November 11, 2005

Comentario:

Reflexiones por el Día de los Veteranos

Larry Craig , Chairman
The Senate Committee on Veterans’ Affairs

Este año, como presidente del Comité del Senado sobre los Asuntos de los Veteranos, tuve el privilegio de visitar Irak en compañía de otros congresistas y el ministro de la Secretaría de los Asuntos de los Veteranos.

Fue un honor reunirme con los hombres y mujeres que están sirviendo allá. De manera especial me agradó platicar con los jóvenes de mi estado, Idaho, pero fue un gusto compartir con todos y expresarles nuestra preocupación por su bienestar inmediato, así como por sus necesidades en el futuro, cuando sean veteranos. Cada uno de estos soldados y cada veterano se merece nuestra expresión de gratitud y aprecio.

Mientras estábamos en Bagdad, fuimos los primeros miembros del Congreso en reunirnos con el primer ministro iraquí Ibrahim al-Jaafari, a quien le recalcamos la importancia de establecer una fuerza de seguridad y un gobierno que responda las necesidades del pueblo iraquí y combata el terrorismo.

También tuvimos la oportunidad de ver el hospital y la atención de primer nivel que reciben nuestros soldados. Por esa respuesta rápida y de primera que brinda el “Combat Support Hospital”, el 90 por ciento de los soldados heridos en Irak y Afganistán sobreviven, lo cual es una diferencia dramática en comparación con lo que sucedió en la Segunda Guerra Mundial, cuando el 30 por ciento de ellos fallecían.

Me complació igualmente visitar la Base de la Fuerza Aérea Ramstein en Alemania tras salir de Irak. Para el secretario Nicholson, los representantes de la Cámara Baja Butch Otter y Mike Simpson y para mi era importante visitar a los soldados heridos del Centro Médico Regional Landstuhl que opera en esa base.

Se nos dijo que mientras estábamos reunidos con ellos en la mañana, aquellos que iban a ser tratados esa la noche, todavía no habían sido heridos en Irak. La pericia médica y la experiencia del personal están salvando muchas vidas. Esa realidad nos obliga a duplicar esfuerzos para que ellos reciban la mejor atención médica que les podamos brindar. Hoy en día, los hospitales militares se catalogan entre los mejores de la nación.

A lo largo de este año me he reunido con muchos otros soldados que han regresado de Irak. Tammy Duckworth es uno de ellos. Tammy sufrió serias lesiones cuando un misil derribó el helicóptero Black Hawk que piloteaba. A pesar de perder ambas piernas, ella y su copiloto lograron aterrizar con éxito.

Recuerdo a Ryan Kelly, de Prescott, Arizona, que perdió una pierna y a Heath Calhoun, de Clarksville, Tennessee, que perdió dos. Y también recuerdo a Jeremy Feldbusch de Latrobe, Pennsylvania, quien perdió la vista. Ellos me explicaron las dificultades económicas a las que ellos y sus familias se enfrentaban durante el período de convalecencia.

Estos jóvenes –pues todos están en sus veintes–, se me acercaron para ver si se podía crear una ley para ayudar en esta situación. Apenas unas pocas semanas después, el Congreso aprobó la propuesta que sometí. A través de ella se garantiza que los soldados heridos recibirán entre 25,000 y 100,000 dólares para compensar los gastos en los que incurran las familias cuando se ven forzadas a dejar trabajos y hogares para atender a sus seres queridos recuperándose en hospitales militares. Y aunque la ley apenas se aprobó este año, los pagos son retroactivos hasta el comienzo de la guerra en Afganistán.

En este Día de los Veteranos me complace reportar que Tammy, Ryan, Heath, Jeremy y otros veteranos como ellos serán beneficiados por esta nueva ley. Estarán recibiendo sus cheques antes de la Navidad.

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