October 7, 2005

Continúa la lucha de las trabajadoras de Cardinal Health

• Seguimos con nuestra historia: “Compañía Cardinal Health arruina la vida de sus trabajadoras en Tijuana,” publicada en Agosto 19, 2005, en la cual un grupo de ex-empleadas de una maquiladora levantaron una demanda laboral en contra de la compañía Cardinal Health pues fueron despedidas injustificadamente. El asunto es: los derechos del trabajador contra maquiladoras y poderosas compañías multi-nacionales.

Por Luis Alonso Pérez

La batalla legal de las trabajadoras de la empresa médica Cardinal Health continúa, ahora con otra audiencia realizada el 29 de septiembre ante las autoridades laborales de Tijuana. Las seis trabajadoras que mantienen su demanda ante la compañía siguen firmes en su lucha, a pesar de enfrentarse a una poderosa compañía multi-millonaria y una autoridad injusta.

“Yo me he mantenido porque quiero que ellos entiendan que no solo porque tienen dinero nos pueden liquidar de esa forma, quiero que se nos agradezca por lo que uno trabajo” comentó Gabriela (su nombre verdadero ha sido cambiado para proteger su identidad) quien trabajó más de diez años para la maquiladora.

Su familia apoya esta decisión y quieren que se mantenga informada para que no le vuelva a pasar.

El proceso legal de las trabajadoras en contra de Cardinal Health, inició hace más de un año. Consiste en una demanda laboral por incumplimiento de contrato por parte de la compañía, ya que decidió cambiar su ubicación en agosto del 2004, del parque industrial El Limón al parque industrial El Florido, sin indemnizar económicamente a las empleadas que no quisieron continuar trabajando en la nueva planta y decidieron rescindir su contrato, una operación que va en contra de las leyes mexicanas del trabajo.

El grupo de trabajadoras que se negaron a trabajar en la nueva planta, decidieron hacerlo porque estaba ubicada muy lejos de sus casas. “Nadie estaba de acuerdo con irse para allá” comentó Gabriela “No nos convenía porque teníamos que levantarnos más temprano y dormíamos menos” agregó. El pasar más tiempo fuera de sus casas representaba también pasar menos tiempo atendiendo a su familia, un motivo determinante en la decisión de muchas empleadas.

El juicio se ha prolongado por más de un año, siendo que el tiempo que contempla la ley para resolver este tipo de procesos es de dos meses. Pero el caso ha tomado un giro alarmante, ya que la empresa ha presentado como prueba un supuesto contrato de una empleada con fecha de 1994, en el que indica que la trabajadora ha sido contratada para laborar en la planta del parque industrial El Limón o la del parque industrial El Florido.

Pero según las investigaciones realizadas por los miem-bros del Centro de Información para las Trabajadoras y Trabajadores A. C. (CITTAC) quienes asesoran a las trabajadoras, estos documentos son falsos, ya que en 1994 la compañía tenía el nombre de Ensambles Médicos, fue hasta 1996 cuando cambió su nombre a Sistemas Médicos Alaris, para cambiarse de nuevo a Cardinal Health en el 2004.

Otra prueba de que los documentos presentados para el juicio son falsos es que los permisos para el uso de terreno de la nueva planta fueron expedidos en el 2000, lo cual indica que no existe forma en la que la dirección de la nueva planta pudiera haber sido incluida en un contrato realizado seis años antes.

Lo más inquietante de este caso es que la Junta de Conciliación y Arbitraje –instancia comisionada para resolver el conflicto laboral– acaba de aprobar el contrato como prueba válida para el proceso legal. Lo que significa que o no tomaron en cuenta la evidencia antes mencionada o decidieron no hacerlo.

Los miembros del CITTAC saben que esta decisión es algo perjudicial para el juicio, pero lo consideran como algo normal y predecible. Por lo que ahora las trabajadoras van a interponer una demanda penal contra la empresa, ya que la ley considera el falsificar documentos como un delito.

“A nosotros no nos interesa que los metan a la cárcel o que los hagan pagar la multa, solo nos interesa que le paguen lo que les deben a las trabajado-ras” comentó un representante del CITTAC.

Hasta la fecha se calcula que la empresa les debe alrededor de 600 mil pesos a las trabajadoras demandantes, lo cual no debe representar una pérdida cuantiosa para una compañía ubicada en el nú-mero 16 dentro de las 500 empresas de Estados Unidos, según la revista Fortune.

A pesar de todo lo mencionado, la empresa ha decidido continuar defendiendo su inocencia por todas las vías posibles, ya que según los asesores de las trabajadoras siempre tienen las mayores posibilidades de ganar los juicios laborales.

Por ahora lo único que les queda a las seis trabajadoras es continuar firmes en su lucha y esperar que un día la justicia pueda estar finalmente de su lado.

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