November 26, 2003

Politica a la Mexicana

¿Patio Trasero?

Por Luz Aída Salomón

Ante la mentira o la media verdad sobre México en el exterior, la mejor respuesta es una respuesta mexicana, a partir del análisis riguroso, explicativo y honesto. De lo contrario, se provocan tormentas en un vaso de agua como sucedió en sólo diez días alrededor de las declaraciones del Embajador mexicano ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Adolfo Aguilar Zinser, quien –el 11 de noviembre- afirmó ante periodistas, académicos y estudiantes de la Universidad Iberoamericana (UIA) en la capital Azteca que Estados Unidos ve a México como “patio trasero” y que la relación entre ambos países no es más que “un noviazgo de fin de semana”.

Ríos de tinta y palabrerío han corrido en los medios de comunicación mexicanos. El primero en reaccionar fue Colin Powell. Transcurridas 24 horas, en el marco de la 20 reunión de la Comisión Bilateral, celebrada en Washington, D.C., el Secretario de Estado norteamericano aseguró que nunca se trataría a México como patio trasero o como nación de segunda clase. Al mismo tiempo, en nombre del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la senadora Silvia Hernández dijo que el Embajador Aguilar Zinser tuvo una expresión errónea que en un diplomático se convierte en un error político.

El 14 de noviembre, desde Bolivia, el Presidente Vicente Fox descalificó las declaraciones del Embajador mexicano en entrevista a la cadena de televisión CNN; mientras tanto, el Canciller Derbez citaba por teléfono a Aguilar Zinser para conversar sobre las declaraciones en la UIA. Hasta aquí, todo parecía quedar en una amonestación con el acuerdo de que el Embajador mexicano permaneciera en el cargo hasta el primero de enero próximo. Pero los legisladores del Partido Acción Nacional (PAN), atizaron el fuego, exigiendo castigar la “demencia” y el alejamiento de la “sana diplomacia” de Aguilar Zinser. Ya en México, el miércoles 19, el Presidente Fox argumentó ante la prensa que definir a México como patio trasero de Estados Unidos ofende a los mexicanos y agregó no estar apoyando a Estados Unidos o a Colin Powell, sino piensa que a los mexicanos no les gusta oir eso. “Por lo menos a mi no me gustó” dijo Fox.

Esta fue la gota que derramó el vaso. Desde Nueva York, Aguilar Zinser renunció en una carta de tres cuartillas dirigida al Presidente Fox, destacando: “...para defenderte de quienes te acusan de haberme cesado por dictados del Secretario de Estado de los Estados Unidos, Colin Powell, te sumaste a la campaña de descalificación y denuesto que algunos medios han enfilado en mi contra... Cometes un error que daña mi imagen, la tuya y la de México...Quizá debí ser amonestado... Soy un diplomático poco diplomático, qué duda cabe”. Y en el penúltimo párrafo señaló: Mi actuación en la ONU incomodó a algunos de los miembros de un gobierno, el de Estados Unidos, que ejerce su poder por encima de entendimientos colectivos y del derecho internacional.

En este galimatías, nadie explica con claridad el significado peyorativo de ser el “patio trasero” o traspatio de Estados Unidos. Como mexicana en este país, durante mis estancias estudiantiles, disfruté amigables tertulias en el patio trasero de los Osuna, quienes preparaban el tradicional barbecue aquí en Chula Vista. Más tarde, en un patio trasero alfombrado con un pasto verdísimo y adornado con flores veraniegas de Washington, D.C., compartí con Barbara Duncan nuestras experiencias de madres viudas. En Takoma Park, Maryland, mis dos hijos han jugado con las mascotas Nambek y Maya en el patio trasero de la casa de Rebeca Story. Recientemente, aquí en San Diego, los mejores momentos de hermandad y solidaridad los he vivido en el patio trasero y terraza de la familia Markey. Y son inolvidables los exquisitos lunches preparados por Judi Shenar bajo una enramada rodeada de aromas florales.

Por todo esto, comparto con M. Delaer Baer, miembro del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales con sede en Washington, D.C., cuando escribe que si “realmente conoces la cultura popular estadounidense sabes que el traspatio —the backyard— es el lugar más íntimo y querido de la casa. Frecuentemente la cocina da al traspatio, así es que los invitados se la pasan entre la cocina y el traspatio... Nunca me ha gustado el tinte despectivo que algunos autores (se trata de estadounidenses que acuñaron este término, agregaría yo) han aplicado a la palabra traspatio”. (Reforma, 11/15/03)

En México, en los patios traseros de las casas, entre coloridas bugambilias, se cultivan plantas de ornato y árboles frutales y, bajo sus sombras, se organizan convivencias familiares y de amigos en torno a los braceros para carnes asadas, acompañadas generalmente con cervezas bien frías. Esta es una brevísima descripción de los patios traseros mexicanos.

Así es que el Embajador Aguilar Zinser exhibió su ignorancia. En tanto el Presidente Fox, el Secretario de Estado Colin Powell y el Canciller mexicano Luis Ernesto Derbez, hablaron fuera del contexto cultural mexicano y estadounidense, sobre los patios traseros —the backyards— de aquí y allá. Parafraseando a Baer, repito: ¡Ojalá Estados Unidos y México pudieran llegar a ser amigos de traspatio!.

Correo electrónico: luzaidasalomon@hotmail.com

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