sus frágiles instituciones democráticas hasta la resolución de incontables y agobiantes demandas sociales.

Hay ejes que cruzan ambas agendas ciertamente, como las remesas económicas y la migración ilegal, pero no por ello ambas agendas son la misma cosa. Precisión para enfocar los temas y habilidad para tratar ambos es lo que quizá a veces falta, de todas formas el deseo de los “comunicadores estrella” de la región -creo sinceramente- estaba bien intencionado.

Manuel R Villacorta es guatemalteco, politólogo y doctor en Sociología Política por la UPSA, España. Vive en Texas.

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