October 8, 2004

Comentario

LA CIA VRS BUSH

Por Alejandro Alvarado Bremer

¿A quien debemos creerle sobre la situación en Irak, al presidente George Bush o a la CIA? Según los servicios de inteligencia del gobierno, en lugar de mejorar, la situación en Irak se complica. Las proyecciones publicadas por la CIA hace unas semanas hablan de un panorama poco alentador, que pintan escenarios que van de la permanencia de la inestabilidad actual a la guerra civil, con las crecientes fricciones entre los grupos étnicos iraquíes. Se suman a sus pronósticos el dictamen de la inexistencia de armas de destrucción masiva en Irak revelado el 6 de octubre pasado.

Pero el presidente George Bush cree tener mejor información pues, según él, Irak avanza hacia la libertad y el estado de derecho, o quizás, simplemente, se deja guiar por sus expertos en comunicaciones gubernamentales para mantener el lenguaje positivo en sus discursos. Nada peor a estas alturas del campeonato electoral -le deben aconsejar— que reconocer que los miles de millones de dólares invertidos no han dado mayor estabilidad a esa nación, ni han servido para sentar las bases de la tan anhelada democracia. Esa es la estrategia obvia en comunicaciones, pero la mas ineficaz cuando la realidad contradice al discurso.

En una comparación exagerada, acuérdese usted del famoso secretario de “desinformación” iraquí, Muhammed Saeed al-Sahaf,  que hablaba de los soldados americanos colgándose de los árboles ante la superioridad del ejército de Saddam Hussein, mientras el ejército de la coalición ingresaba como Pedro por su casa hacia el centro de Bagdad. Mera propaganda, como la que despliega hoy el aspirante republicano a un segundo periodo de gobierno.

No hay indicadores hasta ahora, al menos los medios de comunicación no hablan de nada positivo, que nos oriente a decir que Estados Unidos y sus aliados están ganando la guerra. Al contrario. La información que seguimos recibiendo de Irak es desastrosa. Los militares estadounidenses muertos ya superan los 1030. Súmele usted la impresión que causan las decapitaciones, con solo imaginarlas, aunque no faltaran los valientes que quieran verlas en el sitio web de los extremistas islámicos. Agréguele los ataques suicidas contra las flamantes fuerzas iraquíes, donde con frecuencia caen victimas civiles, y los bombardeos estadounidenses que, por accidente, cobran la vida de inocentes. Todo lo que logra la coalición en el plano político y económico lo borran los insurgentes y las organizaciones terroristas con golpes espectaculares. Irak esta mas cerca de la guerra civil que del orden, cualquiera que sea.

Muchos latinoamericanos, no acostumbrados a la dinámica de la política estadounidense, y más habituados a la subordinación incondicional de los servicios de inteligencia de sus países al presidente, se preguntarán por qué la CIA hace público un informe que contradice, en buena medida, el discurso de la Casa Blanca.

Una de las razones, quizás la mayor, es la autonomía relativa de la comunidad de inteligencia en este país, y el control que sobre ella ejerce el Congreso, la prensa, los “think tanks”, y las organizaciones no gubernamentales. Lo peor que le puede ocurrir a un servicio de inteligencia es fallar en sus estimados. Por eso la CIA debió haberse esmerado en sus investigaciones tras la pesadilla de los ataques del 11 de septiembre, colocando a sus mejores investigadores de campo y analistas en el proyecto.

Si usted se cuestiona a quién debe creer mas, parece que en el record de mentiras de Bush y en el talante reivindicador de la CIA está la respuesta.

Doctor en Estudios Internacionales de la Universidad de Miami.

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