October 1, 2004

Todos por la cultura

El suroeste americano tiene un nuevo centro Hispánico

Por Jose Daniel Bort

En lo que se refiere a ofrecimientos culturales, los latinos generalmente carecen de buenas noticias. Son muy pocos los centros culturales que se encargan prioritariamente de exaltar el maravilloso gentilicio Hispánico, Latinoamericano, Chicano o Niuyorican, del que todos los Latinos nos ali-mentamos de alguna u otra forma.

Pero gracias a la providencia y a las manos de unos cuantos santos en el cielo (muchos de los cuales no tienen nada que ver con la cultura hispánica) el suroeste del país cuenta con unas instalaciones dedicadas mayoritariamente al profundo análisis e investigación de lo latino como esencia.

El Río Grande lo saluda de lado, y la pequeña urbani-zación de Barelas lo hace por el otro. El Centro de la cultura hispana Roy E. Disney (en honor al Ejecutivo del conglomerado que dio dos millones de dólares de su propia fortuna para ver terminado el proyecto), se alza en la ciudad de Albuquerque, que invita a todos los Latinos a formar parte de todas las facultades para hacer arte.

Este es el único centro hispánico internacional en todos los Estados Unidos. Y para celebrarlo, nada menos que el propio príncipe Felipe de Asturias viene en su primera visita oficial con su esposa Leticia a los Estados Unidos para unirse a las celebraciones de apertura. Esta no es la primera vez que Felipe viene al centro, el ya estuvo en el año 2000, tratando de llamar la atención general a la hora de recaudar fondos para el centro.

La celebración por su apertura es larga y extensa, con una larga lista de actividades programadas en sus tres salas de diferentes tamaños y equipadas con lo último en tecnología. Muy adecuadamente han llamado a la celebración Maravilla, ya que ésta es la palabra que viene al pensamiento cuando se ven las impresionantes estructuras, liderizadas por el arquitecto latino Alex Griego.

En la jornada de apertura, Arturo Sandoval botó la casa por la ventana con una pre-sentación donde tocó la trompeta, el piano los timbales y canto. Entre el talento local Angelino, Rebekah del Río se destacó cantando la canción que inmortalizó en la película “Mullholland Drive”, Llorando. El CD que acaba de poner en el mercado está sencillamente fabuloso. Este nuevo retablo de las mara-villas se puede ver online en www.nhccnm.org

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