November 1, 2002

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Diego Alvarez

El voto hispano hará la diferencia

La política siempre será importante en una comunidad. Nuestros gobernantes, quienes escriben las leyes y las hacen cumplir, son elegidos por la sociedad. Sin embargo, una de las razones por las cuales a veces los hispanos no obtenemos los mismos beneficios que el resto de los mortales, es precisamente por que no ejercemos nuestro derecho al voto, es decir, no elegimos a nuestros gobernantes, esos que en un momento dado nos podrían beneficiar.

En algunas ciudades, el voto hispano tiene poder y puede hacer la diferencia en la campaña política. En algunas ciudades, hay una mayoría de hispanos en las mesas de gobierno, pero en muchas ciudades, los hispanos no se organizan y no muestran el poderío y el impacto que generaría su voto en el gobierno local y nacional.

Las elecciones del próximo 5 de noviembre decidirán, no la presidencia del país, sino el control del Congreso durante los próximos dos años. Son 435 escaños de la Cámara de Representantes, un tercio de los 100 asientos del Senado y 36 gobernaturas estatales lo que está en juego.

Diferentes organizaciones hispanas en cada localidad se han abanderado de proyectos a corto, mediano y largo plazo, con el fin de instar a la comunidad hispana que sea ciudadana de los Estados unidos, a que se registren en las mesas de votación para que puedan ejercer su derecho al voto el próximo 5 de noviembre.

El voto tiene su lugar, las necesidades de los hispanos están creciendo en todas partes y necesitamos que la nación se de cuenta de cuál es nuestra contribución a la sociedad en que vivimos.

Sin embargo hay mucho por hacer. Según el Censo del 2000, los hispanos representamos el 12.5% de la población de este país. Consecuentemente, si la Cámara refleja a toda la sociedad, debíamos tener una representación de acuerdo a ese mismo porcentaje, es decir, 52 asientos. Pero la realidad es que sólo 21 de los actuales miembros son latinos (menos del 5%.) Cifra muy por debajo de lo que sería una representación total de la comunidad hispana.

La idea del voto es darle participación a la ciudadanía, en este caso los ciudadanos hispanos, y debe haber una respuesta masiva para lograrlo. En algunas ciudades esto se logrará con el tiempo, ya que apenas se están dando los primeros pasos, pero lo importante es que quienes sean ciudadanos, se registren y voten. Las cifras hablarán por si mismas, y mostrarán ese crecimiento hispano que necesitamos en las mesas de gobierno.

¿Falta de concienciación? Tal vez. Según la Oficina Nacional del Censo, el número de votantes hispanos aumentó un 20 por ciento entre 1996 y 2000, aunque el porcentaje de latinos que acude a las urnas se mantuvo estable. En el año 2000, tan sólo el 5.35 por ciento de todos los votos fueron hispanos.

Es necesario organizarnos, contactar la organización que en cada ciudad está a cargo de animar a los hispanos a votar. Si no hay ninguna, tome usted la iniciativa, hable con los medios de comunicación hispanos de su ciudad y realice una campaña informativa para que más hispanos voten. Es necesario vencer la apatía que existe frente al voto, y facilitar el proceso mediante información y educación.

Lo importante es mostrar que los hispanos nos estamos organizando, y mostrar la fuerza y el poder de nuestro voto. Esa es la única forma en que nuestros gobernantes, esos que escriben las leyes y las hacen cumplir, tendrán en cuenta a la comunidad hispana y sus necesidades.

Para más información respecto al proceso de votación, diríjase a www.latinosvote.com

Return to the Frontpage