October 14, 2005

Comentario:

El Trabajo Transnacional

Por Humberto Caspa, Ph.D

La semana pasada, contesté una de esas llamadas de telemarketing que irritan a cualquiera. La persona en el otro lado del teléfono era una mujer con buenos modales y tenía el acento argentino bien marcado. Me pidió que me cambiara de línea telefónica. No acepté su cometido, pero si logré averiguar que me estaba llamando directamente desde su país.

¡Increíble! El desplazamiento de empleos (outsourcing) de empleos de cuello blanco también afecta el mercado laboral Latino en los Estado Unidos.

En este sentido, un buen número de empresas que proveen giros bancarios al mercado latino ya desplazaron algunas de sus plantas de empleo a los países vecinos de América Latina. Western Unión y Orlandi Baluta tiene una oficina central en Costa Rica. Esto explica por qué los precios por envío son más baratos que el de otras empresas de remesa. Para no quedar atrás, su competidor Giromex, recientemente ha buscado trasladar a una parte de su equipo de servicios al cliente a Tijuana, México. Como la competencia en este negocio está bastante reñida, se espera que otros “remeseros” muevan sus oficinas a alguna región de América Latina.

Así, otros rubros de mano de obra calificada también están moviendo sus plantas de empleo a otros países. Debido a que el Internet es una verdadera joya revolucionaria –ha unido la información desde Alaska hasta Argentina— muchas empresas están utilizando este recurso para intercambiar información y generar empleos. Por ejemplo, las agencias internacionales, como Notimex, AP, Reuters, incluso periódicos nacionales, contratan a profesionales en otros países.

Recientemente algunas revistas comerciales también están conviniendo contratar a diseñadores gráficos en Sud América, concretamente en Argentina, para reducir los gastos e incrementar su producción. Con un sueldo de aquí fácilmente pagan a tres personas allá. Así de simple.

Tomando en cuenta lo acontecido en los últimos años, ¿hasta qué punto el desplazamiento de trabajos afecta la economía del país?

Para empezar, el desplazamiento de trabajos existió desde que el Estado moderno se convirtió en cuna de la civilización humana, incluso antes. Sin embargo, fue con la revolución industrial en Inglaterra, a mediados del Siglo XIX, en que la relocalización de empleos se hizo más aguda.

Este fenómeno se incrementó con la expansión del capital a otros países a fines de ese periodo e inicios del Siglo XX. La industria motriz a vapor, de los textiles, caucho, etc., de Europa Occidental buscaron en Rusia, la India y en América Latina alternativas para solventar la escasez de materia prima. Es decir, las zonas rurales de Europa no abastecieron el ímpetu económico de la industria en las ciudades. Esto, por supuesto, favoreció a los latifundistas en los países periféricos (i.e. América Latina) y al sector laboral ubicado en esos rubros.

De esa forma América Latina y otras regiones en el mundo se reintegraron al desarrollo mundial de la economía. El trabajo del campesino Europeo empezó a tomar efecto en las zonas periféricas de Latinoamérica.

Lo mismo sucede hoy con el reciente fenómeno de “outsourcing”, el cual no es más que una de las muchas consecuencias de la globalización económica que se reinició en la década de los 1980.

Con el actual gobierno de George W. Bush, el desplazamiento de trabajos se ha incrementado notablemente a raíz de sus políticas ortodoxas de mercado. Muchos sectores laborales considerados “innecesarios” están siendo trasladarlos a otras latitudes, como Asia y América Latina. Según algunos datos estadísticos, en 2001 volaron un millón de trabajos de servicio al exterior, comparado con sólo 45.000 en 1993. De acuerdo al Departamento de Estadística, en el primer cuarto del presente año, uno de cada 40 trabajadores despedidos estaban relacionados con el “outsourcing”.

Esperemos que estos trabajos expatriados generen otro tipo de empleos para una parte de la población de nuestro país. El crecimiento de la economía todavía sigue ignorado a muchos trabajadores. Sin embargo, lo importante es que aquella mujer que me llamó desde Argentina ahora tiene la oportunidad de llevarle el pan de cada día a su familia a través de un trabajo transnacional. Por lo menos eso cuenta.

Dr. Humberto Caspa, Profesor de economía política en la Universidad Estatal de California San Marcos. E-mail: hcletters@yahoo.com

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