October 6, 2000


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Eduardo Salinas

Debate en el Congreso Secuestra las Esperanzas de Millones de Inmigrantes Hispanos

El futuro de millones de extranjeros con posibilidades de solucionar su estatus migratorio ha quedado una vez más en el limbo debido al álgido debate que sostienen los legisladores del Congreso estadounidense en vísperas de las elecciones presidenciales de noviembre. Irónicamente mientras los aspirantes a la Casa Blanca, Albert Gore por el partido Demócrata y su contendiente Republicano George Bush Jr., han coincidido en luchar para asegurar el mayor número posible de votos hispanos, en Washington, sus correligionarios en el Congreso, se mantienen enfrascados en un debate que ve en el tema migratorio como la manzana de la discordia.

Recientemente la bancada republicana en el poder legislativo decidió apoyar una medida que aboga por la separación del proyecto H-1B, de un paquete de tres reformas migratorias que beneficiaría a millones de hispanos como es el caso de la Sección 245-I, NACARA, y la enmienda para el cambio de registro de amnistía tardía, enmiendas agrupadas en la denominada Ley de Justicia para Inmigrantes y Latinos (LIFA, por sus siglas en inglés).

Haciendo valer su amplia mayoría en el Senado, los legisladores republicanos aprobaron que la H-1B, que incrementaría sustancialmente el número de visas para profesionales y científicos extranjeros del ramo de la computación, tuviera un trato independiente con respecto a LIFA, propuesta avalada por los demócratas.

Con este voto, los republicanos han logrado que la ansiada aprobación de la restitución de los prometidos derechos migratorios para centroamericanos y haitianos quede supeditada al resultado que arrojará el álgido debate entre ambos partidos políticos y la presión de la Casa Blanca.

María Echeveste, jefa adjunta del gabinete del presidente Bill Clinton, ha dicho que la aprobación de LIFA en el Congreso deberá realizarse en los próximos días ya que "los legisladores no pueden entrar en receso hasta que no haya finalizado el debate de las tres enmiendas migratorias o de lo contrario, el mandatario se vería obligado a vetar algunos de los proyectos presupues-tarios del año fiscal 2001".

Por un lado Clinton quiere que el tema de LIFA sea incluído en los debates del presupuesto federal para el año fiscal 2001 (FY2001, por sus siglas en inglés), paquete de 13 proyectos legislativos que deberán ser presentados por el Congreso a la Casa Blanca antes del receso de octubre.

Según Echeveste, "a pesar de que Clinton esté dispuesto a promulgar la reforma del H-1B como lo han solicitado los legisladores, este paso no preveé que el mandatario se desligue de los otros com-promisos de amnistía para centroamericanos como es el caso de Nacara". Incluso, subrayó "con el apoyo al paquete de LIFA Clinton pretende resarcir las desi-gualdades creadas por los republicanos en la reforma migratoria de 1996".

"Clinton quiere que los legisladores ratifiquen los proyectos implícitos en NACARA que equipararía los derechos de regularización de estatus migratorio a más de medio millón de inmigrantes indocumentados salvadoreños y guatemaltecos, haciendo extensivas estas garantías a un nutrido grupo de hondureños elegibles", añadió la funcionaria de origen mexicano.

La Casa Blanca cuenta con el soporte de los legisladores demócratas quienes han pedido al presidente que vete la iniciativa presupuestaria de los departamentos de Comercio, Justicia y Estado, en caso de que los republicanos opten por postergar la votación de las enmiendas que beneficiaría a decenas de miles de latinos y haitianos.

Sin embargo, pese a que Echeveste indicó que existen grandes posibilidades para los hispanos que han depositado sus esperanzas en el LIFA, la verdad es que nada podría asegurar que la citada reforma se convierta en ley antes del cambio de gobierno previsto para el 20 de enero.

Complicando aún más el panorama, algunos han dicho que estarían despuestos a votar a favor de LIFA, únicamente en caso de que Clinton apruebe un proyecto republicano que otorgaría permisos de trabajo temporales a miles de trabajadores agrícolas.

Esta posibilidad fue descar-tada de inmediato por la Casa Blanca ya que "en ese momento no existe la demanda suficiente de empleos en la agricultura, no los rancheros están dispuestos a ofrecer las garantías que requiere el implemento de un nuevo programa de braceros, como lo piden los republicanos", afirmó Echeveste.

Todos estos argumentos hacen obvio que ningún partido político está dispuesto a otorgar algo sin recibir un beneficio a cambio y menos aún enmedio de la efervescencia política que antecede a las elecciones presidenciales, jornada donde demócratas y republicanos se juegan los más altos niveles de poder.

Y si al menos por ahora existe una esperanza a favor de LIFA esa se centra en la lentitud con la que el Congreso analiza el proyecto presupuestario para el año fiscal 2001. De acuerdo con la Casa Blanca, el Senado sólo ha terminado dos de los 13 proyectos que comprende el FY2001, por lo que es casi seguro que los legisladores no podrán ausentarse de Washington hasta después del 6 de octubre, situación que amplía el tiempo para llevar a votación a LIFA.

Esperemos entonces que la inclusión de caras latinas en las pasadas convenciones políticas no quede como un simple acto de hipocresía política basado en la demagogia donde a la hora de buscar el voto hispano todos prometen, pero a la hora de cumplir nadie responde.

En víspera de las elecciones presidenciales aún estamos a tiempo de hacer algo para evitar el atropello a nuestros derechos como inmigrantes. Para quienes gozan de la ciudadanía el voto es la mejor herramienta para el mejor futuro de nuestra familia y la comunidad latina. Aproveche esa garantía, no la regale. En noviembre próximo acuda a votar por quien usted considere el mejor candidato. Para obtener mayor información sobre cómo registrarse para votar o hacer valer tus derechos en este país, llama gratis a la Red nacional de recursos hispanos al número telefónico 1-888-787-2346.

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