November 22, 2000


Crece un jardin dedicado a la salud del barrio

Escondido Community Health Center

Por Marcia Strickland

En una esquina del barrio de Escondido florece un huerto comunitario donde antes había estado un lote baldío. Mediante un acuerdo con la ciudad, el Escondido Community Health Center desarrolla varios jardines en esa extensión de cuatro acres y medio con parcelas distribuídas en 113 familias. Muchas personas visitan su jardin los fines de semana, trabajan en él, se relajan y charlan entre ellos mismos.

El proyecto del jardín se inició hace tres años como una forma de promover la organización comunitaria y crear un medio natural de abasto para personas cuya salud se ha visto afectada por malos hábitos de alimentación.

Las parcelas de jardín son utilizadas por miembros de la comunidad que realizan un curso de nutrición de ocho semanas, en el que se les proporciona información sobre cómo mejorar su dieta personal consumiendo más verduras y menos grasa y azúcar.

Josefa Carrillo, instructora del curso, dice que este novedoso enfoque le ha funcionado bien a ella, quien ha logrado desarrollar el hábito de cocinar y comer sin mucha sal, grasa, ni azúcar.

Ella se ha dado cuenta por sí misma que muchos problemas de la salud tales como la diabetes, la alta presión, el colesterol alto y el sobrepeso se relacionan con una mala nutrición. "Las personas que no saben mucho de nutrición inmediatamente advierten que todos los vegetales son buenos. A sus hijos les dan más zanahorias, betabeles, y les gusta más el campo, por añadidura". Carrillo también tiene recetas de platillos mexicanos tradicionales que pueden prepararse de muchas maneras que los hacen saludables y baratos.

Carrillo fomenta el ejercicio regular, y enseña lecciones sobre los hábitos de compra. En México las personas están acostumbradas a comprar en la tienda de la esquina, que realmente tienen comida nutritiva. Sin embargo, en los Estados Unidos, las tiendas de la esquina por lo general son licorerías que raramente ofrecen verduras o frutas y, además, a precios más caros. Comprar en una tienda de comestibles y leer las etiquetas es una buena práctica para adquirir una buena nutrición.

Las personas se enteran de boca en boca de la existencia de estos huertos comunitarios o a través de otros programas del Centro. Los vecinos interesados reciben una entrevista y la dotación de una parcela junto con la donación de entre diez y veinte dólares. El proyecto proporciona todo lo demás: semilla, agua, entrenamiento y abono.

Jesús Madrigal, médico de Tijuana que enseña nutrición dijo que los malos hábitos alimenticios tienen mucho que ver con problemas de salud tanto en niños como en adultos. Una mala dieta puede tener grandes implicaciones en el desarrollo y crecimiento de los niños y, si no es corregida, puede producir un impacto permanente. "Cáncer, hipertensión, diabetes y enfermedades del corazón pueden estar también estrechamente relacionadas a una mala dieta", concluye.

Los cambios de actitud respecto a la dieta son muy importantes. "Aquí (en México) crecemos con la idea de que comer carne es benéfico", dice el Dr. Madrigal. "No comemos carne todos los días porque no podemos comprarla. Pero cuando la gente se traslada a los Estados Unidos, es más fácil comer mucha carne como en las hamburguesas y los hot dogs".

Norma Guadarrama participa en los huertos comunitarios desde que el programa empezó y aún antes de la construcción del huerto. Su hija padecía de anemia, pero ya se ha curado. A ella siempre le han gustado mucho los betabeles, y ahora que ella los cultiva le gustan más".

El verano pasado los huertos dieron una copiosa cosecha. Cuando los jardineros fueron interrogados por qué estaban participando en el proyecto, la respuesta fue un unánime: "Porque me gusta". La reducción del estrés es otro factor importante para mantener una buena salud y, el cultivo de un jardín sirve, además, para que las persona se relajen.

Jorge Luis Vega, coordinador del proyecto, dice "los huertos comunitarios proporcionan la garantía de una fuente segura de verduras frescas para muchas personas que no tienen el poder adquisitivo para comprarlas".

Para más información contacte a Josefa Carrillo en el Escondido Community Health Center (760) 737-2011.

(Reproducido de "Reflexiones de la Frontera", Mayo/Junio 2000, No. 25)

Regresar a la Portada