October 29, 2004

Día de Muertos en Tijuana

Por Luis Alonso Pérez

El día de muertos ya está cerca. Para los mexicanos es un día en el que se rinde honor a los seres queridos que han fallecido, una tradición de los pueblos Náhuatl que se ha mantenido viva generación tras generación.

En este día no sólo se recuerda la muerte de una persona, se recuerda su vida. Es una oportunidad de revivir los buenos momentos que se compartieron cuando el ser querido todavía estaba en este mundo.

Según la tradición, en este día los espíritus de los muertos regresan al mundo de los vivos para pasarlo con sus familiares y amigos. Ellos decoran su tumba con flores, velas, incienso y las cosas que disfrutaban en vida o que los hacían sentirse orgullosos. Además les llevan su comida y su bebida favorita.

A pesar de que en Tijuana no siempre se festejan las tradiciones mexicanas de la misma manera que en el centro del país, el día de muertos continúa siendo una celebración muy importante, pero la gran influencia estadounidense crea una mezcla muy peculiar en este ritual.

Desde principios de octubre las dulcerías de Tijuana comenzaron vender los dulces para el día de muertos y halloween. Sus frentes exhiben las tradicionales calaveritas de azúcar, el papel picado y el pan de muertos, a un lado de las calabazas de plástico, las piñatas de brujas y los dulces americanos.

Jesús trabaja en una dulcería en el centro de la ciudad. “Este año la gente ha comprado más cosas del día de muertos que de halloween” comentó. Según sus ventas, la tradición mexicana sigue siendo muy importante para los tijuanenses.

Es una tradición mexicana común, que en los hogares se haga un altar a un familiar. Este debe llevar una fotografía del difunto, debe ser adornado con flores, velas, papel picado e incienso. Además se le ofrece sus comidas favoritas, una botella de licor, calaveritas de azúcar y el tradicional pan de muertos, decorado con formas de huesos y el nombre del fallecido.

El 2 de noviembre, los panteones de Tijuana se llenan de familias que visitan a sus muertos. Julieta lleva una semana preparando su puesto de flores para este día. El color amarillo de las flores de cempasúchil resalta al frente de su puesto. “Estas flores son las que más se venden, pero también se llevan muchas rosas. Depende de lo que le haya gustado al muertito”.

Los difuntos no sólo reciben flores en su día, muchas personas llevan recuerdos. A algunos niños se les llevan juguetes a su tumba. En la tumba de un niño se pueden ver un pequeño Barney a un lado de una figura de su luchador mexicano favorito.

La música es muy importante en este ritual. Algunas personas llevan un trío para que toque boleros en la tumba de su familiar, otros llevan mariachi y muchos llevan un conjunto norteño para cantarle a sus muertos.

Algunas familias limpian la tumba de sus familiares. Otras cambian la cruz o la lápida, haciéndola más bonita o personalizada, para que represente lo que la persona fue en vida. En algún panteón de Tijuana se puede encontrar una tumba con un hidrante y un casco de bombero con la frase “Soy bombero y me siento orgulloso de mi misión”.

El día de muertos en Tijuana no es solamente un día triste, es un día de celebración, en el que las familias y amigos comparten un momento con aquellos que ya no están en este mundo. Para los mexicanos es un momento en el que recordar es volver a vivir.

Return to the Frontpage