November 7, 2003

Comentario

Dejando A Los Estadounidenses Rezagados

Por: Congresista Xavier Becerra (CA-31)

Seis y medio millones de familias, 12 millones de niños (4.1 millones de los cuales son latinos), y quizás más impresionante, las familias de miles de soldados en Irak, Afganistán y otras zonas de combate fueron olvidadas por el Congreso, en una votación partidísta, aprobando la irónica ley de Trabajos y Reconciliación del Aumento de Alivios Contributivos de 2003 en Mayo. Este recorte contributivo mal estructurado falló en cubrir a todas las familias estadounidenses con las provisiones del crédito contributivo infantil que esta ley incluía, haciéndola esencialmente una para los estadounidenses ricos que le costó al Tesoro $350 mil millones.

El Fondo de Defensa de los Niños estima que un millón de niños de familias de militares activos o de veteranos no son elegibles para el crédito extendido. La noticia es peor aun para los niños de los 200,000 hombres y mujeres que actualmente sirven en Irak, Afganistán u otras zonas de combate. Estos hombres y mujeres reciben una exclusión de pago por combate. La exclusión de pago por combate beneficia a muchos, pero ésta tiene el efecto adverso de aumentar, no disminuir, impuestos en aquellos que tengan niños y un ingreso familiar menor de $26,000 (el límite para beneficiarse del crédito contributivo extendido.) Esta exclusión elimina el beneficio de cada niño para aquellas familias a pesar de tener tal ingreso familiar, empeorándolos, no mejorándolos.

El Senado reconoció la desigualdad de este trato para las familias de nuestros soldados sirviendo en las zonas de combate alrededor del mundo e incluyeron una provisión bipartidista para atender el problema, el cual fue aprobado por una votación de 94 a 2. Sorpresivamente, la Cámara no la ratificó. Mis colegas demócratas y yo hemos ofrecido mociones para incluir esta provisión en la ley contributiva más reciente revisada por el Congreso (H.R. 1308), pero ha sido denegada por votación partidista - 25 veces.

¿Quién más se quedó afuera? Los niños de los conserjes quienes limpian los lugares donde nosotros vivimos y trabajamos; los trabajadores de la cocina de nuestras cafeterías y restaurantes, los agricultores quienes cultivan y cosechan los alimentos que comemos; los maestros quienes educan a nuestros hijos e hijas; las niñeras y niñeros a quienes le confiamos a nuestros hijos mientras trabajamos; las enfermeras y enfermeros y los trabajadores de cuidado de la salud quienes se encargan de nuestros enfermos; los conductores de autobuses, camiones y taxis quienes nos llevan a casa y transportan bienes a través de toda nuestra gran patria.

¿Quiénes se beneficiaron de la legislación de recortes contributivos firmada por el Presidente Bush este año? Mientras las familias trabajadoras reúnen con suerte los requisítos mínimos para recibir un crédito contributivo infantil, que aumentó a $615 este año, los contribuyentes con ingresos de más de un millón de dólares al año recibieron unos $93,500 adicionales por cortes de impuestos.

Mientras tanto, el nivel de pobreza ha aumentado y el número de trabajos disponibles continúa en descenso. En mi distrito congresional, más de la mitad de las familias no reciben ni un centavo de los recortes contributivos del presidente. Estas familias y aquellos trabajadores dedicados - una madre, un padre, o ambos — que trabajan a tiempo completo con el salario mínimo, ganan menos de $26,000 al año, y pagan contribuciones sobre cada centavo que ganan. Los padres han contribuído lo suficiente para merecer una oportunidad, una oportunidad que podría permitirles comprarle ropa nueva a sus hijos para la escuela, poner un poco de dinero en el banco para una emergencia, o tal vez, pagar esa cita con el dentista o el pediatra que por tanto tiempo pospusieron. Los días de fiestas están acercándose rápidamente y estos padres bien intencionados querrán regalarles algo a sus hijos — ellos merecen la oportunidad de hacerlo sin caer en más deudas.

Pero en vez de gastar los $350 mil millones que podrían corregir esta injusticia, la Cámara ha hecho un estrago con el límite de nuestro fondo fiscal, al aprobar los $80 mil millones adicionales y recortándoles los impuestos a los ricos. Esto suena como el verso chocante de una broma mala — $80 mil millones utilizados para resolver un problema de $350 mil millones. Peor aun, esto es una broma que se hace cuando el Tesoro está sufriendo bajo el peso de unos déficit anuales que exceden los $400 mil millones para los próximos años venideros.

Este Congreso y el Presidente les han fallado a nuestros niños y a las familias trabajadoras. Nosotros, como sea, tenemos el poder de cambiar todo eso. Es hora de terminar con este callejón sin salida y poner a funcionar el crédito contributivo infantil para todos los estadounidenses.

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