November 9, 2001

Perspectiva

Una mexicana en el gabinete de Bush

Por Julio Cesar Aragón

Cuando alguien le dice que no, Rosario Marín piensa "bueno, no ahorita y no por ti, pero alguien más me dirá que sí", y sigue luchando. Cuando no tenía dinero para ir a la universidad, trabajó de noche para poder estudiar de día. Hoy es una de las mujeres —de origen mexicano—, con uno de los mejores puestos en el gabinete del presidente George W. Bush.

"Su familia le dio dos regalos: su padre el de la ética de trabajo; su madre, el de la fe, esos son los valores que lleva de México, muy en alto. De Estados Unidos tomo la autosuficiencia. El decir yo puedo llegar ahí, yo soy responsable de mis hechos" platica esta gran mexicana, cuya firma aparece en los nuevos billetes de dólar bajo el título de Secretaria del Tesoro.

Desde hace 28 años, cuando abandonó junto a sus padres y hermanos la ciudad de México rumbo al estado de California, Rosario se ha guiado por la ley del esfuerzo, lo que la llevó a ser la única de seis hermanos con estudios universitarios.

"La razón fundamental por la que sus padres emigraron fue para darles las oportunidad de educación que ellos pensaban era imposible tener en México. Su papá era un obrero y su madre no trabajaba".

Al terminar la preparatoria, Marín pensaba "esto no es suficiente". La necesidad de ayudar a su familia la obligó a trabajar para asistir al colegio (College) en el este de Los Ángeles y obtener un grado. No-conforme con ello, se esforzó por llegar a la universidad —"el título (en administración) le costó un montón", afirma— y luego a la maestría.

En su vida familiar, tampoco tuvo respiro. Ya estaba casada, entonces nace su primer bebé, Erick, con Síndrome de Down, y su vida se transforma. Creyó en ese momento que era lo peor que le podía suceder, renuncio a ser nombrada asistente del vicepresidente del City National Bank; dejó su maestría, tuvieron que vender la casa. De alguna forma se convirtió en una fiera abogada en pro de las familias de niños con discapacitados, primordialmente latinas.

"Aparte de trabajar bien duro, se ha esforzado a seguir adelante y ella tiene como misión, el trabajar para lograr el bienestar para los latinos", afirma Rosario quien es parte del pujante avance político de nuestra gente que vivimos aquí en los EU.

Ella reconoce que los ataques terroristas han influído en la baja del flujo de migrantes, mexicanos; sin embargo, asegura que la agenda bilateral de Bush y el presidente Vicente Fox sigue en pie y dará frutos a largo plazo.

"Entiende por qué la gente se va de México. Y es por las mismas razones por las que se fue su papá. A veces cruzar la frontera es muy difícil y todos los sueños en el intento muchas veces quedan desechos. Pero ambas naciones están en la disposición de encontrar una solución humana, (regularización) justa, al asunto".

En su opinión, los hispanos deben participar más en la vida política de Estados Unidos e integrarse de lleno a este país, sin perder sus valores positivos de origen. A ella le gustaría que, como en su caso, tuviéramos "el corazón más unido". "México", afirma, es la tierra que me vio nacer y Estados Unidos es nuestra madre adoptiva".

Sin duda ella es un orgullo hispano, porque al alcanzar sus metas todavía sigue luchando para que a nuestros paisanos se nos de la oportunidad que hasta hoy estamos esperando la ya popular llamada regularización para millones de compatriotas que pudieran ser beneficiados en un futuro cercano y que así sea.

Una vez más ojalá historias como la de Rosario Marín se sigan produciendo y que sus metas se vuelvan una realidad, ya que como decimos los Mexicanos de que SI SE PUEDE.

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