May 26, 2000


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Yhamel Catacora

Encontrando la llave para la casa propia

La emoción que produce el tintineo de las llaves que irán a abrir una casa propia es indescriptible. Por lo menos así recuerdan ese crucial momento de sus vidas, algunos dueños de casa, al relatar la compra de sus viviendas. Cómo no habría de ser emocionante ese momento en que ésa fracción de tierra, por insignificante o pequeña que parezca, para ser nuestra. Qué puede compararse a cruzar el umbral que divide lo ajeno y lo propio. Qué se iguala a la alegría que genera el poder plantar un árbol o una hortaliza en un pequeño espacio del planeta que podemos llamar nuestro. Y sobre todo, nada se compara al suspiro de alivio que provoca el sentir que podemos brindar estabilidad a nuestros seres queridos.

Es emocionante también que día a día crezcan las cifras de propietarios hispanos, especialmente cuando sabemos que esa casa se obtuvo con el sudor de la frente, literalmente hablando, arando la tiera, lavando platos, limpiando oficinas, ejerciendo cualquier otra profesión. Al tener esas llaves en las manos muchos valientes hermanos hispanos, pudieron afirmar que cualquier sueño, inclusive el americano, puede concretarse.

Pero no nos apresuremos a cerrar los ojos que los sueños, sueños son, y estos solo pueden realizarse con esfuerzo y dedicación. La vara mágica que coloque las llaves de nuestra propia en nuestras palmas se llama, disciplina.

La tasa de propiedad de las familias latinas, según el departamento de vivienda y desarrollo urbano, continua en ascenso, pero eso no significa que la cifra sea alta. Todavía son pocos los dueños de casa, considerando el crecimiento de nuestra población.

Más y más familias o individuos hispanos, están tomando la iniciativa de solicitar el préstamo para una hipoteca enfrentando barreras tan difíciles como la discriminación, el muro duro y poderoso con el que nos golpeamos constantemente. Sólo existe un arma que puede hacer que derribemos esa y otras barreras, nuestro propio conocimiento y entendimiento del sistema que nos cobija.

La poca información en nuestro idioma, el vocabulario confuso de los agentes de bienes raíces, y nuestro propio temor a no caer en un pozo ciego, hacen que este nos intimide y nos recluya, condenándonos a pagar a ser inquilinos de por vida. Cuando menos lo pensamos estamos con tres generaciones en frente, con nuestras raíces a la intemperie, esperando que algún milagro haga realidad nuestro deseo de ser dueños de casa.

Lo primero que hay que hacer es crear conciencia de que el ser inmigrante y el ser hispano o hispana, no son una limitación para comprar una casa. Al contrario, nuestra comunidad se destaca por su bajo índice de desempleo, lo que quiere decir que nuestro trabajo sustenta y aporta a la economía de este país y a todas sus instituciones. Esos impuestos que hacen que nuestro salario adelgace cada semana o cada mes, son los que nosotros aportamos precisamente para poder beneficiarnos de los servicios del gobierno, como el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, más conocido como HUD, por sus siglas en inglés, que puede facilitarnos el camino que nos conduzca a nuestra casa propia respondiendo nuestras preguntas sobre como dar el primer paso.

Según HUD, uno de los puntos que se deben tomar en cuenta inicialmente es el estado en el que se encuentre nuestro historial de crédito. Si no lo tenemos es importante establecerlo, comúnmente a través de una tarjeta de crédito. El realizar los pagos a tiempo, el no pasar el límite de crédito otorgado, en sí, el demostrar responsabilidad hacia una simple tarjeta de crédito, pueden darle una pauta al prestamista de la hipoteca, que pueden confiarnos un préstamo de una suma de dinero mayor, que ayude a pagar la cuota inicial de nuestra casa. Ese historial determina también que porcentaje de interés pagaremos por la suma prestada.

Errar es humano. No es, por lo tanto raro, el haber caído en la tentación de las tarjetas de crédito y demás deudas, dejando a nuestro historial de crédito con una profunda y palpable cicatriz. Pero se puede evitar caer en el mismo error dos veces. Existen cirugías para los historiales de créditos accidentados, una de ellas, es enfrentar nuestra situación financiera personal, por más horrible que esta sea, y sacar de por debajo de la alfombra todo lo que ahí escondimos en nuestros años de inmadurez financiera; otra es el recomenzar, esta vez, con sentido común.

Si realmente deseamos establecernos en este país es sumamente importante el obtener un patrimonio, no existe nada que representa mejor esos bienes, que una vivienda propia. No importa como te llames, de dónde vengas, cuántos años tengas, la única forma de obtener fuerza en este país es con la sabiduría. Mientras más temprano lo tomes en cuenta, mejor.

No es mentira que estamos en el país de las oportunidades, pero para alcanzarlas no hace sólo falta la casualidad o un golpe de suerte, sino el trabajo, la disciplina, la constancia y sobre todo, el conocimiento.

Tu eres el arquitecto de tu futuro y sólo de ti depende que exista una casa propia. La red hispana puede brindarte información para dar el primer paso. Llámanos hoy gratis al 1-888-787-2346, 1-888-787-2346.

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