November 22, 2002

Comentario

Acá y allá : ¿un futuro político femenino?

Por Emmanuelle Le Texier

Para quienes todavía tengan duda, las recientes elecciones americanas han demostrado que las mujeres México-Americanas y las Latinas lideran las contiendas políticas en los Estados Unidos. De modo tangible, el “sexo débil“ está ya haciendose oír del otro lado de la frontera.

En California, donde según el Censo de 2000 una tercera parte de la población es de origen latino y más de 8,4 millones de origen mexicano, las mujeres latinas han ganado más escaños en el Congreso que sus compañeros candidatos latinos. Ellas han conseguido cinco representantes en el Congreso de los Diputados y seis en el Senado, mientras que el “sexo fuerte” ha quedado con cuatro diputados y cuatro senadores. No es tan sólo que la voz política femenina latina tenga peso frente a candidatos no latinos, como lo muestran entre otras las victorias de Gloria Romero, de Lucille Roybal-Allard o de Deborah Ortiz. Sino que también ellas han ganado frente a competidores latinos. Así, las elecciones de Linda y Loretta Sánchez en distritos angelinos son aún más simbólicas: las dos hermanas ganaron frente a dos latinos, Tim Escobar y Jeff Chávez.

A la salida de las urnas, el día 5 de Noviembre, las espectativas por una mejor representación de la mujer mexicana en la política estadunidense eran mayores. Justo después de votar en una casilla de San Diego, comentaba Lupe: “si nosotras podemos dirigir un lugar como la casa, ¿por qué no podríamos dirigir una nación?. De este lado se vinieron muchas madres solteras, que luchamos para salir adelante, y aprendimos a hacer oír nuestra voz para defender nuestros hijos y nuestros intereses. Ahora tenemos voz en el proceso político de este lado”.

La integración política de la mujer mexicana en los Estados Unidos parece conseguirse a la par de su compromiso con demandas sociales. Envueltas en luchas como la preservación de los programas de educación bilingue, el acceso a servicios de salud o proyectos de alojamiento para familias de bajos recursos, las Mexicanas que residen en California influyen cada vez más en las agendas políticas locales y nacionales. Así, las mujeres Mexicanas van ganando espacio y peso en la política estadunidense. Sin embargo, lejos de quedar satisfechas con estos primeros pasos, quieren adquirir voz y voto en la política de México.

María, quién se hizo ciudadana americana después de 12 años de vida en California afirmó, después de votar en una casilla de Los Angeles: “es cierto que vamos ganando voz y poder acá, pero del otro lado de la frontera, la representación de la mujer no es suficiente y tendría que ser más grande. Las Mexicanas tienen que postular para senadoras, diputadas y alcaldes, a todos los níveles tienen que salir adelante. Nosotras que radicamos acá, también queremos participar para fomentar más democracia en México”.

Ese anhelo parece haberse presentido por mujeres Mexicanas que se reunieron en Los Angeles el pasado Viernes. En una mesa redonda hospiciada por MUSA (Mexicanos en Estados Unidos), se discutió el derecho al voto en el exterior entre mujeres diputadas del Congreso Mexicano y líderes de organizaciones comunitarias mexicanas en los Estados Unidos.

Más allá de los intereses partidistas, se enfatizó la trascendencia de la participación política de la mujer migrante en ambos lados de la frontera. Diputadas del PAN, del PRI, del PRD y Patricia Mercado, presidenta de México Posible, se sentaron con mujeres migrantes para discutir la importancia del voto de las Mexicanas (y de los Mexicanos) que residen en el exterior para las elecciones en Méxicos.

Teniendo en cuenta que el derecho al voto de la mujer se consiguió hace apenas cincuenta años, estas se han colocado a la vanguardia de la lucha por el respeto a este derecho político contemplado en la Constitución. “Los Mexicanos, que residan acá o allá son todos ciudadanos con deberes y con derechos. El derecho al voto de los que residen en Estados Unidos tiene que ser respetado, no somos ciudadanas ni ciudadanos de segunda clase”, subrayó María García, representante de MUSA en Chicago.

Mientras que las Mexicanas han podido participar en las elecciones de Noviembre 2002, las que residen en Estados Unidos saben que no podrán hacerlo en las elecciones de 2003. Pero aun falta para las elecciones presidenciales de 2006. Después de la matrícula consular, queda tiempo para que los Mexicanos consigan una credencial más: la credencial de elector. La que sin duda deberán al esfuerzo común de las mujeres Mexicanas en ambos lados de la frontera.

Le Texier es Candidata PhD en el Institut d’Etudes Politiques de Paris-France y Joint Visiting Fellow en el Centro de Estudios U.S. Mexican y el Centro de Estudios Comparativos de Inmigración en UCSD. Email: eletexie@weber.ucsd.edu

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