October 7, 2005

Pacino en un rol conocido

Disectando el estilo de actuación de una leyenda

Por Jose Daniel Bort

La nueva película de Al Pacino, Two For the Money, únicamente para que ese gran actor que es Al Pacino explique una vez más cómo es que él toma a un actor menor que él (en edad y talento) y a través de las escenas le da una humillada actoral de primera.

A la prueba me remito: ¿Qué hizo con Keanu Reeves en Devil’s Advocate? (una película peligrosamente parecida a ésta), ¿Qué hizo con Chris O’ Donnell en Scent of a Woman? Es todo acerca de Pacino y los demás gravitando en su entorno. Inclusive el actor lo intentó con el rey del ‘cool’ ahora Johnny Depp en Donnie Brasco, y el resultado es el mejor de todas sus colaboraciones con actores jóvenes hasta la fecha.

¿Cuál es el truco? Uno, que Pacino aprendió hace mucho tiempo trabajando con los grandes del teatro Neoyorkino en los setenta, y que ha sido el éxito del actor en sus grandes personajes: Padrino, Tarde de perros y Scarface. La seducción. No importa quien seas: hombre, mujer, joven, bonita, feo, el diablo Pacino vendrá a seducir tus ímpetus sexuales de forma implícita o explícita, y sacará al final el mayor provecho de ti. El te tragará entero y te escupirá enfrente de la cámara con su actuación, a través de susurros al oído u órdenes de ponerte en cuclillas frente a él.

Lo que hará contigo después no importa, ya que todos los sentimientos que pasaron por tu cabeza ya habrán quedado registrados en celuloide. Esta vez Pacino usa sus poderes enfrente de uno de los especímenes masculinos más deseados de esta generación: Matthew McConaughey. El perfecto “all american”, con la dentadura perfecta, la altura ideal y uno de los abdominales más trabajados de la historia.

En esta historia, Pacino (Walter Abrams, un inversionista de alto riesgo) le dice a su mujer Toni (Rene Russo, que también hizo un pacto con el diablo para que todavía se pueda ver tan bien), sobre su nuevo protegido Brandon (Mc Conaughey): “Este lo único que hace es entrenar y escoger ganadores, lo deberías ver con su camisa afuera”. Una vez que lo tiene en el sartén, Pacino procede a poner el fuego al máximo: “Brandon no tiene problemas, tan solo vive todavía en casa con su mami”.

Así avanza con paso seguro su danza de seducción Pacino, que le permite expresar toda la gama de colores actorales, desde la ironía soslayada hasta el insulto a gritos. La historia, rodada otra vez por el molino, gravita en torno a un grupo de inversionistas en el campo de los deportes extremos, una especie de “gentleman’s club” donde la facultad para predecir el ganador brinda al afortunado fama y dos millones de dólares a la semana.

Por supuesto, una vez que “Golden Boy” Brandon se pone a las órdenes del diablo Pacino pierde su racha y pasa de ochenta por ciento de aciertos a un desilusionante 2-12, parafraseando la jerga pronosticadora del filme. Una serie de incongruencias avanzan el argumento, pero éste solo se aviva ante la presencia de ese diablillo de 5’7 de estatura y sesenta y cinco años que hace cualquier cosa por ganar enfrente de una cámara.

“Two For the Money”
Con: Al Pacino, Matthew Mc Conaughey, Rene Russo
Dirigida por: D.J. Caruso
Clasificación: R

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