October 8, 2004

México del Norte
Por Jorge Mújica

Ni me acuerdo si es acuerdo

Es posible que uno ande leyendo mal las cosas, pero tres notas, tres que llegan desde México nos inclinan a pensar que no es así. Parece ser que la lectura es correcta. Lo incorrecto son las declaraciones.

Hace unos días, el responsable de la política exterior mexicana, Luis Ernesto Derbez, nos hizo el favor de aclararnos algo sobre lo que no teníamos duda alguna: que la legalización de los migrantes mexicanos indocumentados en Estados unidos no tiene nada que ver con él, sino que es nuestra bronca y es un asunto interno de “este” lado.

Comenzó bien la declaración-aclaración, diciendo que “en lo que resta de la presente administración lo que necesitamos en materia de política exterior es resolver el tema migratorio”. Hasta ahí todos estamos de acuerdo, hasta Vicente Fox, que si mal no recordamos lleva más de cuatro años diciendo lo mismo.

Pero como muchos otros personajes ilustres del sexenio, Luis Ernesto no reflexiona sobre el momento oportuno de dejar de hablar, así que le siguió conque tal resolución del tema migratorio “no puede pensarse sobre la base de una discusión entre dos Ejecutivos, sino que tiene que incluir al Congreso”.

¡Mole!

La justificación para darle una vuelta de 180 grados al timón sexenal, según Derbez, es que “el tema migratorio no es fácilmente manejable entre México y Estados Unidos, pues se debe tener presente el concepto de que no sólo hay migrantes mexicanos, sino de otras partes del mundo como Centro y Sudamérica.”

No, pus si. Y es más, aquí todos los taxistas son africanos, y los vendedores de periódicos son hindús, lo que sin duda dificulta más el tema, agregaríamos nosotros. Precisó el Secre de Relaciones Exteriores que “se está discutiendo una reforma a las leyes de migración de Estados Unidos y no un acuerdo migratorio entre ambos países”. Curioso que opine así, porque aquí nadie está discutiendo nada, y el tema está congelado hasta después de la elección, pero en fin.

Ora que me acuerdo si puedo acordar

Más curiosamente, a las pocas horas de que Derbez dijo que no podía acordar el tema migratorio con Estados Unidos, le cayó un desmentís tamaño bestia.

“México tiene derecho a exigir a Estados Unidos acuerdos, sobre todo en asuntos migratorios, que tanto dolor han causado”, le dijeron, con el agregado de que “del lado mexicano se necesita que pida mayores acuerdos bilaterales. Tiene el derecho de demandar mayores niveles de cooperación”.

No lo dije yo, con mi hocicona pero poca autoridad en la materia. Lo dijo alguien con más que amplia experiencia en relaciones internacionales, el ex secretario de Estado, el estadounidense Henry Kissinger, al participar en la segunda Cumbre de Negocios en Veracruz.

A la mejor ésa misma autoridad llevó a otra declaración que contradijo a don Luis Ernesto: “el gobierno federal está a la espera de que concluya el proceso electoral en Estados Unidos, a fin de que el candidato ganador, sea quien sea, cumpla con sus compromisos de campaña en materia migratoria”, y que seguía “queremos un trato digno, justo, que respete los derechos humanos de los migrantes mexicanos. Es por eso que queremos insistir en el acuerdo migratorio con el gobierno de Estados Unidos”.

Y en este caso el declarante no era gringo, sino bien mexicano. Su nombre es Santiago Creel Miranda, y en estos días despacha en la calle de Bucareli, sede de la Secretaría de Gobernación.

De que el Ejecutivo firma acuerdos, los firma. Ahí están la repatriación “voluntaria” y las balas de goma, por poner dos malos ejemplos.

Así las cosas para evitar tener que guiarnos por las declaraciones del un ex funcionario gringo, experto pero bastante canijo, a través de este medio, solicitamos atentamente al gobierno federal mexicano, particularmente la rama Ejecutiva, que nos aclaren qué onda. Necesitamos saber si los mexicanos en el exterior le hacemos caso a Creel, jefe de la política interior, o a Derbez, jefe de la política exterior.

Escribi Mújica a mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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