October 27, 2000


La Inmigración y La Integración de Inmigrantes en California: Búsqueda de un Nuevo Consenso

Por Manuel García y
Griego y Philip Martin

Los 34 millones de habitantes de California representan el 12 por ciento de la población de Estados Unidos e incluyen aproximadamente 33% de todos los inmigrantes en el país y 40% de extranjeros sin permiso de estadía. Una cuarta parte de los residentes de California nacieron en el extranjero; otra quinta parte de los residentes nacidos en Estados Unidos tiene por lo menos uno de sus padres que es inmigrante. A partir de 1990, la inmigración ha sido responsible de un tercio del aumento de la población en el estado, una tendencia que podría continuar por tiempo indefinido. Obviamente, la inmigración y la integración de los inmigrantes son una de las cuestiones políticas más importantes que afronta California.

Inmigración significa la llegada a Estados Unidos de personas nacidas en el extranjero; Integración se refiere al proceso por el cual se integra a estas personas a la economía y sociedad del estado. La presencia de grandes números de inmigrantes en California hacen surgir cuestionamientos de política difíciles, puesto que la política sobre inmigración se decide en Washington. ¿Qué debe hacer California para integrar a los recién llegados? ¿Cómo debe responder el gobierno del estado a la presencia de grandes números de extranjeros no autorizados que seguramente se quedarán aquí? ¿Cómo debe el estado considerar a los inmigrantes y a sus hijos al implementar políticas que afectan su integración, inclusive las políticas de educación?

Con estas interrogantes en mente, elaboramos un reporte con el fin de ayudar a los legisladores de California y el público en general a estudiar las oportunidades y desafíos que presentan la inmigración y la integración de los inmigrantes y sus hijos. Este es un sumario de nuestro reporte.

DESPUÉS DE LAS PROPOSICIONES 187 Y 227

Las Proposiciones 187 (aprobada por los votantes de California en 1994) y 227 (adoptada en 1998) enmarcaron un debate acerca de la inmigración y el papel que juega el gobierno estatal en la integración de inmigrantes y, por consiguiente, un debate acerca del papel del estado como proveedor de servicios y educación que puedan aumentar o disminuir las expectativas para estos inmigrantes. Se recuerda a la Proposición 187 por las restricciones que habría impuesto a inmigrantes sin papeles respecto al acceso a los servicios públicos de salud y educación, desde el kinder hasta el doceavo año. El enfoque de la Proposición 227 fue resolver un asunto relacionado con la inmigración ( cómo educar mejor a niños cuya lengua no es el inglés, desde el kinder hasta el doceavo grado ( limitando los programas de educación bilingüe.

Ambas proposiciones alentaban a los californianos a suponer que ciertos problemas de caracter social ( déficits públicos o deficiencias en la educación pública ( podrían aliviarse cambiando los reglamentos que gobiernan los servicios financiados por el estado, y que esos cambios en las regulaciones se implementarían a un costo social bajo. Los oponentes, por su parte, vieron a la 187 y 227 como esfuerzos antiinmigrantes, tanto por su tono como por su intención.

Nuestra intención es formular nuevamente el debate acerca de los temas que condujeron a la aprobación electoral de la 187 y 227 y cuestionar qué impacto tendría esto en la política de integración de inmigrantes en California. En los debates de los años 90, tanto en el Congreso como en la legislatura de California, los legisladores actuaron como si hubiese habido un trueque implícito entre el número de inmigrantes y sus derechos sociales. Puesto que reducir el número de inmigrantes parecía imposible, desde el punto de vista político, reducir el acceso a los servicios sociales (desde el punto de vista de controlar costos) habría tenido los mismos efectos que disminuir el flujo combinado de inmigrantes legales e indocumentados. Quienes proponían esta medida tendían a exagerar el costo que los inmigrantes representaban para los presupuestos locales y estatales, pero esto no disuadió a los votantes. La aprobación electoral de la Proposición 187 significó que los electores estaban dispuestos a reducir el acceso de los inmigrantes no-autorizados a servicios sociales básicos con la esperanza de que, de esta forma, California "forzara" al gobierno federal a combatir la inmigración indocumentada reduciendo los costos asociados con todo tipo de inmigración. En 1996, el Congreso respondió, no pasando legislación que redujera el número de inmigrantes legales que se admiten cada año, sino con la aprobación de una reforma de bienestar social e inmigración que redujo los derechos civiles y sociales tanto para los inmigrantes legales como para los no-autorizados.

La Proposición 187 nunca se implementó completamente y algunas de las restricciones federales relacionadas con el acceso de inmigrantes a beneficios sociales que siempre habían tenido fueron rechazadas entre 1997 y 1998, o contrarrestadas con nuevos programas estatales. No obstante, la pugna para reducir los derechos sociales de los inmigrantes hizo retroceder la integración positiva de los inmigrantes. Y lo que es más, como mostró la aprobación de la Proposición 227, en junio de 1998, todavía es posible motivar a los californianos a votar en asuntos que afectan la integración de inmigrantes.

Las condiciones políticas y económicas son considerablemente distintas en el año 2000, lo que quiere decir que es el momento oportuno para entablar un debate concienzudo y mesurado acerca de la amplia gama de temas relacionados con la integración de inmigrantes. Si California espera hasta la próxima recesión para debatir la integración de inmigrantes, podrían surgir nuevamente los debates sobre legislaciones que parecen prometer ahorros presupuestales a corto plazo, pero que, a largo plazo, resultan en costos fiscales inadvertidos más grandes y en costos sociales relacionados con posponer la adopción de políticas realistas.

NUEVAS REALIDADES

Los legisladores estatales deben darse cuenta de las realidades demográficas, económicas y educativas que están surgiendo en California.

INMIGRACIÓN Y CAMBIOS DEMOGRÁFICOS

En primer lugar, la inmigración tanto legal como ilegal seguramente va a continuar en California; ambas están demasiado arraigadas como para ponerles un alto inmediata y súbitamente con simplemente cambiar y hacer cumplir las normas de inmigración. Se calcula que el flujo neto de la inmigración legal e ilegal en los años 90 llegó a 250,000 por año, y seguramente no cambiará mucho en esta década. Además, no hay muchos indicios de que el origen geográfico de los inmigrantes extranjeros cambie mucho. Esto significa que la proporción de latinos y asiático-americanos de la población del estado seguirá aumentando y que la proporción de anglos no-hispanos seguirá reduciéndose. Se predice que para el año 2025 la población latina representará el 40% de la población del estado y la de asiático-americanos el 15%. Los residentes mexicoamericanos son el grupo de inmigrantes más numeroso: en 1996 en California, de 8.1 millones de residentes nacidos en el extranjero, 3.4 millones ( 43% ( habían nacido en México.

LA INMIGRACIÓN Y LA ECONOMÍA

En segundo lugar, muchos inmigrantes vienen a California en busca de oportunidades económicas; y muchos la encuentran. (Muchos otros llegan para reunirse con familiares que vinieron por razones económicas). Sin embargo, los ingresos de los inmigrantes en California (aunque más elevados que los que tendrían en su lugar de origen) todavía los dejan en los peldaños más bajos de la escalera económica del estado. California tiene la obligación de proteger a todos los trabajadores con leyes laborales efectivas y fomentar condiciones, en particular con educación para niños y adultos por igual, que den oportunidades a los inmigrantes para que puedan ascender en la escalera económica del estado. California puede también fomentar el espíritu empresarial que traen consigo muchos inmigrantes y que puede ayudarles a convertirse en empresarios exitosos.

No obstante toda esa retórica que pinta a los inmigrantes como una ruina o una bendición en California, ellos no fueron los causantes ni de la severa recesión de principios de los años 90 ni del auge económico de fines de los 90. En muchos aspectos los inmigrantes son igual que otros actores de la economía; son trabajadores y productores, contribuyentes de impuestos, consumidores de servicios públicos y creadores de empleos como consumidores y empresarios. Mucha de la diferencia en los impactos económicos de los residentes que nacieron en el extranjero y los nacidos aquí resulta de las diferencias en edad, educación, ingresos y tamaño de sus familias ( las familias inmigrantes son más numerosas, encabezadas por adultos más jóvenes que suelen tener salarios más bajos e hijos en edad escolar.

Es difícil medir los costos y beneficios que representan los inmigrantes. Los cálculos a la ligera ofrecen una medida en cierto momento; los cálculos que comparan los impuestos de los inmigrantes con el costo de los servicios públicos que ellos utilizan muestran que los impuestos no cubren el costo de los servicios. La razón principal de esta disparidad entre impuestos y costos es el costo de educar a los hijos de inmigrantes, lo que se considera como una inversión, tanto a largo plazo como a corto plazo. Los prospectos de crecimiento a largo plazo en California dependen en gran parte en qué tan bien se eduquen los hijos de los inmigrantes y cuántos de ellos irán a la universidad. ¿Podrán educarse los inmigrantes adultos que llegan con poca educación? ¿Tendrán sus hijos éxito en la escuela y en el mercado laboral, ya sea que hayan nacido en el extranjero o aquí? ¿Cuántos de ellos irán a la universidad?

INMIGRACIÓN Y EDUCACIÓN

El tercer punto es la educación. Los $25,600 millones que el estado destinó para la educación ( desde kinder hasta el doceavo grado (en 1999-2000 representó 42% del presupuesto estatal y cubrió aproximadamente 60% del costo del kinder a la preparatoria. Las escuelas californianas juegan un papel clave en la integración de inmigrantes. A medida que los niños inmigrantes y los hijos de inmigrantes ingresan a escuelas públicas, la composición del alumnado cambia: los hispanos conforman el 42% de los seis millones de alumnos de kinder a preparatoria en California; y los alumnos hispanoparlantes representan 80% de los estudiantes con conocimientos limitados del inglés (LEP).

La educación bilingüe se convirtió en un blanco de ataques en lo que respecta a la integración de inmigrantes, como se manifestó con la Proposición 227 porque muchos estudiantes LEP tuvieron bajas calificaciones en los exámenes de rendimiento académico estandarizados. Las bajas calificaciones se debieron a muchas razones, incluyendo el hecho de que en muchas escuelas la educación bilingüe no estaba completamente implementada; sólo un tercio de los estudiantes LEP en California recibió enseñanza de maestros bilingües debidamente acreditados y menos del 26% de estos niños recibían instrucción en su idioma natal. El debate de la Proposición 227 no debería oscurecer el hecho de que muchos niños inmigrantes triunfan académicamente y que el dominio de un idioma aparte del inglés puede resultar en ingresos más altos en una economía cada vez más globalizada.

Muchos inmigrantes adultos llegan sin el dominio del inglés y con poca educación. Muchos tienen un fuerte deseo de aprender inglés y adquieren más educación. California puede hacer mucho más para proveer oportunidades para inmigrantes adultos que participan en la fuerza laboral para que aprendan inglés y otras habilidades que les permitan mejorar sus ingresos y hacer de ellos residentes más activos e involucrados. Los padres con mejores ingresos y mejor educados tienden a mejorar el rendimiento académico de sus hijos.

RECOMENDACIONES

En sí, el gobierno estatal juega un papel bastante limitado en cuando a la inmigración, puesto que es el gobierno federal el que determina cuántos inmigrantes son admitidos y cómo hace cumplir las políticas dirigidas a reducir la inmigración no-autorizada. Además, son los empleadores, los inmigrantes y otras entidades privadas quienes dan comienzo a la incorporación inicial de esta población en el mercado laboral. Pero, en muchos aspectos, el futuro de California depende del papel crucial que juega el gobierno del estado en la integración de inmigrantes, especialmente en su organización y apoyo a la educación pública y en cómo regula al sector empresarial y al mercado laboral al implementar políticas que afectan a los inmigrantes, sin importar su origen geográfico, y en establecer su agenda de política social. Los líderes políticos juegan también un papel crítico en educar al público. Los legisladores estatales pueden mejorar la integración de los inmigrantes ayudando a promover el reconocimiento de las realidades demográficas, económicas y educacionales que encara el estado. Las recomendaciones presentadas a continuación acelerarían la integración de inmigrantes.

Manuel García y Griego es profesor asociado de ciencias políticas y director del Centro Para Estudios Mexico-Americanos de la Universidad de Texas en Arlington, y Philip Martin es profesor de economía y recursos agrícolas en la Universidad de California en Davis.

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