November 19, 2004

Revisitando a la gordita

Bridget Jones Diary le toca la fibra a una generación

Por Jose Daniel Bort

Hace cuatro años, Renee Zelwegger se adueñó de un apropiado acento londinense y, a punta de comer donas, se convirtió en la antitesis de lo que es en la vida real: una chica común y corriente. La estrategia le ganó la aprobación de la crítica y el público y consiguió (de retruque, porque no estaba entre las favoritas), su primera nominación al Oscar. La leyenda de Bridget Jones en el cine había comenzado.

Hoy en día, después de tres nominaciones en tres años y un premio, Zelwegger es la estrella de cine bona fide para la que nació. Su talento va más allá del viejo truco de subir y bajar de peso para llamar la atención en un personaje, pero de todas formas, este simple detalle no deja de llamar la atención de las féminas, el público natural de Bridget, la secretaria aglamorada.

Lamentablemente, ésta nueva Bridget se pierde en las marismas de la secuela, a pesar de todos los maravillosos esfuerzos de una actriz tan inteligente como es Zelwegger para revitalizarla. La acción comienza seis semanas después de que Bridget se juntara con su príncipe azul, el abogado de derechos humanos Mark Darcy (Colin Firth). El truco de Bridget era la forma tan divertida como ella se veía a si misma (demasiado gorda, incapaz socialmente y un desastre con los hombres), que salía del alma en las paginas de su diario, el hilo conductor de la trama. Al volver atrás en la misma premisa hace sentir que Bridget no aprendió nada de la primera experiencia, y su visión se empeña obstinada en tratar de aprender las mismas lecciones de vida.

Lo que es una lástima porque el amor de su vida la adora, y ella a él. Pero entra en escena Daniel Cleaver (Hugh Grant) el mismo mujeriego oportunista que le hizo la vida emocional cuadritos a Bridget en la primera parte. En un extraño viaje a Tailandia, Grant explora las más oscuras inconsecuencias morales de un adulto inteligente en manos de la pobre chiquilla con poca autoestima. Esta segunda vez, a pesar de las maravillosas intenciones del actor, el resultado es menor, e inclusive insatisfactorio.

Tal como son muchos de los trucos que usaron en la primera versión. Otra pelea a puños entre los dos hombres por Bridget se sentía caballeresca y llena de vida en la primera parte, aquí se siente en el cine la audiencia diciendo: ¡OH no, no otra vez! Al tratar de recrear las mismas ideas que hicieron a Bridget un éxito la primera vez se siente como si realmente no existiera ninguna razón para ver a Bridget de vuelta.

La segunda vez no es tan divertida, pero no culpen a la gordita y sus consortes, ellos tratan con uñas, dientes, cuchillos y palos de sacar la comedia en un texto que no la tiene. Aunque sea es divertido verlos tratar.

Bridget Jones: The Edge of reason
Con: Renee Zelwegger, Hugh Grant y Colin Firth.
Dirigida por: Beeban Kidron
Clasificación: R
Chiles: 2 ½ de 5

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