October 14, 2005

Los hijos de la guerra civil en Latinoamérica

‘Voces inocentes’ revisa el rol de los niños en los conflictos armados

Por Jose Daniel Bort

Oscar Torres no se había dado cuenta de que su vida como infante en los pueblos agrícolas de El Salvador era una historia de película. Interesado en el medio como expresión artística, no fue hasta que se acercó al cineasta Luis Mandoki con su pequeña idea sobre una canción de su infancia que descubrió el verdadero viaje interno de lo que es hoy “Voces inocentes”.

Mandoki también vio la oportunidad de abrirse de par en par. Exhausto por su trabajo en Hollywood, el director descubrió lo que muchos cineastas descifran a lo largo de su carrera: la vuelta a la ilusión, el identificar los por qué de ser creativo y tratar de volver a esas raíces son el mejor antídoto para encontrar la voz perdida en la carrera de ratas que es Hollywood.

Y aunque los distribuidores no vinieron corriendo a tocar la puerta (tomó un corajudo grupo de profesionales independientes para lograr que esta película llegara a cartelera), Mandoki no debe sentirse defraudado. Voces inocentes es su mejor película en mucho tiempo.

La película que se estrena hoy en salas de arte y ensayo de ciudades selectas es la historia de Chava (un alter ego fidedigno de Torres) un niño de apenas once años con toda la vida por delante cuando estalla la guerra civil en El Salvador.

Ante el inminente enlistamiento por parte de las fuerzas del gobierno en el momento en que cumpla doce, Chava debe decidir entre los opresores sargentos que entran asustando a todos en su escuela o meterse tierra adentro como lo hizo su tío Beto (José María Yaspik), la única figura paterna que existe en su vida.

Su madre Kella (Leonor Varela triunfante en este personaje) decide por él y lo esconde de los dos, so pena de que si los del gobierno lo descubren podrían “llevarlo a la cañada”. La imagen primera del filme, donde unos niños son llevados con las manos en alto y bajo la lluvia a encontrar su destino es suficientemente poderosa como para pagar el precio de admisión.

Sin embargo, el filme se diluye entre una búsqueda de identidad y la necesidad de contar una historia relevante. Chava quiere entrar a su adolescencia enamorándose y viviendo la inocencia de sus años, pero las circunstancias que lo rodean lo mantienen al borde de la muerte durante todo el tiempo.

Esta es una realidad que viven prácticamente todos los niños bajo el nivel de pobreza en toda Latinoamérica, haya guerra civil o no, desde la Patagonia hasta Baja California. Sin embargo, el marco de los hechos en El Salvador durante los ochenta es emble-mático e ideal para contar esta historia. La relevancia de la matanza entre hermanos por diferentes ideologías permite una perspectiva única que da a la película un sentimiento y una delicadeza muchas veces carentes en productos de Hollywood.

El marco sentimental del filme viene dado por una canción que fue su germen creativo. Popularizada por Ali Primera, cantante de protesta de los setenta, “Las casas de cartón” es la metáfora popular de la nostalgia y el aliento que imprime esta película en celuloide. Una verdadera opción de cine Latino.

Voces Inocentes
Con: Leonor Varela,
José Maria Yaspik.
Dirigida por: Luis Mandoki
Clasificación: R
Chiles: 4 de 5

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