October 11, 2002

Gabriel Medina, un mar de ritmo

Por Claudia Hernandez

Gabriel Medina, bailarín argentino miembro de la Compañía de Ballet de San Diego en entrevista...

CH: ¿Qué servicios proporciona la compañía de Ballet de esta ciudad a la comunidad sandieguina?

GM: El ballet tiene un programa para llegar a la comunidad y vamos a todas las primarias del Distrito de San Diego durante el año, llegamos tanto a los niños y de ésta manera queremos acercar a toda la prensa, a la radio latina para llegar a la comunidad hispana, porque tenemos programas en el ballet enteros con música de mariachi, mambo, tango; muchísima temática latina. Entonces queremos hacer partícipes a los latinos y a mí, como uno de ellos me interesa mucho.

CH: Teniendo la oportunidad de hablar, no con el ballet, sino con un integrante de este, el cual genera la idea propositiva a través del movimiento, de toda una compañía de danza. Tú como latino, ¿cuál es la finalidad por la que tus músculos se mueven?, ¿qué es lo que genera en ti producir ese arte? Y si tu tradujeras en palabras tus movimiento ¿qué líneas se escribirían?

GM: Es una pregunta muy interesante y muy profunda. Yo nací en Argentina el país más lejano rumbo al Sur y al vivir aquí en el Sur de los Estados Unidos me encuentro con otros latinos que son totalmente distintos a los compatriotas. Conoces mucha gente de Centroamérica, Puertorriqueños, Mexicanos, Cubanos, Colombianos; quienes tienen todo el sabor latino y siendo de Argentina tan fríos, tan europeos, tan abandonados al Sur de Latinoamérica, que en lo personal he descubierto el orgullo latino y su sabor aquí. Y a mí me mueve algo mucho más lírico más dramático y a que he aprendido a moverme con curvas, con sensualidad lo cual, para nosotros los argentinos es muy extranjero, porque somos definitivamente muy fríos. Y se que este redescubrimiento es solo eso, porque al final soy latino y esta en mí. Algo que también me mueve mucho es el bailar de manera inteligente, no solo de forma sensual, me interesa poder moverme de una forma pero al mismo tiempo poder tener una conversación inteligente, sin querer decir con esto que las danzas no son inteligentes; a veces veo que estamos un poco subestimados.

CH: ¿Qué te inspira?, ¿Qué expira ese cuerpo de Gabriel?, ¿cómo comienza?, ¿cuál es el primer motor para que Gabriel comienze en la Kinesis a través de su cuerpo?

GM: Yo empeze a bailar muy tarde y la primera clase de ballet que tome por curiosidad sentí cosas en mi cuerpo y en mi alma que nunca había sentido y si yo me concentro y me meto en mi danza siento cosas muy internas que me hacen muy feliz, pero me inspira mucho el desafio de la danza porque todo ese sentimiento que uno trae dentro hay que transportarlo al cuerpo, hay que hacerlo salir por las yemas de los dedos, es lindo cuando lo sientes pero si se queda adentro no vale de nada, hay que sacarlo, entonces bailar es como un desafio, es decirle a tu cuerpo tirano que se mueva de determinada manera y cuando aprendes a controlar y dominar el cuerpo lo mejor es retirarse de la danza.

CH: Porque entonces se vuelve un cuerpo soberbio ¿no? Como al principio y entonces ¿dónde está la evolución o el aprendizaje?

GM: El cuerpo es muy inteligente en su forma y es tirano siempre quiere ir de determinada forma sin consentimiento alguno entonces es siempre ejercer un balance, un equilibrio entre mente y cuerpo en el bailar y estas cosas tan bellas y delicadas es tan díficil, que la mente le está diciendo a tu cuerpo que se mueva al ritmo de una música y es un balance de fuerza terrible lo que me inspira es el movimiento y el poderme expresar y el llegar a comunicarme con la audiencia.

CH: Que te produce el hecho de que tu alma sea maleable, a través de este pequeño dominio que tiene tu cuerpo, no habla tu cuerpo es una mente que produce y genera, que necesita exteriorizar todo lo que se está tramando en su interior. Yo creo que el cuerpo, como las letras, las pinturas y todo lo que hace el hombre para poder aproximarse a su interior, nos produce no solo estilos de vida sino personalidades. ¿Qué te ha dado a ti, como persona el poder exteriorizar y poder aproximarse a tu interior?

GM: Me ha dado muchísimo, de nuevo se viene o argentino, lo frío, lo cerrado y me ha dado la oportunidad de sacar, de exteriorizar sentimientos y cosas y poder verlo todo, tenerlo allí, afuera. Y también es como un diálogo a veces tu mente le dice a tu cuerpo cosas y tu cuerpo las ejecuta; los resultados; y hay veces tambien en las que tu cuerpo te enseña cosas tan increíbles como el placer del movimiento, como en el crear un movimiento y si el cuerpo quiere hacer lo que te genera un placer, es un diálogo constante y una lucha, porque hay ocasiones en que no puedes hacer lo que el cuerpo dice, tienes que hacer lo que el coreográfo le dijo, entonces es siempre esa constante lucha, dialectica y una queja entre cuerpo y alma.

CH: Una catarsis constante, ¿no?

GM: Si, todo el tiempo.

CH: ¿De que color te pintarías?

GM: Turquesa, por el mar, por eso es que vivo en San Diego, el mar, una mañana que iba a ofrecer una conferencia en una primaria, por parte del ballet, estabamos perdidos en algún lugar en Point Loma en algún lugar en donde no había estado antes y de repente doy la vuelta a una calle y allí está el mar y todos en el auto nos quedamos atónitos, callados y el mar de un color tan turquesa, tan bello, algo majestuoso.

CH: Curiosamente el mar constantemente se esta moviendo ¿no?

GM: Eso es lo más bello, el movimiento; la vida, el universo todo se mueve todo cambia y eso es algo bellísimo también y yo tengo 38 años y ya mi cuerpo me está diciendo duele! Y no me siento triste aunque se que voy a dejar de bailar pronto me siento feliz porque estoy haciendo otro trabajo de medio tiempo y voy todos los días a trabajar y me voy tan contento y vuelvo. Tan enérgico y dije: “Que bárbaro, uno puede regresar a su casa del trabajo sin dolor”. Como es la vida del bailarín, vas a bailar y llegas a tu casa cansado y al otro día hay que hacerlo de nuevo una y otra vez.

CH: El poder ejercer el arte que a uno le atrae por gen, creyendo enérgicamente en el movimiento. ¿Qué les dirías a los niños, quienes son educados en una forma un tanto infrahumana, en donde la felicidad está en una “meta”, en “la estabilidad” y la estabilidad es estática, es una línea recta y el ser humano por necesidad vital es un electrocardiograma? ¿Qué les dices a estos niños?, ¿que quisieras que ellos supieran de ti, como una persona que ha podido realizar su alma ejerciendo lo único que tiene este mundo, a través de su única herramienta que es su cuerpo?

GM: Yo creo que uno toma decisiones en la vida de a donde quieres llegar y es importante tomar decisiones firmes y llevarlas a cabo. Pero también es importante largar el volante de la vida, que la vida te lleve a donde te tenga que llevar.

CH: Eres un constante baile ¿verdad?

GM: ¡Si!, el baile no se acaba nunca. “Hay un juego matemático el de las tres etapas y la bola y tu lo tienes que seguir visualmente para adivinar debajo de cual tapa está la bola y está probado matemáticamente que siempre cambias tu decision, ganas”. Entonces el cambiar en la vida no solo trae cosas nuevas sino que trae además respuestas, gente y transformación.

CH: Ahora como un posible medio para llegar a esa compañía que suena mucho y se desconoce tanto que es el San Diego Ballet. ¿Qué vínculos o senderos de difusión pueden tener, a través de ti, los padres de familia con el fin de acercar a sus hijos al arte?

GM: Los directores del San Diego Ballet: Robin Morgan y Javier Velazco son personas increíblemente flexibles y abiertas a cualquier cosa que aparezca en la compañía. Los niños pueden acercarse al San Diego Ballet, porque ellos pueden asistir a la escuela de Ballet de la compañía a los cuatro años comenzando a jugar con la música para luego entrar a lo que ya sería la disciplina del ballet, luego participan en el Cascanueces, lo cual los niños disfrutan enormemente y ejercern su capacidad de asombro.

Y para finalizar...

CH: ¿Cuáles son los requisitos para ingresar a la escuela de Ballet?

GM: Tener la edad de cuatro años y querer jugar. Ya que todo comienza por la curiosidad y esto es precisamente lo que sembramos en cada visita a la primarias, ya que hay muchos niños que no saben del ballet o la danza y que además nunca han ido a un teatro y estas charlas que nosotros realizamos contándoles un poco la vida de los bailarines produce la curiosidad y la posibilidad de saber que hay otras allá afuera. Y partiendo de la pureza y espontaneidad de la infancia, recurro a otras instancias del San Diego Ballet en las cuales el factor determinante es la improvización de donde surgen unas cosas tan bellas y otras no tanto pero lo que me gusta es que son estas experiencias las que permiten estar empujando siempre el límite y yendo a lugares desconocidos a través del arte nunca sabemos que va a suceder. Por eso mi corazón siempre ha estado con el San Diego Ballet, porque no sabes que va a pasar arriba del escenario. Y esto es lo que mantiene vivo al artista, la estabilidad lo mata. El riesgo, el miedo, el placer, el amor, el odio eso mantiene vivo al artista. Y el San Diego Ballet está lleno de ellos de gente amante del instante. Y creo que si uno se lo permite eso te mantiene vivo, te mantiene fresco y te mantiene con una mente infantil despreocupada en el momento en que no me gustó más esto me dí la vuelta y tomé otro juguete, es tan sano y en el mundo adulto es tan irrespetuoso y porque no decir: “Me aburres, me voy a jugar con otra persona”. Por desgracia, los adultos y el mundo que hemos creado solo nos encasilla siempre en un cubo establecido, el cual solo limita la honestidad y enriquece la hipocresía y la frustación. Y este es esencia, el mensaje que tratamos de darles a los niños. Y uno como ser humano necesita jugar, a fin de procurar su honestidad y sencillez y a nadie debería ofender la verdad, es más, se debería agradecer por tanto, tenemos que procurar ese espíritu infantil que nos provee de la majestuosa oportunidad de permitirnos jugar...

Gracias y los espero en la próxima temporada de la Compañía de Ballet de San Diego, la cual comenzará el 1ro y 2 de noviembre en el Lyceum Theatre en Horton Plaza, con dos programas que incluyen : Danza Contemporánea y Danza Latinoamericana. Algunas de las obras a presentarse serán: Tangata, Pájaro de fuego, Lotería y Mambo-manía. ¡No pueden faltar!

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