October 1, 2004

Entretenimiento para niños urbanos

Shark Tale tiene a su demográfica en mente todo el tiempo

Por Jose Daniel Bort

Los estudios animados Dreamworks han tenido un éxito impresionante con las dos películas “Shrek”, donde combinan elementos de la cultura pop actual con los cuentos de hadas. También dieron en el clavo con “Monsters Inc.”, una comedia sencilla clasificada “G” (el rating más bajo) donde una niña pequeña entra en un mundo fantástico de monstruos. En perspectiva, las otras películas no han sido tan impresionantes, pero cada una ha tenido su mérito a la hora de tratar de captar la imaginación pública.

Estos mismos estudios, que fueron creados principalmente para competir con Disney por el mercado de la animación, tienen en “Shark Tale” un despliegue multitudinario de talento con una historia débil que percola la acción. La misma amalgama de elementos Pop que tan ingeniosamente usaron para crear las “Shrek” se queda corta aquí.

La razón principal de esta fractura es la historia misma, una disertación sobre fama y poder sin llegar a ser “King Lear”. Son los mismos temas que tocan muchos raperos y exponentes de Hip Hop, predominantes en toda la plataforma musical de la película, pero Shark Tale no es una canción de cinco minutos, es una película de noventa, y la tensión dramática se cae una vez que la premisa se presenta al público.

Oscar (Will Smith) es un pez en el arrecife que tiene delirios de grandeza y una capacidad casi ilimitada de meterse en problemas. Cuando Oscar arriesga el regalo que su admiradora Angie (Renee Zelwegger) le da para pagar una deuda en una apuesta, Oscar realmente se mete en problemas con todo el mundo. Pero el se aprovecha de una mentira para convertirse en el “asesino de tiburones”, los seres más temidos del arrecife modelado en base al Times Sq. de Nueva York.

Oscar se convierte en el defensor del pueblo, su antiguo jefe (Martin Scorsese) se convierte en su agente y ahora vive en el Pent House del edificio más alto del arrecife. Pero tal como Pedro llamando al lobo, cuando los tiburones vuelven a la bahía submarina Oscar recibe un “cheque realista” y debe probar su valentía y arrojo.

Los cineastas apuestan toda la baraja en el carisma y arte de Will Smith, de quien es sabido que puede cargar una película en sus hombros sin problemas. Pero como ya lo comprobó en películas como “Wild Wild West” o Bad Boys 2”, sin historia Will Smith es como un caballero medieval sin armadura. Si a eso añadimos el actor usa solo su voz en una historia de dibujos animados, el dejarle la película para su uso personal tiene sus bajos más que altos.

Acompañan a Smith lo más granado de la actuación contemporánea, todos con un exquisito tenor para la co-media: Robert de Niro, Renee Zelwegger, Angelina Jolie y Jack Black cumplen a cabalidad con sus cometidos. Incluso el director Martin Scorsese hace mucho más que su acostumbrado cameo en sus películas y las de sus amigos y se encarga de un personaje completo y vital para la trama. Pero todo el talento del mundo no puede cargar una historia que se esfuerza por recalcar lo banal y no profundiza en lo que más interesa, el alma de sus personajes.

Shark Tale
Con: Will Smith, Robert de Niro, Jack Black.
Dirigido por: Bibo Bergeron, Vicky Jenson
Clasificación: PG
Chiles: 2 ½ de 5.

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