November 23, 2005

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Rent resurge de sus raíces teatrales y explota en la pantalla

Por Jose Daniel Bort

Cada vez que un musical de Broadway se lleva a la pantalla, el mundo entero cruje por pura inseguridad. La forma cinematográfica predominante de la postguerra ha perdido su agarre en el público, quien rechaza de inmediato cuando personajes rompen en canción en mitad de la escena. Chicago convenció, El fantasma de la Opera dejó a muchos frustrados. Ahora le toca el turno a Rent.

El octavo musical de Broadway ha estado en cartelera por diez años en Nueva York y en gira por todo el mundo. Ganó el Tony y el Pulitzer y sobre todo el prestigio de un trabajo excepcional. Lo único que le falta a esta historia en probarse en celu-loide.

Personalmente, como inevitable fan del musical (como cualquier artista veinteañero viviendo en Nueva York en los noventa), estoy feliz de reportar que la película funciona por muchas razones, y a pesar de la insatisfactoria dirección de Chris Columbus, Rent es maravillosa.

Hablando de directores que casi destrozan musicales. Attenborough y Schumacher volvieron añicos A chorus Line y El Fantasma, mientras que Forman y Marshall logró elevar el material de Hair y Chicago. Aquí en Rent el verdadero protagonista es la historia y la música, no tanto el talento en frente y detrás de la cámara.

Rent es una versión de La Boheme, con música de Puccini. Su autor Jonathan Larson versiona de forma más o menos fidedigna la historia en Nueva York de principios de los noventa, con los problemas que afrontan la juventud en el tiempo. A través de ocho personajes principales, temas como AIDS, identidad sexual, vivir al margen de la sociedad y libertad artística son entretejidos alrededor de sus vidas.

Columbus se limitó a copiar la archiconocida puesta en escena del musical y recrearla en frente de la cámara, con una simpleza en sus acciones que injustamente empequeñece el material en la pantalla grande. De la misma forma como hizo con las dos primeras películas de Harry Potter (las dos últimas lo dejan demostrado), lo más que puede aspirar este director es a remedar material previamente hecho.

Lo que es una lástima para todos los millones de “rent-heads” en el mundo. El elenco original de la obra de teatro que subió del East Village a Broadway se mantiene intacto, con las acertadas excepciones de Rosario Dawson en el papel principal de Mimi y Tracie Thoms como Joanne, la abogado enamorada de Maureen (Idina Menzel). El elenco original es variopinto, seguros en sus personajes pero con diferentes niveles de talento.

Sus carreras después de diez años lo demuestran. Taye Diggs ha sido el que más se ha beneficiado de su carrera en Hollywood, aunque aquí tenga el personaje más corto. Su voz suena quizás demasiado desentrenada en compa-ración con el resto del elenco. El mejor, sin lugar a dudas, es Jesse L. Martin, conocido por su trabajo en “Law and Order”, quien eriza los pelos de todos con su rendición de “I’ll cover you”.

A más de dos horas y con la mayoría de los números de la obra de teatro (tan solo cuatro fueron cortados) la historia y la música se agrandecen en la pantalla y es imposible recordar cualquier problema o debilidad, ya que los ojos no paran de ver la vida maravillosa que brota de estos personajes. Rent es una de las obras definitorias del final de siglo en América, junto a Ángeles en América, y será recordada como tal por el resto de las generaciones que vengan. Recomendable para todos los que les palpita el corazón con fuerza.

Rent
Con: Rosario Dawson, Jesse L. Martin, Taye Diggs.
Dirigida por: Chris Columbus.
Clasificación: PG-13.
Chiles: 4 1/2 de 5.

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