October 22, 2004

Comentario

Latinos en las Elecciones

Por Dr. Humberto Caspa

Últimamente los medios de comunicación han aseverado la importancia del voto latino en las elecciones presidenciales de Noviembre. No existe duda que los latinos somos realmente importantes en las elecciones, no solamente en aquellos estados considerados “claves”, sino también en aquellos donde existe mayor número de votantes hispanos. Sin embargo, considerar que somos imprescindibles –como sostienen algunos comentaristas de televisión—, y que las elecciones son determinadas por los latinos es una hipótesis exagerada y padece de miopía analítica.

Lo que no es exageración y encaja más en la realidad política de los latinos, y de cualquier otra etnia minoritaria, es que las elecciones y la política de este país en general, todavía es determinada por grupos de interés que pertenecen a los grupos étnicos mayoritarios; es decir a los Blancos no-hispánicos.

Las elecciones del 2000, en el cual George W. Bush obtuvo la presidencia gracias a una diferencia de menos de 600 votos con relación a su contrincante Al Gore, ha servido como base analítica para cimentar la aparente importancia del voto latino en las elecciones. “Bush ganó en Miami porque un porcentaje de su electorado –los anti-castristas y facciones conservadoras— lo apoyaron”, dicen algunos comentaristas. Otros sostienen que, “Bush entendió claramente la importancia de los latinos cuando era gobernador de Texas. Por eso, su campaña política del 2000 fue muy exitosa en Arizona, Nuevo México y Nevada, donde fue victorioso gracias a su carisma y perspicacia política”.

En consecuencia, como los latinos crecimos diametralmente en estos estados, esos analistas sugieren que, por ese mismo hecho, los latinos tuvieron la capacidad de determinar las elecciones del 2000. Si Gore hubiese acaparado los votos del Colegio Electoral de uno de esos estados (Arizona, Nuevo México, Nevada, o Miami), él hubiese sido presidente, y no Bush.

El anterior análisis –superficial por naturaleza— fácilmente explica la importancia no solamente del voto latino, sino de otras etnias, nacionalidades y grupos minoritarios del electorado nacional. Por ejemplo, el grupo conservador Gays y Lesbianas Log Cabin, que apoyó la candidatura de Bush en las Elecciones del 2000, también puede, y con legitimidad, sostener que ellos determinaron las elecciones. Este grupo tiene más de 600 adherentes y simpatizantes en Miami. Como fue esa cifra la que determinó las elecciones del 2000, los Gays y Lesbianas también están en la posición de aseverar que ellos, y no los latinos, fueron los que pusieron a Bush en la Casa Blanca. Lo mismo puede acontecer con los votantes negros. Existen muchos estados cuyos padrones electorales están dominados por este grupo. Del mismo modo pueden aseverar que determinaron las elecciones.

Así, mientras las minorías se pelean por saber quién determinó las elecciones del 2000, el grupo mayoritario ya lanzó a sus candidatos del Congreso y de la Presidencia para las elecciones del 2004. En este sentido, los latinos, negros, gays y lesbianas, etc., simplemente, como dice el politólogo norteamericano anteriormente mencionado, “elegimos en las elecciones lo que ya está elegido”.

La agenda de los grupos minoritarios, especialmente la de los Latinos, no está contemplada por los candidatos a la presidencia. De acuerdo a una agencia de encuestas, los elementos de interés de los latinos en esta elección son educación, empleo, cuestiones migratorias, salud de los niños y la guerra en Irak.

Para empezar, la educación fue una de las áreas dónde el gobierno de Bush y los estatales afectaron con sus medidas de corte presupuestal. Por otra parte, el empleo está de cabeza. Aparte de que continuamos en un estancamiento económico, no ha habido un incremento en el salario mínimo, ni siquiera ha existido un chequeo al abuso y explotación de empleadores. Eso si es una medida de los latinos.

Ahora bien, en cuestiones de migración, el Presidente Bush tocó el tema meses atrás cuando se entrevistó con Fox sólo para callar a sus detractores y no para cambiar las leyes. Asimismo, durante el debate presidencial, los dos candidatos se refirieron al problema migratorio como subparte del asunto de seguridad, y no en forma independiente, los dos le restaron importancia. En síntesis, los latinos no contamos casi para nada en todo este proceso electoral del 2004.

Con lo dicho anteriormente, no quiero hacer notar que el voto del latino o de cualquier ciudadano norteamericano no cuenta. Por el contrario, tiene mucha validez, y evidentemente es una de nuestras cartas para participar en el proceso democrático. La otra, la más efectiva, es participar activamente antes de las elecciones. Este método sí realmente determina el resultado.

Dr. Humberto Caspa, especialista en temas políticos y económicos.

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