November 18, 2005

Comentario:

El Secreto del Viaje a China

Por Humberto Caspa, Ph.D

¿Cuál fue el objetivo central del viaje del Gobernador Arnold Schwarzenegger a la República Popular de China? Tal vez tomarse unas fotos con su esposa y amigos en la Gran Muralla. O, como dicen los medios de comunicación, recordarles a los chinos que las copias de sus películas y la de sus amigos de Beverly Hills tienen que tener el sello de autenticidad del autor.

Aparentemente esa era su misión. Sin embargo, el gobernador tuvo otra consigna más importante: abrir el mercado chino para las empresas empresariales que le colaboraron en su reciente campaña política. Esta misma gente aparentemente le acaba de costear un viaje gratis y una estadía de lujo en hoteles de cuatro estrellas. Todo esto, en un país comunista donde la mayoría de sus habitantes apenas tiene para vestirse y comer un plato de arroz.

Existe una conclusión infundada concerniente a la relación comercial entre Estados Unidos y China. Se cree que el segundo va a terminar doblegando la economía del primero. Algunos datos económicos indican que el déficit comercial de Estados Unidos con China fue de 162,000 millones en el 2004, un incremento de 38,000 millones con relación al año anterior. Es probable que en este año el déficit llegue a 200,000 millones.

Sin embargo, desde una óptica de la economía globalizada, la crítica a esta asimetría comercial no tiene argumentos loables y sobre todo no distingue el beneficio que produjo el crecimiento de la economía asiática en el sector empresarial norteamericano. Para empezar, 60% de las industrias de los productos exportables de China a los Estados Unidos pertenece a conglomerados extranjeros. Muchas de estas empresas son firmas norteamericanas: Nike, Rebook, otras marcas conocidas norteamericanas ya tienen sus plantas industriales en China o son parte de un conglomerado internacional. Otros como IBM computers ya pertenecen a empresarios de ese país.

Por eso a nadie sorprende encontrar mercancías chinas de buena marca –incluso algunos con la firma de un diseñador re-conocido— en el mercado norteamericano. La tienda gigante Wall Mart invirtió unos $18,000 millones en la compra de productos chinos. La tienda Target, competidor de Wall Mart, no solamente compra artículos provenientes de ese país sino también que le gustaría abrir negocios en esas latitudes.

Si alguna región fue afectada por el crecimiento asiático es América Latina, especialmente México, cuyas maquiladoras fueron empujadas a suelo centroamericano o trasladadas a la región sur de China, donde existe un capital humano tecnificado y disciplinado y con bajos sueldos. Todo ello, más la sobreutilización de maquinarias en la elaboración de los productos, generan mercancías a precios altamente competitivos.

Como los empresarios vuelan donde existe mayor remuneración del capital, China se ha convertido en el punto neurálgico de la economía mundial. El Gobernador Arnold Schwarzenegger lo sabe, los empresarios que le costearon su vuelo también conocen esa realidad. Por eso ahora están en camino de abrir más opciones para abaratar y abarrotar el mercado estadounidense con más productos asiáticos.

Según Jaime Court, analísta económico, una veintena de personas que acompañaron al Gobernador a Pekín son empresarios norteamericanos que le ayudaron con unos 2.5 millones en su reciente campaña política. Ahora buscan que el gobernador les de una mano con los dirigentes de ese país para que sus empresas se reacomoden al proceso global y puedan bonificar mayores ganancias

En todo caso, el viaje de Arnold Schwarzenegger reitera que el gobernador está plenamente identificado con el sector empresarial. Ninguno de sus acompañantes, por lo menos hasta donde yo sé, pertenece al sector de los trabajadores (sindicatos por ejemplo) o a los grupos ambientalistas ni siguiera tiene impulsores de la democracia.

La semana pasada, el pueblo californiano le recordó al Gobernador que el sector laboral tiene todavía la fuerza de organización. Su viaje fue programado no para beneficiar a la mayoría de los californianos sino a un sector de em-presarios motivados por la avaricia.

El gobernador debe empezar a reconocer que su labor es representar a todos los californianos y no a unos pocos empresarios que buscan llenar sus cuentas de banco en otras latitudes mundiales.

Dr. Humberto Caspa es profesor adjunto en la Universidad Estatal de California San Marcos. E-mail: hcletters@yahoo.com

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