October 12, 2001

Los Descubrimientos de Cristobal Colón Impulsaron a Heroicos Aventureros a Emprender Otras Expediciones

Hace 514 años los resultados de los primeros viajes de los portugueses inspiraron la pasión de los descubrimientos a un navegante de oscuro origen. Se propuso llegar a la India Oriental siguiendo el rumbo de Occidente, porque este camino sería más directo que el que seguían los portugueses costeando Africa. Su pensamiento no fue, pues, encontrar un nuevo mundo. Propuso la realización de este proyecto a don Juan II de Portugal y a la república de Génova, y en ambos países se vió tachado de visionario.

En España halló un protector entusiasta en Fray Juan Perez de Marchena, monje español que gozaba fama de ser uno de los mejores cosmógrafos de la epóca. Pero el dictámen desfavorable del claustro de la Universidad de Salamanca ya impulsaba a Colón a abandonar España cuando el padre Marchena logró interesar en tan magno proyecto a la Reyna Isabel de Castilla y que se equiparon tres carabelas (La Niña, La Pinta y La Santa María), con las cuales salió Colón del Puerto de Palos de Moguer (provincia de Huelva) el 3 de Agosto de 1492. Los hermanos Martín Alonso y Vicente Yañez Pinzón, marinos muy experimentados acompañaron a Colón en este primer viaje.

Después de setenta días Colón llegó el 12 de octubre de 1492 a la isla de Guanahaní, llamada desde entonces San Salvador, y descubrío las Islas de Cuba, Santo Domingo y otras.En su regreso a España sufrió una terrible tormenta, tras la que logró llegar a Lisboa, y de aquí a Barcelona, en donde fue recibido con entusiasmo por los reyes y el pueblo. Al año siguiente Colón hizo un segundo viaje, descubriendo las Antillas Menores y Puerto Rico, viéndose obligado a volver a España, en donde la envidia hizo que lo calumniaran despiadadamente. En su tercer viaje puso pie en el continente en la desembocadura del Orinoco y recorriendo la costa descubrió Trinidad y Tierra Firme. Volvió a España cargado de cadenas por orden del comisario Bobadilla, cuya conducta desaprobaron los reyes, como, desde el principio, la reprobó el país, concediéndose a Colón la realización de un cuarto viaje, que no fue tan afortunado como los anteriores.Los descubrimientos de Cristobál Colón despertaron nuevos entusiasmos, que impulsaron a multitud de heroicos aventureros y nautas animosos a emprender otras expediciones. Vasco Nuñez de Balboa llegó al Mar Pacífico, del que tomó posesión en nombre del Rey de España; Magallanes, atravesando el estrecho que posteriormente llevaría su nombre, llegó a lo que son las islas Filipinas; Juan Sebastián Elcano dió la vuelta al mundo y Juan de Grijalva llegó a México.

Hernán Cortés, quién con una tripulación compuesta de 11 naves y 700 hombres se apoderó de Tabasco; venció a 40,000 indios aterrorizados por el fuego de la artillería, fue obsequiado por Moctezuma Emperador de México; dominó una insurrección de su ejército; sorprendió al ejército de Pánfilo de Narváez, que tenía orden de despojarlo del mando y después de sangrientas escenas ocurridas en Tenochtitlán, la capital, que produjeron la insurrección de la ciudad, y los sufrimientos padecidos por los españoles en la célebre noche triste, Hernán Cortés venció en Otumba a un numeroso ejercito de indios, apoderándose de la ciudad con nuevos refuerzos, y con ella, del imperio más rico de América. Casi al mismo tiempo Francisco Pizarro y Diego de Almagro invadieron Perú, aprovechándose de la guerra civil, en la que se disputaban el trono los dos hermanos Huáscar y Atahualpa. Pizarro fundó la ciudad de Lima, destinada a ser la Capital de Perú. En 1535, el español Pedro de Mendoza fundó en la costa oriental de América del Sur la ciudad de Buenos Aires, situada en la desembocadura del Río de Plata. El vasto imperio colonial de los españoles comprendía en 1550, las Antillas, México, Panamá, Guatemala, Venezuela, Perú, Chile, Nueva Granada, Buenos Aires, la Concepción, a las que pronto iban a añadirse Cartagena, Puerto Cabello y Caracas. Este imperio fue dividido por Carlos Quinto en dos virreinatos: la Nueva España, es decir México, con México como capital, y la Nueva Castilla, que abarcaba los países situados en la América del Sur y cuya capital era Lima. Más tarde se estableció un tercer virreinato en Santa de Fe de Bogotá para la Nueva Granada y un cuarto en Buenos Aires para el Río de Plata. (1578)

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