November 26, 2003

¡Mamá, a Santa le sale espuma por la boca!

El cinismo se comió a la tradición en “Bad Santa”.

Por Jose Daniel Bort

¿Cuántas veces no lo ha pensado? Me refiero a la oportunidad de mandar todas las fiestas decembrinas “pa’l carrizo viejo”. Usted se imaginará: “Este cretino santa lo único que me hace es gastar todos los ahorros del año, para dárselo a una cuerda de sobrinos malolientes ingratos que ni siquiera se acuerdan de mi nombre y me ven solamente por estas fechas. Y ni hablar del espíritu de buena voluntad y los deseos, ojalá se puedan materializar para lanzarlos al toilet y decirles adiós con otros cuantos amigos. Ahora, ¿dónde estaba la botella de ron que tenía en la mano? Para algo deben servir las fiestas, asi que vamos a beber el doble, no el triple de lo que acostumbramos”...

Este el tono de la comedia Bad Santa, con un Billy Bob Thorton mandado a hacer para este personaje que se viste de San Nicolas y patea y escupe a los niños hasta que llega la Noche Buena y asalta el Mall donde trabaja en compañía de su enano (Tony Cox) quien es el verdadero cabecilla de la operación. El principal problema de esta comedia negra es que repite demasiado los gags y se convierte en un solo chiste repetido una y otra vez. Después de la tercera, empieza a no hacer gracia.

Sin embargo, Billy Bob Thorton (como Willie) en el personaje central hace un endemoniado trabajo por mantener el chiste a tono con el resto de la producción. Poseedor de todos los vicios que el ser humano es capaz de soportar, explotándolos a rienda suelta, Thorton es el perfecto bad santa. Como lo es su opuesto, el recientemente fallecido actor John Ritter como el manager de un “mall” tan pulcro y rimbombante que su hetero-sexualidad es altamente discutible. Ritter tenía un olfato exquisito para la creación de personajes cómicos y este su último trabajo en la pantalla grande lo certifica una vez más.

Willie se amiga con un querubín pasado de peso y sin otra compañía que su abuela con Alzheimer (su papá está en la cárcel, pero el piensa que está en viaje de negocios). Este lo invita a comer sandwiches y Willie se queda con la casa, el carro, el cuarto del papá e invita a su novia a tener sexo en el jacuzzi de la casa. Mientras tanto, le enseña al querubín a defenderse dándole una golpiza al mandilón que lo tiene amenazado. Sin embargo, el pequeño, por más fastidioso que le pueda parecer, lo aferra a una realidad de la cual se ha alienado completamente durante el más largo tiempo afectándolo y cambiando su actitud ante la vida.

El género de la comedia negra no ha sido suficientemente explorado en el cine norteamericano (con la posible excepción de Danny de Vito y los hermanos Coen). Lamentablemente no hace los mismos efectos en taquilla que las comedias “Blancas”, así que muchos cineastas prefieren evitar este acercamiento. Es una lástima ya que el cinismo en el teatro se ha trabajado hasta la saciedad, brindando estupendas obras de arte (Nadie niega el valor artístico de ¿Quién le teme a Virginia Wolf? o Angeles en America) y el cine se ha quedado aletargado con respecto a este género.

Bad Santa tiene escenas memorables. El climax pertenece a las crónicas de brutalidad policial en Los Angeles o Nueva York y funciona a plenitud. Varias de las actitudes de Willie contrastan efectivamente con la verdadera función del mito de San Nicolás, por lo que el comentario es relevante. Su director, Terry Zwigoff (quien hizo la adorada por los críticos “Ghost World”) está en camino de realizar una brillante carrera como comentador de actitudes en el universo tan interesante que es el panorama norteamericano contemporáneo. Sus mejores trabajos están por venir.

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Bad Santa
Clasificacion: R
Con: Billy Bob Thorton, Bernie Mac, Tony Cox
Dirigida por: Terry Zwigoff
Chiles: 3 de 5

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