October 17, 2003

Luis Miguel Inicia Gira 2003-04

Se presentará el 25 de Octubre en San Diego

Por Jose Daniel Bort

Las Vegas, Nevada — Gran expectativa creó Luis Miguel ante su público luego de una prolongada ausencia por los escenarios. Con un concierto previo “para calentar los motores” en Palm Springs, California, el cantante presentó su nueva producción, titulada simplemente “33”.

Un apuesto escenario compuesto por tarimas y pilares dejó entrever imágenes de video superpuestas en su estructura. Los acordes familiares de la primera canción sencilla del nuevo disco “Vuelve”, se mezclaron con una animación de dos números 3 en un solo corazón.

Luis Miguel apareció con un honesto agradecimiento hacia el público y se vio delgado y no tan bronceado, con pelo semilargo al estilo Tom Jones en los ‘70 y patillas crecidas hasta la mitad de la mejilla.

“Funky” Luismi estuvo vocalmente portentoso durante toda la noche. Sin embargo, su empatía con el público se sintió fría y constreñida. Varias veces intentó enganchar al público en que lo siguieran con sus canciones aplaudiendo y la audiencia reaccionó apática.

Tan solo al final del concierto, cuando el cantante recordó varias de sus canciones de siempre (“Cuando calienta el sol”, “La inolvidable”, “Palabra de honor”) y cambio del formal traje de inicio por una camisa y chaqueta negras más holgadas, Luis Miguel se sintió como pez en el agua, lanzándose al piso y haciendo gritar de histeria a sus fans más comprometidas.

Estaba en primera fila la conductora del programa Primer Impacto, Myrka Dellano, como invitada especial, reiterando una vez mas los rumores de su supuesta relación sentimental. La conductora se vio muy animada durante todo el concierto y cantó muchas de las canciones de memoria.

Inmediatamente después de “Vuelve”, el cantante interpretó uno de los boleros de su colección, “Amor”. A pesar de su versatilidad como intérprete, es en los sonados y emotivos acordes de las viejas canciones repontenciadas por su maquinaria musical en los que Luis Miguel se destaca a plenitud.

Su voz tambien ha cambiado. Se siente mucho más maduro en su impostación, llegando incluso a conseguir una cualidad operática en el sonido. La fuerza de su voz es tal que muchas veces le impide hacer un propio fraseo. Su afinación en las disonancias es impecable, sobre todo en las de las penúltimas frases. Ya no es tan osado con su voz como lo era en su juventud, haciendo cuanta pirueta vocal se le ocurría, pero esta “tranquilidad” se aprecia de forma muy interesante en su interpretación. Ya tiene 33 años.

La orquesta con nueve músicos y dos coristas estaba a la disposicion del cantante y generalmente relegada a un segundo plano. Tan solo el saxofonista tuvo la oportunidad de hacer un pequeño solo con la flauta. El cantante tampoco se tomó el tiempo para presentar a sus compañeros de escena, por lo que se dio claro quien era la estrella.

Tampoco hubo espacio alguno para la improvisación. Todos los movimientos musicales estuvieron fríamente calculados, como una máquina de precision. Luis Miguel sabe exactamente lo que quiere de la escena y qué hacer para conseguirlo.

Al final, el cuerpo de trabajo del cantante pudo más que cualquier percance que haya podido tener, y el público se entregó ante casi veinte años de carrera, de un artista consumado que ha logrado las más audaces presentaciones en el escenario. Si tan solo pudiese mantener ese candor y locura juvenil un poco más.

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