November 3, 2000


Festividades del Día de Muertos

Por Paco Zavala

Las celebraciones de "Todos Santos" en la región conocida como "Las Huastecas", son festividades que se concelebran para recordar a quienes ya se han ido de la existencia física en la transición a tomar otra dimensión.

Estos festejos en esta región difieren de la forma en que se llevan a cabo en otras regiones de la Republica Mexicana, ejemplo: en el Estado de México, Oaxaca, Campeche, Michoacan, Jalisco ó Morelos, por citar algunas regiones.

En las Huastecas, sobre todo en la potosina, los pobladores se preparan con anticipación pertinente y engordan el puerquito o lo compran, crían gallinas ó las compran, lo mismo que guajolote, ó adquieren la carne de res y en casos muy especiales cazan el venado ó el jabalí y de esta manera comienzan los preparativos para esperar estas fiestas. Además casi en todas las casas o residencias, construyen el famoso `arco'. Este se construye con palos frescos muy delgados que sean bastante flexibles para que puedan doblarse y dar así forma al arco que siempre se ubica en la sala de la casa. Sobre una mesa se coloca el arco y se da forma a un altar. El arco es forrado con palmilla (arbusto de la región) en algunos casos se adorna con papel crepe o papel de china, se colocan para ornarlo flores de muerto (cempasuchitl) y bajo este arco y sobre el altar preparado se colocan imágenes de santos y fotografías de diferentes tamaños de los seres que de esa familia han fallecido, se cubre la mesa además, con un mantel que llega hasta el piso. Sobre la mesa se colocan las ofrendas para honrar a los difuntos que consisten en pan, tamales, frutas, licor o cerveza, chocolate, café, sodas, en fin, alimentos o bebidas de lo que a los difuntos les gustaba. En el piso se coloca una fila paralela a la mesa de cirios o veladoras, un cirio o una veladora por cada difunto.

En las casas se preparan el pan, los tamales, pipitorias (dulce hecho de piloncillo y ajonjolí), alfafores (panecillos de maíz molido), chichiliques (panecillos en forma de galletas muy pequeñas de distintas formas), zacahuil (tamal tamaño de una hoja grande de plátano, que se prepara con maíz martajado, no de masa, esta se revuelve con el color de diversos chiles rojos no picosos; esta masa se aplica en la cama que forman varias hojas de plátano extendidas y se deposita una pierna de puerco, o pollos también ya perfectamente preparados comunmente en adobo, se cierra este enorme tamal, se amarra y se coloca en el interior de un horno de barro, debidamente calentado; se cierran las bocas del horno y el zacahuil se cocina al horno... hummm... que rico. También preparan atole de chocolate, de frijol negro, de mango verde, de tamarindo, etc.; chocolate (que se fabrica en las mismas casas), café, té, cervezas, aguardiente o de otros licores.

Con estos alimentos ya preparados se esperan estos días, el día primero y el día 2 de noviembre. El día primero se dedica a todos los santos o día de los angelitos, en este día todos los niños de las poblaciones salen a las calles exclamando la palabra Chichiliques por aquí, chichiliques por allá y las familias atienden a los niños y les obsequian comida que ya ha sido preparada, los chichiliques (panecillos pequeñitos de diferentes formas y tamaños), turrones de chocolate, dulces, de esta manera se celebra el día primero.

El día 2 se celebra "El Día de los Santos Difuntos"; por la mañana se envían o se hace intercambio de ofrendas. Estas consisten en envíos de tamales, zacahuil, pan, en fin de lo que se haya preparado, a los amigos, vecinos, parientes, padrinos, ahijados, maestros, hasta el señor cura del pueblo recibe, y a la vuelta a quien se le envió la ofrenda responde de la misma manera. En este día dos, la mayoría de los pobladores no desayunan ni comen en su casa, comúnmente son invitados siempre por alguien a disfrutar de los manjares preparados para estos menesteres.

Por la tarde se visita el cementerio llevando flores, en algunos casos ofrendas, velas, veladoras. Ya estando en el cementerio, las familias se dedican a asear las tumbas de los difuntos, se reza y se depositan las flores.

Algunos indígenas cocinan unos tamales enormes que se llaman "bolimes". En estos tamales se coloca la porción correspondiente a casi medio pollo ó lo equivalente a carne de res o de puerco y también los obsequian a sus familiares, amigos criollos, padrinos ó con quien ellos tengan algún lazo amistozo.

De esta manera en la región de "Las Huastecas" se celebran estos dos días que realmente son días de jolgorio y de romería.

En toda la República Mexicana celebran los dos días de diferente manera, pero todas estas celebraciones son muy tradicionales y ancestrales, estas fiestas son parte de nuestra riqueza cultural.

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