November 24, 2004

Cada uno su granito de arena: Un Documental sobre la lucha del ejido Maclovio Rojas

Por Luis Alonso Pérez

Los vecinos del ejido Maclovio Rojas cantaban alegres “El pueblo unido jamás será vencido”, al terminar la presentación del video Cada uno su granito de arena de la cineasta estadounidense Elizabeth Bird. Un documental que relata los esfuerzos de los miembros de una comunidad por defender sus tierras, obtener servicios básicos y acceso a la educación.

Cientos de familias del ejido fueron invitadas a asistir a una presentación gratuita del documental el domingo 21 de noviembre, en el Centro Cultural Tijuana. Niños, adultos, vecinos, estudiantes y traba-jadores sociales llenaron el cine planetario para ver el resultado de cuatro años de trabajo cercano con la comunidad.

Pero no solo se llenaron las butacas, el cine entero se llenó de vida. Durante la presentación los habitantes del ejido aplaudían y gritaban conforme avanzaba el relato de sus esfuerzos, triunfos y derrotas.

El ejido Maclovio Rojas está situado al este de Tijuana y es el hogar de más de 2000 familias. La mayor parte de sus habitantes proviene de otros Estados del país, atraídos por la esperanza de cruzar a Estados Unidos o de encontrar empleo en una planta ma-quiladoras. Aproximadamente 60% de los vecinos trabajan en estas fábricas de manufactura.

El documental habla sobre las dificultades que enfrenta la comunidad, como la propiedad de sus terrenos, considerada por el gobierno como irregular. Además han estado en conflicto por 15 años con vecinos de la colonia Francisco Villa, ya que los presionan para vender los terrenos, ya que quieren venderlas para convertirlas en parques industriales.

La historia inicia con la preocupación de los padres por la educación de sus hijos, problema fue resuelto cuando los vecinos se unieron para construir una escuela primaria en sus ratos libres.

Otro gran problema fue que ya construida la escuela, no tenía una clave de registro ante la Secretaría de Educación Pública. Esto impidió que los maestros recibieran un salario de parte del gobierno por más de un año.

Sin duda el principal conflicto es la falta de servicios básicos. Lo cual hizo que los miembros de la comunidad se organizaran para satisfacer sus necesidades, abasteciéndose irregularmente de luz en estaciones eléctricas y tomando agua de un acueducto.

El documental relata los esfuerzos frustrados de la comunidad por acudir a las autoridades para resolver los problemas. En la mayoría de los casos los políticos solo hacían promesas que nunca cumplieron.

En repetidas ocasiones los miembros de la comunidad realizaron plantones y manifestaciones para presionar, atrayendo la atención de los medios de comunicación y del resto de la población.

Al poco tiempo, la policía judicial realizó un operativo y entró al ejido para arrestar a tres de los principales dirigentes comunitarios, bajo cargos de robo de agua.

Nicolasa Ramos fue arrestada en un operativo. Esta maniobra política es considerada por los vecinos como una cacería de brujas del gobierno, para debilitar el poder de sus dirigentes y presionar a los habitantes a vender sus tierras.

Hasta la fecha Nicolasa sigue presa en la penitenciaría de Tijuana. Esto ha causado que los miembros de la comunidad tengan miedo y se sientan cansados de seguir peleando.

Pero no toda la esperanza se ha acabado y el final del documental lo demuestra, al retratar el orgullo que sintió la comunidad, cuando vio que sus esfuerzos lograron que se graduara la primera generación de niños de la escuela primaria.

Al concluir la presentación se llevó a cabo una plática sobre la globalización, la planeación urbana y el desarrollo informal en Tijuana. Con la participación de la directora del documental, Elizabeth Bird.

“En Tijuana, una ciudad cuya planeación y desarrollo está en función de los intereses corporativos globales, el crear alternativas a la planeación urbana centralizada, en algunos casos, puede constituir una forma de resistencia al capitalismo global centralizado y una manera de imaginar alternativas a este sistema” comentó la cineasta en su discurso.

También se contó con la participación de Leticia Suárez Cárdenas -vecina del ejido- Quién informó sobre lo que ha sucedido en el Maclovio Rojas desde Abril del 2004, fecha en la que se terminó de grabar el documental.

“Estamos cansados que las autoridades no quieran reconocer nuestra comunidad. Estamos cansados de las demandas penales que inventa el gobierno para desanimarnos y debilitar nuestra lucha. Si no estuviéramos pasando por todos estos atropellos, la situación en el Maclovio Rojas ya estuviera muy avanzada. Ya tuviéramos luz, agua y las canchas ya estuvieran pavimentadas”.

Este evento fue organizado por el proyecto InSite y el Centro Cultural Tijuana, como parte de las actividades previas a las exposiciones e inter-venciones urbanas del InSite 05.

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