November 23, 2005

Comentario:

Corte de Impuestos son un Verdadero Pavo Real para la Economía

Por Liz Stanton

En el Día de Acción de Gracias, las familias de todo el país comerán pavo durante la cena y meditarán sobre las cosas por las cuales están agradecidas. Una bendición que todos necesitan es un buen trabajo ­ o trabajos, lo cual es a veces necesario hoy en día ­ para poner pan en la mesa familiar. El presidente Bush está de acuerdo en que crear buenos trabajos es una prioridad. Ha prometido en repetidas veces que sus cortes a grande escala en los impuestos van a lograr el crecimiento de la economía y la creación de nuevos empleos. Entonces, ¿deberían las familias preparar la cena del día de Acción de Gracias para dar las gracias por los cortes a los impuestos por haber creado una gran abundancia de trabajos?

Enfáticamente, no. Los recortes de Bush no crearon nuevos trabajos. En el 2003, el Consejo de Asesores Económicos del presidente prometió 5.5 millones de trabajos nuevos para el 2004, pero de hecho sólo se crearon 2.6 millones de trabajos. Los trabajos creados ni siquiera alcanzaron el nivel de 4.1 millones de trabajos nuevos que se esperan en una economía que está funcionando normalmente, ni se diga los que se esperan en una economía que supuestamente incrementa el poder a raíz de los cortes en los impuestos. Sin embargo, esto no ha logrado que los pronosticadores conservadores desistan de vociferar la mantra de que “los cortes en los impuestos crean trabajos” en el 2005.

La calidad de los empleos, medidos por el ingreso, seguro de salud y beneficios de jubilación, también ha disminuido apreciablemente desde los cortes del 2001. Entre el 2000 y el 2004, el ingreso familiar ajustado basado en la inflación disminuyó, y se ha contraído el número de trabajadores en EE.UU. cubiertos por beneficios de jubilación y seguro de salud proporcionados por sus empleadores.

Las familias latinas y afro-americanas han experimentado un deterioro en su seguridad económica más rápido que el que han experimentado las familias blancas. A pesar de que el presidente ha declarado que los cortes a los impuestos crearían trabajo para todo el que quisiera, la desigualdad económica racial ha aumentado. El desempleo latino es significativamente más alto que el de los trabajadores blancos. Y la desigualdad en los ingresos de los trabajadores blancos y latinos ha aumentado aún más desde los cortes en impuestos del 2001.

Una de las muchas razones por las cuales los cortes en impuestos constituyen una fórmula poco sólida para aumentar empleos es que los cortes significan menos ingresos públicos para el gobierno y por lo tanto menos empleos en el sector público (como maestros y bomberos). Algunos ingresos públicos se gastan contra-tando a trabajadores gubernamentales ­ o sea, creación directa de empleos ­ al igual que comprando bienes y servicios de empresas privadas. Es posible que eventualmente los cortes en impuestos estimulen inversiones que pudieran generar algunos empleos nuevos, pero tener menos ingresos públicos elimina empleos a la misma vez, lo cual contrarresta cualquier crecimiento positivo en el número de empleos.

Los cortes en impuestos son una receta poco factible para la creación de empleos y la buena salud económica, más y más personas reconocen que seguir cortando impuestos sin cesar, lejos de crear nuevos empleos, en todo caso ha creado un déficit que amenaza a nuestros hijos. Al pedirles en una encuesta llevada a cabo por CNN en abril del 2004 que escogieran entre los cortes en impuestos del 2003 y un programa de creación de empleos, 76 por ciento de los que respondieron escogieron empleos; 50 por ciento escogieron reducción del déficit sobre los cortes en impuestos; y 60 por ciento dijeron que no se habían beneficiado de los cortes en los impuestos.

La sabiduría de la opinión del pueblo es compartida por el presidente conservador de la Reserva Federal, Alan Greenspan, quien ha dicho: “No debemos estar recortando impuestos mediante préstamos. No tenemos la capacidad de tener cortes productivos en impuestos y grandes aumentos en desembolsos, y suponer que el déficit no importa”. (4 de noviembre, 2005). En contraste, el dirigente del Panel Asesor del presidente Sobre las Reformas en Impuestos Federales, Connie Mack, dijo lo siguiente en una entrevista reciente para la revista del New York Times:

Entrevistador: Bueno, el gobierno de EE.UU. tiene que sacar dinero de alguna parte. En su capacidad de ex-senador republicano de Florida por dos términos, ¿de dónde sugiere usted que saquemos dinero? Mack: ¿Qué dinero? Entrevistador: El dinero para hacer funcionar el país. Mack: Lo tomaremos prestado.

¿Qué nos han dado los cortes en impuestos por lo cual debemos dar gracias? Nada. Los cortes en impuestos del 2001 y los del 2003 fueron banquetes para los ricos tomados directamente de las mesas de los pobres, la clase trabajadora, la clase media, la gente de color, los niños y los ancianos al forzar cortes en programas gubernamentales importantes, tales como la educación de adultos, Inglés como segunda lengua (ESL) y entrenamiento de empleo.

Los cortes en impuestos hechos en nombre de empleos que no se han materializado, y que tampoco lo harán, revelan un gobierno actuando al servicio del apetito voraz de las personas más adineradas de EE.UU. La promesa de la administración Bush que los cortes en impuestos para los ricos pasarán a los trabajadores está rota. Y cuando los cortes y más cortes en impuestos no han tenido éxito en crear empleos o en crear estímulo económico, ¿cómo es que se supone que más cortes en impuestos o cortes permanentes de alguna forma lo harán? Estos cortes en impuestos han sido un verdadero pavo real para la economía en que la bondad y la justicia brillan por su ausencia.

Stanton es Directora de Investigación, United for a Fair Economy.

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